Decidí estrenar PS4 jugando el primer fin de semana a Battlefield 4. Lo he jugado también en PS3 pero quería comprobar los gráficos de esta nueva versión y pasarme de nuevo el modo campaña del juego, aparte de echarle horas al online. Pues bien, el domingo al mediodía cerré juego y consola, y al llegar la noche e intentar finiquitar el modo campaña el juego sólo me dejaba iniciarla desde el principio. Se me cayeron al suelo, la verdad. Decidí cambiar de juego. Esperaba que hoy llegase el anunciado parche de Battlefield 4 a PC y PS4, pero el segundo se ha retrasado según DICE porque no ha habido tiempo de testeo. ¿Pero el tiempo que han tenido de desarrollo no han podido detectar este tipo de cosas? Tampoco han servido para nada los problemas que tuvieron ya en su día con PS3 y Xbox 360, pues parece ser que no. Una generación más y me da en la nariz que seguimos haciendo los jugones de betatesters durante la vida últil del juego. Sinceramente, no mola.
Battlefield 4
Parece que fue el año pasado cuando nos pusimos a los mandos de Battlefield 3. Digo parece porque muchos seguimos jugando, todavía a día de hoy, a su extraordinario online. Sin embargo son dos años los que lo separan ya de esta cuarta entrega, tiempo en el que se han preocupado de mejorar y nutrir de contenido a su juego estrella para aumentar la esperanza de vida del producto (ahí tenemos a End Game y Close Quarters). ¿Realmente es necesario un juego anual? ¿Qué ha sido de los paquetes de expansión que nos permitían jugar a nuestro juego favorito eternamente? –está claro que ese no es un modelo de negocio rentable para las compañías–.
La saga Battlefield ha sido siempre sinónimo de multijugador (que esté como primera opción del título que nos ocupa no es fruto de la casualidad), nunca ha precisado de un modo campaña, pese a que en 2010, Bad Company 2 demostró el lado humorístico del estudio sueco, así como su capacidad para hacer historias relativamente interesantes. A pesar del fracaso sufrido en la campaña del anterior Battlefield 3 (soporífera a más no poder), DICE vuelve a probar fortuna con una historia más cinematográfica (o mejor dicho, Call of Dutyzada) buscando ese toque dramático que llegue al jugador. Han intentado aprender de errores pasados y en esta ocasión solo controlamos a un soldado (gracias a Dios) para una mejor comprensión del personaje y, en definitiva, de la historia que nos quieren contar. Nuevamente vuelven a tropezar con la misma piedra con una trama que ni nos importa ni nos divierte, y es que en ningún momento llegamos a conectar con ella ni con ninguno de los protagonistas.
Es una realidad que existe cierta fatiga en los shooters modernos, de la misma forma que también lo llegó a haber hace seis años con la II Guerra Mundial, pero creo sinceramente que hay muchas maneras de narrar una historia sin aburrir al jugador, y está claro que este no es el punto fuerte de DICE, por mucho que digan que han escuchado las quejas de la campaña de Battlefield 3. No se trata de eliminar pasillos o de añadir mujeres a la trama, lo importante es conectar con el jugador, hacerle partícipe captando su interés y que se adentre en la historia, que se emocione. Por desgracia nada de esto sucede aquí, y es que por mucho que lo maquillen con una puesta en escena llena de impactos cinematográficos, no logra despertar nuestro interés, no terminamos de empatizar con los personajes y lo que es peor, no consigue un buen ritmo en ningún momento.
Nuestro protagonista, por cierto, es el sargento Daniel Recker, miembro del pelotón Tombstone, encargados de investigar las causas de un conflicto en China que la emergen como nueva superpotencia mundial. Al parecer, el chino Chang ha llevado a cabo un golpe de estado que provoca un conflicto interno salpicando a los americanos y atrayendo a los rusos. Una historia que rebosa originalidad (sarcásticamente hablando), previsible, lineal y sin ninguna sorpresa, que busca una excusa para llevarnos por distintas localizaciones del país bien variadas (la mayoría marítimas) y manejar los vehículos más espectaculares (aunque esta vez no tenemos el caza). Una historia que, por suerte, apenas nos llevará más de 5 horas (algo que en esta ocasión se agradece) y “supuestamente” sirve de aperitivo para el plato fuerte que es el multijugador.
A pesar de sus deficiencias, la campaña esconde algunos momentos destacables, cuyo origen radica en la nueva herramienta de la casa, Levolution, una tecnología para generar efectos dinámicos y convertir el juego en un auténtico espectáculo visual y jugable. Esta técnica hace hincapié en el dinamismo de los escenarios y en los efectos climáticos, ajenos a la propia batalla, que afectan de lleno en el combate. Así nos encontramos corriendo con un fuerte viento y vemos como este nos impide avanzar y nos dificulta la visibilidad, nos peleamos con las olas del mar para poder disparar con acierto o notamos como afectan las leyes de la física en un buque que se está hundiendo.

Otra de las novedades la encontramos en el interesante sistema de marcaje que toma de su colega Crysis 2 a través de los prismáticos y que nos permite localizar y marcar a los enemigos para que nuestros compañeros de escuadrón los coman a balazos (aunque en muchas ocasiones harán caso omiso a nuestras indicaciones).
Una vez más nos encontramos con una Inteligencia Artificial bien poco inteligente, un aspecto que sigue sorprendiendo ver en un juego triple A. La verdad es que da auténtica pena: enemigos y vehículos que se quedan colgados, los enemigos solo tengan ojitos para ti (no importa que vayamos en grupo), las coberturas de los soldados (tanto enemigos como aliados) o tener que esperar a que el compañero Irish abra la dichosa puerta para seguir avanzando.

El mejor multijugador de la actualidad
El título ofrece encarnizadas batallas online para hasta 24 jugadores simultáneos, bien lejos de esos 64 que ofrece la fantástica versión de PC o de las nuevas consolas next-gen. Algo parecido sucede con la tasa de imágenes por segundo, quedándose en 30fps para las consolas actuales y 60fps para las nuevas. Sin duda un gran lastre que viene a demostrar la limitación de las consolas actuales, cuyas exigencias a nivel visual conlleva demasiados sacrificios a nivel jugable. Obviamente el juego baja muchos enteros en nuestras queridas 360 y PS3, ya que no se juega como fue concebido ni se disfruta igual que en PC, o incluso en Xbox One y PS4.
En modos de juego tenemos los clásicos Conquista y Asalto, abanderados de la franquicia, ambos con respawns (el momento de reaparición después de morir) que van consumiendo los tickets del equipo. El primero nos invita a capturar varios objetivos del escenario (en forma de Banderas), mientras que en Asalto los dos equipos deben destruir las estaciones móviles del enemigo. Luego tenemos otros más clásicos como Todos Contra Todos (en sus modos Patrulla o por Equipos), con escenarios más pequeños y un enfrentamiento más directo, o Dominación (aparecida en el DLC Closed Quarters), una variante de Conquista pero en mapas más reducidos. Todo ello con las ya típicas patrullas que, en esta ocasión, están formadas por 5 integrantes. Huelga decir que Battlefield potencia el componente cooperativo y es vital el trabajo en equipo (los lobos solitarios que se vayan a la competencia).
La principal novedad de este apartado viene con el modo Comandante (solo disponible en Conquista, Asalto y Erradicación), algo que no veíamos desde Battlefield 2 o 1942, que nos ofrece las herramientas (tablets y dispositivos móviles) para convertirnos en todo un estratega. La tableta es controlada por un jugador como segunda pantalla a modo mapa táctico dónde podrá ver la posición de los soldados, enviar suministros o UAVs a nuestras tropas, e incluso misiles. Este viene junto a otros dos modos nuevos, Erradicación y Desactivación, para aportar un poco de frescura y la típica locura de un Call of Duty a los enfrentamientos por internet –una vez más, es una pena que esta saga no ofrezca modo LAN–. Erradicación nos trae el clásico modo Sabotaje, dónde tenemos que llevar una bomba neutral a los distintos puntos enemigos y mientras todos ven al portador y, naturalmente, a la bomba; mientras que Desactivación es el típico Buscar y Destruir en el que tenemos que defender y destruir unos objetivos. Otra novedad destacable es la inclusión de la Cámara de la Muerte (ya era hora), que nos permite ver la posición de nuestro verdugo, un buen mecanismo para intentar luchar contra los camperos.
Entramos en combate en alguna de las 4 clases predeterminadas, Asalto, con rifles de asalto y la posibilidad de revivir a los compañeros caídos, Apoyo, con ametralladoras ligeras y cajas de municiones, Reconocimiento, y los rifles de francotirador, o Ingeniero con sus múltiples opciones anti-vehículo. La personalización da un paso más en esa obsesión enfermiza de la saga por deleitarnos con todo tipo de modificaciones, esta vez no solo con un buen número de armas y accesorios, sino con la posibilidad de modificar los vehículos.
Los 10 mapas son una auténtica oda a la diversión bélica en compañía, una preciosa obra de arte conceptual y estructural que combina magistralmente la verticalidad con el tamaño en los distintos modos de juego. Mucho tiene que ver ahí la nueva herramienta de la casa, Levolution, en cómo el jugador puede afectar su entorno, y cómo el entorno se transforma e influye en cada partida. Podemos estallar depósitos de combustible o cabezas de misiles para reducir la visibilidad o transformar el entorno, manipular cerraduras electrónicas para encerrar a enemigos o derribar una presa para crear una inundación, por poner algunos ejemplos. Situaciones que podrán cambiar el ritmo de la partida en base a nuestras necesidades. Simple y llanamente, brutal.
Como complemento a todo el tinglado tenemos el Battlelog, al que accederemos desde una página web dedicada exclusivamente a este uso y a través de la cual podemos retarnos con nuestros contactos. Este ha mejorado sustancialmente su integración con el juego respecto el anterior título e incluso permite acceder desde dispositivos móviles y tabletas. Desde aquí podremos consultar todo tipo de estadísticas de nuestra partida, incluso del modo campaña: proporción de bajas/muertes, % de puntería, clase más jugada, disparo a la cabeza más lejano, vehículos utilizados, …, multitud de datos para ver nuestra evolución.
A nivel técnico, DICE ha realizado un trabajo encomiable con su nuevo motor Frostbite 3 en las nuevas máquinas. El robusto motor sueco vuelve a demostrar su valía y hace maravillas con la tecnología actual (eso sí, requiere de un buen PC). Sin embargo, queda patente que no está bien optimizado para las consolas actuales, con un rendimiento muy inferior (30fps) que afecta directamente al plano jugable –mucho criticamos el obsoleto motor de Call of Duty, pero al menos consigue unos estables 60fps que aportan esa maravillosa suavidad de movimientos–. Gráficamente es un portento visual, capaz de mover miles de elementos simultáneamente, un nivel de detalle enfermizo (previa instalación de 2GB de texturas en 360/PS3) y un trabajo de iluminación ejemplar.
El apartado de sonido es notable, siguiendo la tendencia de EA. Con un doblaje francamente bueno (pese a que la aportación de Imanol Arias es algo decepcionante, pues ni con el gran trabajo realizado en post producción logran ocultar el hecho que no llega a creerse nunca el papel de Capitán Garrison), una banda sonora a la altura de las exigencias (a cargo de Def Con Dos) y un trabajo elogiable con el sonido realista a más no poder de las armas o vehículos.
Conclusión
Battlefield 4 es, ni más ni menos, que otro paso más hacia la perfección del shooter bélico. Un título más de ajustes y retoques que de grandes novedades, que vuelve a estamparse con una campaña sosa, previsible y sin ningún ritmo, con una historia que no nos interesa y una IA decepcionante –que alguien se replantee el modelo de negocio de los Single Player–. No sé si sienta las bases del multijugador de la nueva generación de FPS, ahí tiene mucho que decir el próximo Titanfall, pero lo cierto es que deja bien claro cuales deberían ser los estándares para futuros exponentes del género.
Un título muy solvente a nivel técnico con las máquinas más potentes (PC de gama alta) y una buena bienvenida para las nuevas consolas, pero con una mala implementación para las actuales, dónde baja muchos enteros y no se disfruta de la misma jugabilidad. Es una pena que no hayan invertido más recursos en optimizar unas herramientas para intentar traer la misma experiencia en 360 y PS3.
Nos consolamos con:
- El mejor multijugador bélico de la actualidad
- Combate táctico
- Vehículos por tierra, mar y aire
- Destructibilidad del entorno y las posibilidades de Levolution
- Impresionante factura técnica
Nos desconsolamos con:
- Aburrida campaña, carente de ritmo y de interés
- Demasiado juego para 360 y PS3
- Eliminación del modo cooperativo
Ficha
- Desarrollo: DICE
- Distribución: Electronic Arts
- Lanzamiento: 31/10/2013
- Idioma: Español
- Precio: 64,95 €
Need for Speed Rivals

Decepción. La verdad que esperaba mas de Need for Speed Rivals y me he llevado un chasco. Un juego que sienta las bases de lo que veremos en un futuro en la next-gen, un mundo abierto en el que se enfrentan dos antagónicos bandos que nunca serán capaces de entenderse: policía y corredores en un condado ficticio denominado Redview con más de 300 km de carreteras. Una nueva entrega de una de la saga más longeva de los videojuegos llega a nuestras pantallas con versiones tanto para actual generación como para next-gen de la mano de Ghost Games cuyas ideas son buenas, pero en ejecución no lo resultan tanto, pero vamos a ver qué ofrece realmente Need for Speed Rivals.
Al iniciar el juego lo primero que llama la atención es que, siempre y cuando estemos conectados a internet, busque una partida y es que gracias a la característica All Drive se acabó eso de jugar partidas en modo local y luego en multijugador. Un acierto, en parte, como explico más adelante. Gracias a esto veremos como en las partidas no estamos solos, comprobaremos como otros jugadores se enfrentan en carreras, son perseguidos por la policía o forman parte de esta en busca y captura de algún piloto. Podremos enfrentarnos a ellos o seguir a lo nuestro intentando mejorar sus tiempos de velocidad o el de nuestros amigos en varios radares o zonas de medición gracias al sistema Autolog que ya vimos en anteriores entregas de Need for Speed, o por el contrario seguir completando nuestras pruebas. Estas empezarán al situarnos en el punto inicial y apretar L1 (en el caso de PS3) y podremos ir directamente desde nuestro garaje. Si no queremos ser molestados siempre podemos cerrar nuestra conexión de red y jugar como si fuese en local.

Las pruebas que disputamos variarán si estamos en el bando de los perseguidos (corredores) o perseguidores (policía) y se dividen en tres categorías que iremos desbloqueando a medida que obtengamos puntos que nos irán subiendo el nivel de nuestro piloto. Si eres policía podrás hacer pruebas de Patrulla, Incógnito e Intervención, mientas que si eres corredor podrás disputar de Carrera, Persecución o Conducción. Gracias al sistema Speedlist mientras conducimos o participamos en alguna carrera o persecución podremos reiniciarla, concluirla o marcar un punto de destino en nuestro GPS como las Guaridas para los corredores o los Puestos de Mando para los policías. Al concluir los retos que aceptemos y que se muestran en la parte derecha de la pantalla tendremos que volver a estos puntos para recibir la bonificación y en el caso de los corredores no perder los puntos acumulados, algo que la verdad no acabo de entender. No sería todo tan fácil como ir cuando quisiéramos a estos puntos para cambiar el coche o modificarlo y que al pasar por algún punto pudiésemos almacenar ya la experiencia y los Speedpoints como cuando pasamos por un taller para reparar el coche si este está maltrecho.
Este hecho de parar rompe mucho la continuidad del juego cuando precisamente busca todo lo contrario, que estemos conectados siempre y es que incluso no nos permitirá ni hacer una pausa durante el juego, ni aunque estemos jugado sin conexión a internet. Lo único que podréis hacer es buscar uno de estos lugares y entrar para guardar la partida o bien para pausarla o cambiar de bando. Y si otra cosa no entiendo es porqué al principio del juego y tras unos tutoriales el juego te hace elegir sí o sí uno de los bandos, pero si una vez en el menú puedes elegir cambiarte al otro. Pequeños detalles que empañan, la verdad, esta nueva entrega de Need for Speed. Como también el hecho de que al jugar online el anfitrión abandone la partida y tus progresos se vean perdidos o para colmo te diga que te has desconectado de la partida en curso cuando no has hecho nada.
Los coches como siempre son los auténticos protagonistas de Need for Speed Rivals y conducir cada uno de ellos es todo un lujo ya que se encuentran modelos de las marcas más conocidas y reconocidas del planeta, y por primera vez en la saga podremos conducir los Ferrari. Como corredores a medida que ganemos dinero podremos comprarlos mientras que como policías iremos desbloqueando coches a medida que subamos de nivel. Los primeros podrán modificar aspectos del coche como color, diseños de vinilos o aspectos de potencia y defensa, aunque nada del otro mundo, mientras que los segundos no podrán hacer nada de esto. Eso sí, con ambos bandos podremos comprar sistemas de defensa o ataque para usar contra nuestros rivales, como PEM, bandas de clavos, golpes de ondas, minas o incluso llamar al helicóptero.
Para ser sincero me siento mejor conduciendo los coches de policía, perseguir a los malos y utilizar toda nuestra fuerza e incluso la ayuda de otros coches de policía. Y por supuesto, aunque hagamos cosas malas no nos podemos perseguir a nosotros mismos. Esto es lo malo de ser corredor, que al cumplir nuestras misiones o mientras lo hacemos sufriremos la presencia incansable de los vehículos policiales y sentiremos su aliento. Eso sí, siempre podemos poner tierra de por medio y escapar de ellos utilizando el turbo que iremos rellenando a medida que derrapemos o vayamos en contra dirección o bien al usar rutas alternativas que encontraremos en casi todo las carreteras. Ya sean estas de montañas nevadas, en el árido desierto o que cruzan pueblos costeros, la verdad es que hay variedad de localizaciones por las que movernos y quemar rueda y cambiar el paisaje casi sin darnos cuenta (igual que lo hace al pasar del día a la noche o viceversa), y la impresión que te llevas cuando llevas corriendo ya varias horas es que siempre estás conduciendo por los mismos lugares.
La versión que he jugado ha sido la de PlayStation 3 y la verdad que el título gráficamente, a la espera de probar la versión next-gen, parece necesitar un extra. Ghost Games utiliza el motor gráfico Frostbite 3 y la capacidad de destrucción de los vehículos y de varios elementos del escenario está a la orden del día y la comprobaremos cada pocos kilómetros. Cuando tengamos un accidente o choque veremos como ocurre a cámara lenta, como el coche pierde parte de sus piezas o incluso pincha si llega el caso y de nuevo volveremos al vehículo, aunque deberemos estar atentos a la barra de daño para no perder el progreso. Pasar por un taller será la solución y además nos servirá para recargar nuestros sistemas de defensa y ataque.

El juego viene íntegramente localizado a nuestro idioma y sobretodo destacar la radio de la policía que escucharemos siempre que juguemos en este bando y que nos irá dando órdenes o indicando lo que está sucediendo en las carreteras del condado de Redview. La banda sonora que pone música al juego en el modo como corredor tampoco es que sea ninguna maravilla, pero cumple perfectamente su cometido y la verdad que estaremos más atento a la carretera y lo que allí sucede que en la música que está sonando.
Conclusión
Ghost Games consigue fusionar en Need for Speed Rivals el modo un jugador con el multijugador, algo que se agradece, pero que llevado a la práctica tiene sus complicaciones. Todos esperamos un mundo abierto en el que protagonizar o bien como policía o como corredor las carreras o persecuciones más espectaculares en coches de esos que no conducimos todos los días o vemos por las calles, pero encontramos algunos obstáculos que entorpecen la jugabilidad como perder progresos por desconexión o tener que entrar a nuestro garaje para guardar el progreso. También esperamos, y seguro que será así, que la versión next-gen supere ampliamente los gráficos que mueve PS3.
Nos consolamos con:
- Modo campaña y multijugador se unen en una única partida.
- La posibilidad de conducir coches de la marca Ferrari en un Need for Speed.
- Conducir coches camuflados cuando lo hacemos como policías.
- Picarnos con nuestros amigos por conseguir el mejor tiempo o resultados en las pruebas.
Nos desconsolamos con:
- Desconexiones y migración cuando estamos compitiendo porque el anfitrión abandona la partida, lo que implica pérdida de progreso.
- Tener que entrar en las guaridas cuando somos corredores para no perder las ganancias acumuladas.
- Aunque el condado de Redview es suficientemente grande parece que siempre estamos circulando por los mismos parajes.
- No hay opción mientras corres de hacer pausa.
Ficha
- Desarrollo: Ghost Games
- Distribución: Electronic Arts
- Lanzamiento: 21/11/2013
- Idioma: Español
- Precio: 69,95 €
Electronic Arts está haciendo caja gracias a las nuevas consolas

Según declaraciones del CFO de Electronic Arts, el señor Blake Jorgensen, recogidas por Gamasutra se están frotando las manos gracias a la nueva consola PS4 y seguro que también lo harán tras el lanzamiento de Xbox One. Según Blake de cada tres juegos que compran los usuarios uno es de EA y por tanto el pellizco que va a conseguir la empresa gracias a esto va a ser considerable. Y es que Electronic Arts tiene varios títulos en las estanterías que ofrecen una amplia gama a los usuarios de estas consolas, ya sea simulador deportivo como FIFA 14, NBA Live 14 o Madden NFL 25, simulador de carreras como Need for Speed Rivals o shooter intenso como Battlefield 4. Seguro que en territorio europeo también se cumple esta premisa y con ello aumentamos los beneficios de EA.
FIFA 14 sigue sacando pecho en su versión next-gen. Es el turno de la ambientación
FIFA 14 sabe que no tiene rival ahora mismo, ni siquiera en la next-gen que pueda hacerle sombra. Con varias novedades respecto a su versión de consola actual, es decir de PS3 y Xbox 360, ofrecerá a los usuarios de Xbox One y PS4 una experiencia futbolística completa. Hoy sus desarrolladores nos muestran la excelente ambientación que ofrecerán las aficiones en los partidos, así como los estadios y sus alrededores lucen de maravilla justo antes del inicio de un encuentro. Para transmitirnos la espectacularidad de este deporte y no nos perdamos detalle contaremos con un buen puñado de cámaras, de tal forma que parecerá que estemos delante de una transmisión de un partido en directo por televisión.
Impresiones de Need for Speed Rivals. Huir de la policía nunca fue tan espectacular

Need for Speed Rivals va a ser uno de los pocos juegos multiplataforma en estrenarse al mismo tiempo en la nueva generación y en la actual, y en la Madrid Games Week dejó a todos los asistentes un gran sabor de boca para que esperemos ansiosos su lanzamiento sea en la plataforma que sea. Al igual que en la Gamescom, en la feria madrileña estaba disponible la versión de Playstation 4, pero esta vez, en su versión final ya con textos en castellano incluidos. Por tanto, podíamos hacer absolutamente lo que quisiéramos, ya sea correr por la ciudad, enfadar a la policía, participar en carreras o detener a unos cuantos corredores.
Cuando cogí el mando, el juego estaba en uno de los refugios que tenemos por la ciudad, y trasteé un poco con las opciones de personalización de los vehículos. Desgraciadamente, no es que vayamos a poder tunear los coches como en Need for Speed Underground, pero al menos podemos poner las llantas y pinturas que queramos. Hecho esto, como siempre es muy divertido huir de la policía, es lo que hice en primer lugar.

Al ir por la ciudad, una buena parte de las opciones para «perder» el tiempo de la anterior entrega se mantienen, como los radares, para así picarnos constantemente con nuestros amigos para ver quién va más rápido. Pero eso es sólo la punta del iceberg, ya que si nos encontramos con otro corredor por la ciudad, podemos retarle en cualquier momento a una carrera entre dos.
Al ir tan rápido, no es de extrañar que la policía esté al acecho, y en cuanto se ponen a perseguirnos, realmente no dan tregua. Algo muy importante es que hay una barra de daños, por lo que, si nos arrinconan o nos destrozan el coche, seremos detenidos. Esto es muy importante, ya que aunque podemos esquivar a los policías en algunos puntos del mapa, lo más probable es que nos sigan siempre la pista. Pero casi más importante es que, al darles esquinazo o ganar una prueba, ganamos puntos, que sirven para comprar otros coches. Hasta ahí todo normal, pero existe la peculiaridad de que una gran parte de esa recompensa la perderemos a no ser que vayamos a un refugio. Por eso, si vemos que tenemos daños críticos, buscaremos como locos en el mapa alguna tienda de reparación o un refugio para que no nos quiten esos puntos, lo cual puede dar pie a momentos tremendamente emocionantes, ya que hay que esquivar tráfico, embestidas policiales y su tecnología, que no es moco de pavo.

Si nos pasamos al otro bando, también tendremos cochazos para atrapar a los malechores, algo que haremos por la fuerza bruta, ya sea estampando nuestro coche, usando bloqueos, bandas de clavos o pulsos electromagnéticos para freír los coches.
Sea como sea, la experiencia es muy divertida y espectacular, en gran parte gracias a unos gráficos increíbles, con una sensación de velocidad de aúpa, unos efectos de partículas como chispas o humos muy trabajados, y una banda sonora muy cañera para amenizar las carreras y que pongamos más cara de velocidad todavía.
Tenía mis dudas ante esta entrega al estar desarrollada por un nuevo equipo, Ghost, pero parece ser que vamos a estar ante un verdadero torrente de velocidad y diversión con un apartado técnico muy trabajado y para que entre por los ojos. Así que para los amantes de lo arcade, creo que ya tenemos un juego de velocidad más que garantizado para estrenar en nuestras nuevas consolas.
Need for Speed Rivals se muestra en sus versiones next-gen

Electronic Arts y Ghost Games preparan el lanzamiento de una nueva entrega de Need for Speed que llegará por primera vez a consolas de nueva generación. De tal forma que acompañará en su lanzamiento a Xbox One y PS4. Está claro que los usuarios de Microsoft cuentan con un buen juego de conducción realista como Forza, pero en conducción arcade y persecuciones policiales ninguno como Need for Speed Rivals. En PS4 será el juego ideal de aquellos como un servidor que espera un título de carreras en la next-gen. Por este motivo os mostramos hoy dos vídeos recién publicados que nos muestran como se mueve el juego en ambas versiones.
Versión PlayStation 4
Versión Xbox One
Peggle 2 no acompañará a Xbox One en su lanzamiento
Otro título para la next-gen que se retrasa. En esta ocasión es el juego de físicas y puzzle Peggle 2 que no acudirá a su cita con Xbox One como estaba previsto. Su retraso de todas formas será mínimo pues confirman que en Diciembre ya estará disponible para su descarga, es decir, unas cuantas semanas de retraso y antes de la llegada del nuevo año. De todas formas el listado de juegos para Xbox One sigue siendo bastante completito, mejor incluso que el de su eterno rival. Esperemos por el bien de todos que este sea el último retraso para la next-gen.
Descubre lo que te espera en el multijugador de Battlefield 4
El primero de los combatientes acaba de llegar a la estantería y de qué manera. Battlefield 4 ya puede jugarse tanto en modo campaña como en multijugador online y este último promete muchas más horas que el primero, promete y ofrece caos total en el interior de la batalla. Podéis observar en el siguiente tráiler algunos momentos de las partidas que enfrentan a los equipos por conquistar el territorio, por sobrevivir a los ataques enemigos, por no sucumbir al fuego de los diferentes vehículos y por no acabar aplastado mientras algún edificio se destruye. Quizás sea la primera ocasión en la serie Battlefield que dejes de lado el modo campaña para dedicarte íntegramente al multijugador.
Piques entre corredores y policía en el nuevo tráiler de Need for Speed Rivals
¿A qué bando perteneces? Policías o corredores, a uno de ellos tendrás que unirte puesto que la rivalidad entre ambos grupos será máxima. Carreras, pilotos, coches, todo está permitido para ganar seguidores y simpatizantes que se unan a nuestra causa. Esto es lo que nos espera en el nuevo Need for Speed Rivals a partir del próximo 21 de noviembre. Seremos capaces de cualquier cosa por ganar estos piques, así que preparad bien vuestro auto porque las calles y carreteras de Redview County nos esperan.













