Demon’s Souls consiguió la fama de ser considerado un juego difícil, mucho más de a lo que estamos acostumbrados últimamente, así que un escalofrío recorrió mi espalda cuando Kai Hirono, productor de la saga, nos comentó en la pasada Gamescom que Dark Souls aún sería más difícil. Si algo haremos en Dark Souls, es morir una y otra vez.
Así pues, con eso en mente, me puse a probar la demo del juego, ¿y que es lo que hice? ehm, morir una y otra vez durante 10 minutos, en el mismo punto. En ese momento, me retiré avergonzadamente del terminal, y me fui llorar a una esquina (mirando de reojo a ver si alguna babe pasaba por ahí con quien ahogar mis penas – no fue el caso) aunque imagino que no sería el único.
Como su antecesor, los desarrolladores pretenden que la gente realmente sienta satisfacción de superar las difíciles secciones del juego, algo que cada vez es menos habitual. Si antaño teníamos que empezar el juego de nuevo al perder todas las vidas, hoy en día apenas tenemos que repetir unos minutos. No será el caso en Dark Souls.

