ATENCIÓN. Esta entrada se centra en el desenlace de Nier: Automata, por lo que está lleno de spoilers sobre lo que ocurre en los finales y cómo obtenerlos. Por tanto, no leais esta entrada a no ser que hayáis completado el juego hasta obtener el Final E.
Ante todo, quiero dejar claro que Nier: Automata me parece un auténtico juegazo. Suscribo lo que dice mi compañero Ricard en su análisis, y aunque éste es mi primer punto de contacto con la saga (sólo jugué algo a Drakengard, pero sin llegar al final que da pie a este spin-off), ha hecho que me entre la curiosidad por lo que ha ocurrido anteriormente en este extraño pero fascinante universo.
Aun así, desde el primer momento el juego me conquistó gracias a su acción, su apartado artístico, el combate, y cómo no, su argumento. Reconozco que muchos elementos que desvelaban me eran algo indiferentes al no conocer a Emil, las dos gemelas androides o entender bien todo el tema del Proyecto Gestalt. Por suerte, con YouTube y la Wiki a mano, pude meterme de lleno en esta emotiva aventura junto a 2B, 9S y A2, hasta llegar al Final E, que es como el Final Verdadero, y me parece una auténtica genialidad en muchos aspectos, pero también es de lo más estúpido que hace Nier: Automata.








