Varios años han pasado desde que jugué al primer Killzone en nuestra PS2. Fue uno de los mejores juegos que recibió la consola y tuvimos que esperar cinco años mas a que llegara su siguiente entrega, desarrollada para PlayStation 3. Así que Guerrilla comenzó a trabajar en la segunda parte del juego para esta nueva consola, pero algo falló, quizás fue un vídeo demasiado prometedor en un E3, pero al final el juego no resultó lo que entonces nos vendieron. Se intentó rebajar el hype creado, pero este se quedó en un buen intento de shooter y para nada defraudó a sus seguidores. Killzone 3 llega para dejarnos un mejor sabor de boca que su antecesor y plantar guerra a otros shooters. Con esto Guerrilla da un golpe sobre la mesa con el que nos viene a decir que la saga no está muerta, sino sigue bien viva en el planeta de los Helghast.
Killzone 3 empieza en el punto en el que lo dejó su antecesor. El general Visari de los Helghast ha muerto, Rico y Sev siguen en el planeta Helghan, todavía no han acabado con sus enemigos, y estos se reagrupan para dar el golpe definitivo a las fuerzas ISA. Pero algo sucede, una lucha de poder entre los generales hace que estos se enfrenten y uno de ellos consigue el poder. Su intención es acabar con la Tierra, así que nuestro objetivo final será impedirlo a cualquier precio.
