
Una bala puede cambiar la historia. Es lo que nos han intentado enseñar los chicos de Rebellion con la saga Sniper Elite, y ya se acercaron bastante con la segunda entrega. Sí, tenía sus fallos, pero la «Kill Cam» para mostrar la destrucción que causaban en el interior de los enemigos nuestros disparos como francotirador no tenían desperdicio.
Dispuestos a solucionar todos los problemas que los fans han ido destacando, han lanzado Sniper Elite III, que esta vez traslada la acción al norte de África, localización poco usada en los juegos basados en la Segunda Guerra Mundial, y mucho menos uno enfocado en el sigilo y la planificación. Con esta premisa se han acercado mucho a ofrecer la experiencia definitiva de francotirador, pero sobre todo, han logrado crear una experiencia divertida a más no poder.








