
Desde que se anunció el increíble soporte de Sony a los juegos independientes, el indie más esperado era sin duda Transistor. Después de Bastion, cualquier cosa creada por los chicos de Supergiant Games era muy prometedora, y afortunadamente, su nuevo juego no ha decepcionado. Enfrascado en la misma perspectiva cenital y siendo también un RPG de acción, nos adentramos en un nuevo mundo de lo más particular en el que el color del cielo o el tiempo se decide por votación, y las espadas pueden hablar. Todo al servicio de un juego que entra por los ojos y los oídos como pocos títulos pueden lograr.
Nosotros controlamos a Red, una cantante de éxito que ha perdido su voz. El juego empieza con ella sacando la espada Transistor de un cuerpo. No sabemos cómo ha llegado a esa situación, quién es ese hombre o qué narices ha pasado.









