La apuesta que está haciendo Marvel en el mundo de los videojuegos es bastante interesante, al ofrecer la licencia a diferentes equipos para hacer el mejor juego posible. Tras el exitazo de Marvel’s Spider-Man, el anuncio de Marvel’s Iron Man VR me pilló por sorpresa, pero como amante de la Realidad Virtual, me emocionó a lo grande. Así que, al saber que la obra de Camouflaj estaría en Gamescom para poder probarse, no podía dejar Alemania hasta que lo probara. Así que dicho y hecho, y aunque casi casi me quedo sin tiempo, mereció la pena, ya que se convirtió en uno de mis juegos favoritos de toda la feria.
La demo disponible era bastante sencilla, ya que en esencia, era el tutorial y la introducción del juego. Desde el primer momento, me sentía como Tony Stark poniéndose el Mark «Lo que sea», ya que vemos cómo la parte frontal del casco se cierra por delante, aparece la interfaz que ya hemos visto en los cómics y películas, etc. No es algo tan impresionante como en Batman: Arkham VR cuando nos poníamos los diferentes elementos del Bat-Traje y luego nos mirábamos en el espejo. ¿Lo bueno? Que esta vez estamos ante un juego de verdad, como se comprueba con el tutorial.










