
Creo que no es un secreto que me encanta la saga Yakuza. Desde que probé la saga en PS2 me enamoró, y aunque tardé un poco en poder jugarla a pleno rendimiento por el tema del idioma (de pequeño el inglés y yo éramos unos desconocidos), es salir un nuevo juego de la saga y querer jugarlo. Por eso me alegra comprobar cómo la franquicia por fin está despuntando en Occidente, lo que ha hecho que podamos disfrutar de Fist of the Nort Star: Lost Paradise.
Sí, es una adaptación del manga/anime de la década de los 80, pero por detrás está el Ryu Ga Gotoku Studio, al querer adaptar la fórmula Yakuza a esta franquicia. Esto ha hecho que, sin tener absolutamente ni idea del manga/anime, tuviera unas ganas locas de probar el juego. ¿Un Yakuza en el que todo es más exagerado de lo normal y el protagonista hace explotar a sus rivales? Era demasiado apetecible como para pasar la oportunidad, y además, poder disfrutar de una adaptación anime que no es un musou ni un juego de lucha es bastante refrescante. Preparad vuestros puños, que como nos despistemos, «You’re already dead!» como diría el bueno de Kenshiro.


