Uno de los juegos que más ganas tenía de probar durante la Gamescom 2016 era sin duda Battlefield 1, ya que se trata de un cambio radical para la saga el abandonar los tiempos modernos para adentrarse en la Primera Guerra Mundial. Al fin y al cabo, la serie siempre se ha caracterizado por tener cierto grado de realismo, por lo que la duda principal era cómo podrían plasmar la primera Gran Guerra, pero sin perder la espectacularidad que ha caracterizado a la franquicia en sus últimas entregas.
La respuesta es muy sencilla: mantener la esencia de la saga con unas armas que se comportan casi como las de siempre, y añadir unas pequeñas novedades aquí y allá. Vamos, que la sensación general fue que no vamos a estar ante un cambio tan grande como me hubiera gustado debido al cambio tan radical de época, pero eso tampoco tiene por qué ser malo. Además, con la beta que ya ha empezado su acceso anticipado, cualquiera puede empezar a comprobarlo.





