Diecisiete años desde la salida del primer y controvertido juego de la saga (Wolfenstein 3D, popularizó los First Person Shooters), Wolfenstein vuelve a poner a los nazis en nuestro punto de mira. En esta secuela, codesarrollada por Raven Software (Quake 4), idSoftware (Wolfenstein 3D, Doom, Quake), Pi Studios (Mercenaries 2) y Endrant Studios, el americano de origen polaco B.J. «Blaskowicz» regresa para hacernos vibrar al frente de la resistencia contra las tropas del Führer.
Todo empieza cuando B.J. descubre un medallón mágico durante el asalto de un buque alemán dispuesto a atacar Londres, que le salva la vida sin que lo espere. Investigando sobre el medallón, se descrubre que contiene unos cristales que solamente se pueden encontrar en la ciudad germana de Isenstadt, donde los alemanes están realizando excavaciones bajo las órdenes del General Zetta. Blaskowicz es enviado a esa ciudad como infiltrado, pero los alemanes ya saben de nuestra llegada porque alguien se ha «chivado»…
Wolfenstein viene con una campaña para un jugador y con modo multijugador. La campaña es adictiva y nos encontramos delante de un juego más que decente, no sin sus puntos débiles, especialmente en el modo multijugador. Pero vayamos por partes (que es como quedan algunos nazis cuando usamos según que armas)…
