
Hace unos días, Faustino analizó Toybox Turbos y, aunque muy entretenido, no presenta grandes innovaciones respecto a juegos más clásicos como el de los Micro Machines. ¡Ja! Pero lo que no tienen esos juegos es la posibilidad de jugar con Oculus Rift y, cuando nos ponemos el casco de relidad virtual todo cobra una nueva dimensión, literalmente.


