
Aunque no es algo totalmente nuevo, ver el nombre de alguien, a priori, ajeno al medio en el título es curioso, especialmente al no tratarse de adaptaciones de otros productos. Seguramente a todos nos vienen a la mente casos como las adaptaciones de películas (Peter Jackson‘s King Kong, por ejemplo), pero también ha habido proyectos totalmente originales como el de Boom Blox para Wii, donde constaba en portada el texto A Steven Spielberg | EA Game (el cineasta, por cierto, no era totalmente ajeno al medio, pues se involucró en el desarrollo del primer Medal of Honor, entre otros), o los videojuegos en los que ha participado Clive Barker, como Clive Barker’s Jericho o el futuro Clive Barker’s Hellraiser: Revival (una historia nueva y original dentro del universo de Hellraiser). Por tanto, no debería resultarnos demasiado raro si vemos el nombre del maestro John Carpenter en un título, como es el caso de John Carpenter’s Toxic Commando, videojuego del que vamos a hablar hoy.
Para ponernos en situación, John Carpenter’s Toxic Commando es una aventura multijugador cooperativa de acción en primera persona, donde deberemos defendernos de hordas de zombies mientras intentamos repeler al Dios del Lodo a lo largo de 9 misiones, separadas en diferentes capítulos que desarrollan la trama.
Esta trama nos pone en la piel de cuatro buscavidas que van a cumplir un encargo supuestamente sencillo: transportar un paquete del punto A al punto B. El problema es que las cosas se tuercen por culpa del Dios del Lodo y sus engendros no muertos, así que a lo largo de las diferentes misiones tendremos que ir haciendo ciertas tareas con la idea de ayudar a Leon, el científico que desencadenó el desastre y que está tratando de revertirlo. Las tareas, por cierto, son las típicas de llegar a cierta zona para recuperar un objeto, llevar un vehículo a otro lugar, defender una posición y cosas por el estilo. No inventa la rueda, pero sirve como pretexto… porque nosotros lo que queremos es una excusa para masacrar engendros del mal, ¿o no es así?
Estos cuatro personajes tienen un estilo visual diferenciado y una personalidad única basada en los arquetipos clásicos de las pelis de acción ochenteras (Astrid por aquí), aunque lo cierto es que ninguno acaba de destacar más allá del aspecto. Sí, van haciendo sus comentarios y son divertidos, pero no creo que vayan a pasar a la historia. Pasa un poco como con los personajes de Left 4 Dead… solo que con menos carisma que esos. Y sí, acabo de citar Left 4 Dead porque es, claramente, la principal inspiración en lo que a gameplay se refiere, pese a las evidentes diferencias.
Como comentaba en mi análisis de Crisol: Theater of Idols, las inspiraciones son simplemente eso, y estas comparativas pueden ser complicadas de «gestionar», pero es que si bien ese juego en un primer vistazo parecía un Bioshock a la española, en este caso estamos ante un Left 4 Dead con vehículos. Y si bien en ambos casos es algo que se cumple en cierto modo, creo que es justo decir que en ambos casos se siente suficientemente único y diferente para ser considerados algo más que un «juego inspirado en…». Como decía, la comparativa con Left 4 Dead la voy a hacer en varios momentos, pero más que porque el juego se sienta igual que el título de Turtle Rock Studios y Valve, es porque el primer L4D es un juego que creó un género propio.
Y es que pasando al terreno jugable, las similitudes entre John Carpenter’s Toxic Commando y Left 4 Dead y su secuela son evidentes… pero también hay unas cuantas diferencias clave que marcan la personalidad propia del juego y hacen que se sientan bastante diferentes.
Empezando por las similitudes… estamos ante un juego basado en sobrevivir a hordas de enemigos (especial mención a los enemigos especiales) mientras avanzamos en una mini trama, con la ayuda de 3 compañeros más con los que deberemos cooperar para lograr superar ciertos obstáculos, como abrir puertas o defender posiciones. Hasta aquí, todo aplica para ambos juegos. Pero, pasando a las diferencias, comentar que en L4D las diferentes campañas eran independientes entre ellas, los mapas eran lineales, no había vehículos y los personajes sólo se diferenciaban a nivel estético. Iré desgranando estas diferencias una a una a continuación:
En lo referente a las campañas, recuerdo que cada uno de los juegos tenía sus niveles agrupados en campañas. En el fondo, todas estas mini campañas eran lo mismo, pero marcaban un poco la ambientación al proponernos sobrevivir al apocalipsis zombie en diferentes escenarios y situaciones (había una que nos pedía llegar a un hospital para subir a su azotea para huir en helicóptero, otra nos llevaba al puerto y una tercera al aeropuerto, para citar algunas) que hacían que se sintieran más diferentes entre ellas. En Toxic Commando, por contra, sólo hay una campaña pero es más larga. Sí que se ampliará en un futuro con nuevos niveles, que se irán añadiendo mediante actualizaciones (hasta donde he podido ver en el roadmap del título, el contenido jugable será gratuito y el estético será de pago), pero por el momento reconozco que al tratarse de una única experiencia, se sienten bastante similares entre ellos…
Respecto a los mapas, como acabo de comentar, se sienten bastante similares por tener una misma ambientación. Aún así, a diferencia de Left 4 Dead, donde era una experiencia lineal (pese a los cambios que iba haciendo la IA, como mover los enemigos de sitio o no siempre poner las trampas y obstáculos en los mismos lugares), aquí tenemos una suerte de mini mundos abiertos con diferentes zonas a explorar a nuestro antojo. No os penséis que tenemos un escenario que pueda rivalizar con Grand Theft Auto, ojo, pues son zonas más comedidas y contenidas, pero sí se agradece la posibilidad de explorar a nuestro aire si así lo queremos (porque podemos ir directamente a por los objetivos, claro está), con lo que podemos encontrar recompensas y recursos. De estos mapas abiertos, además, deriva el uso de vehículos, cada uno con sus características y una habilidad especial (como un coche de policía que podemos usar como señuelo explosivo, una ambulancia que cura a los jugadores en un radio de acción o un turismo con un boost típico del nitro de juegos de conducción), que además de ayudarnos en los desplazamientos, pueden ser clave para superar algunos obstáculos o completar determinados objetivos. Especial mención, por cierto, a cómo el terreno puede afectar a la conducción, haciendo que cruzar zonas con lodo sea una auténtica odisea en la que estamos a merced de los enemigos (aunque el uso del cabestrante, si lo tenemos, ayuda mucho).
La última diferencia a comentar es el tema de los personajes, aunque hay que hacer un pequeño matiz. Es cierto que el personaje en sí no tiene demasiado peso a nivel jugable, pues sólo son skins diferentes pero su comportamiento «base» es el mismo, algo que ya sucedía en L4D. La diferencia aquí es que tenemos unas habilidades separadas en 4 arquetipos clásicos (médico, ingeniero, defensor y asalto) que podremos ir mejorando y desbloqueando ventajas a medida que las vayamos usando. La gracia es que, aunque está claro que estos arquetipos se corresponderían con uno de los personajes en concreto mejor que con el resto, nosotros los podemos mezclar como queramos. De hecho, la personalización no termina ahí, porque las armas que vayamos usando irán subiendo de nivel, con lo que desbloquearemos nuevos accesorios que les modificarán el comportamiento (más daño, mejoras en el cargador, menor retroceso, etc.), siempre que las paguemos con los recursos recuperados en nuestras incursiones. Y sí, tenemos multitud de armas principales, secundarias, cuerpo a cuerpo y pesadas a nuestra elección, así que seguro que encontramos una combinación con la que estemos cómodos.
Y eso sería, en esencia, todo lo que el juego hace. Pero aún no hemos hablado de cómo lo hace… y es que el juego es tremendamente divertido, especialmente jugando en cooperativo con otras personas. Y es que si no encontramos partida o no queremos esperar, podemos jugar solos acompañados por la IA del título… algo que no es su mayor punto fuerte, la verdad. Ojo, que es funcional y es divertido, y de hecho yo he jugado varios niveles así (tened en cuenta que yo llevo jugando al título desde antes del lanzamiento oficial, así que las partidas con extraños eran difíciles de localizar en según qué franjas horarias, incluso con el cross play), pero sin duda no es donde más brilla el título. Y es algo que, si bien no me parece mal, sí me hace ser un poco escéptico con el juego a largo plazo, pues depende bastante de tener con quién jugarlo.
No me malinterpretéis, el juego se disfruta sólo, se disfruta en compañía de extraños y se disfruta (especialmente) en compañía de amigos, algo que ya pasaba en otros juegos multijugador como Helldivers II. El problema viene a que, como en otros títulos, si no juegas con una escuadra recurrente, la chispa le puede durar más bien poco… y es que como decía, no hay excesiva variedad de escenarios y situaciones, y aunque el juego es muy divertido, sus mecánicas básicas no tienen especial profundidad. Además, si le sumamos que la IA, aunque cumple, no es especialmente hábil, intentar las misiones en dificultades elevadas puede quedar relegado a un segundo plano. Porque sí, el juego tiene diferentes dificultades (con sus bonus en experiencia y recursos, por cierto), siendo bastante agobiante por momentos. Y eso es lo que está bien en estos juegos, claro, pero como pasa con tantas cosas en la vida, en buena compañía se lleva mejor.
A nivel técnico es una auténtica salvajada, no tanto por lo bien que se ve el juego y el rendimiento estable en consola (en mi caso, he jugado en PS5 «base» sin ningún problema), sino por la cantidad de elementos simultáneos en pantalla, convirtiendo el terreno de combate en un auténtico infierno por momentos (y sí, como no podía ser de otra forma, es un infierno lleno de explosiones, disparos, sangre y cuerpos desmembrados). A nivel sonoro es un juego muy cumplidor, destacando una excelente banda sonora con unas clarísimas reminiscencias a la obra de Carpenter, unos efectos muy logrados y un doblaje (al inglés) correcto.
Conclusión
John Carpenter’s Toxic Commando no inventa nada, pero reinterpreta una fórmula muy conocida para sentirse algo original, a la vez que conocido. La base jugable es muy sólida y divertida, y jugándolo en compañía es una auténtica pasada. Habrá que estar pendientes a novedades para aportar más variedad, y será muy importante ver la salud que mantiene el cooperativo (que es el mayor atractivo del título), pero el juego sale al mercado con los deberes hechos. Y aunque no lo he dicho hasta ahora, ¡larga vida al cine de serie B!
Nos consolamos con:
- Un juego tremendamente divertido
- Jugablemente es tan sencillo como sólido
- Los mapas abiertos y el uso de vehículos le dan mucha personalidad al juego
- La personalización de personajes y armas
- Visualmente es espectacular, y mantiene el tipo a nivel de rendimineto
- La banda sonora. Por favor, editadla en vinilo, que yo la compro 😜
Nos desconsolamos con:
- Los niveles se sienten muy similares y puede acabar cayendo en la monotonía
- Estando John Carpenter involucrado, me esperaba unos personajes con más carisma
- La IA es funcional en normal, pero no resulta suficiente para afrontar las dificultades más altas. Es un juego totalmente dependiente del soporte que le de la comunidad
Análisis realizado gracias a una copia digital proporcionada por Focus Entertainment
Ficha
- Desarrollo: Saber Interactive
- Distribución: Focus Entertainment
- Lanzamiento: 12/03/2026
- Idioma: Voces en inglés, textos en español
- Precio: 39,99€