Cuando un juego intenta ser fotorrealista, en la VR se da de bruces con un detalle sin importancia: la potencia necesaria para renderizarlo todo sin romper la ilusión. Por eso, me sorprendió bastante Desolatium de los chicos de Superlumen cuando lo vi en la zona de Distrito VR en la reciente Madrid Games Week. ¿Cómo lograr la sensación de estar dentro de una historia en entornos realistas, pero con el presupuesto de un estudio indie y que funcione en todo tipo de dispositivos? La respuesta es sencilla, y a la vez, ingeniosa: ¡con fotos y vídeos 360º! Al fin y al cabo, ¿qué hay más fotorrealista que una propia foto?
Esta es la forma que ha tenido el estudio para desarrollar esta aventura gráfica que vive de clásicos como Myst, al replicar como en el clásico entornos lo más realistas posibles, para que nos sintamos dentro de la acción. ¿Y de qué va Desolatium? En esencia, será un juego por episodios, cuyo primer capítulo, Sanitarium, ya se puede descargar de forma gratuita desde Itchio, por ejemplo.


