Un género por el que están apostando muchos estudios independientes en la VR es el de la música. En el caso de PS VR ya tenemos varias joyas de muchísima calidad, como REZ o Thumper, que se pueden jugar con o sin gafas, y en cualquier caso son sencillamente increíbles. Luego están los que aprovechan al máximo la VR para sentirnos como un músico en entornos más o menos realistas. A la hora de pensar en qué instrumento sería el que mejor se podría trasladar a la Realidad Virtual, la batería es el primero que me viene a la cabeza. Al fin y al cabo, tener una batería en casa es algo complicado, y hasta en Rock Band costaba tener un nuevo periférico tan grande para jugar.
Esto cambia si nos metemos en el cuerpo de alguien más con una batería virtual, y ese es un poco el concepto de Happy Drummer, aunque con varios matices. Este título independiente de Lusionsoft lleva ya un tiempo en PC, y tras unos retrasos de última hora, por fin lo podemos disfrutar en PS4 en Europa. ¿Preparados para llevar el ritmo virtual?

