Tengo que reconocer que era increíblemente escéptico cuando se anunció Call of Duty: Black Ops IIII. Lo de poner toda la carne en el asador del multijugador competitivo no me hacía mucha gracia, sobre todo porque las campañas que ha diseñado Treyarch me gustan mucho, lo que incluye la del anterior Black Ops, por muy extraña y absurda que fuera. Además, esta vez se esperaban numerosos cambios, que alejaban a la saga de lo que era originalmente para acercarla a los Hero Shooters.
Por suerte, la beta multijugador que ha tenido lugar este pasado fin de semana (y que reanudará este fin de semana en todas las plataformas) era el momento perfecto de comprobar por uno mismo qué tal este cambio, y si todavía hay motivos para alegrarse por un nuevo juego de Call of Duty. Tras echarle bastantes horas (y morir excesivas veces), me alegra decir que vuelvo a estar emocionado ante el juego, y sobre todo, la notable evolución que supone respecto a anteriores entregas.








