Triste noticia nos encontramos en el día de hoy, ya que Disney ha confirmado que ha cerrado la sección de videojuegos de LucasArts, que nos ha traído montones de juegos basados en la franquicia Star Wars, y algunos clásicos de las aventuras gráficas como el mítico La Fuga de Monkey Island. Este cierre finiquita al prometedor Star Wars 1313, ya que hace unos meses se dijo que su desarrollo se había paralizado, ya que Disney quería centrar los esfuerzos de LucasArts en el Episodio VII exclusivamente, y ya se puede afirmar que ha sido cancelado junto al shooter que se estaba planeando para Xbox Live Arcade llamado First Assault y que sería el precursor del más que esperado Battlefront III.
Crítica: ¡Rompe Ralph!
Antes de cualquier cosa, Desconsolados sigue siendo un blog de videojuegos. Sin embargo, cuando se estrena una película como ¡Rompe Ralph!, cuya temática se basa precismamente en este mundillo, es imposible no hablar de ella.
La premisa de la cinta es bien simple: ¿qué pasa con los personajes de los videojuegos cuando no estamos jugando? En esencia, es la misma idea que tan bien funcionó en «Toy Story», y que vuelve a brillar en esta ocasión. El protagonista de la película es Ralph, el malo de una máquina arcade que va a cumplir su 30 aniversario en unos recreativos. Mientras que todos los demás personajes de la máquina adoran a Félix, el héroe del juego cuya misión es arreglar los destrozos que causa Ralph con su martillo especial, a Ralph le toca vivir solo en un vertedero cuando en realidad es un buen tipo. Y claro, hacer un trabajo así constantemente que no es apreciado termina por pasar factura.
Un «cepillo táctil» para sensaciones más reales en películas y juegos
Por si el 3D nos parece poco, Disney ha presentado un prototipo de un dispositivo que busca ir más allá de las experiencias visuales y pasar a las táctiles. En una conferencia en Vancouver, ha presentado el «cepillo táctil», un dispositivo que se pondría en el respaldo de las butacas para transmitir sensaciones por nuestra espalda. Se usan dos técnicas para hacer vibrar las doce espirales que componen el sistema: movimiento aparente, que activa dos motores sucesivamente para dar la sensación de movimiento sobre la piel, y sensación fantasma, donde se generan dos vibraciones estacionarias que se sienten como un hormigueo entre los dos puntos. Disney presentó el sistema usando una simulación de un coche.
Y mientrastanto, el equipo detrás de este chisme ya trabaja en otro sistema que se puede llevar para transmitir sensaciones por el torso y las mangas.
Realmente es ideal si ponen esto en los cines. La chica de al lado se quedará con la duda si has sido tu o la butaca. Ya veo a más de uno aprovechando las escenas de acción.
Lo siguiente ya será usar algo de dinamita para explosiones más realistas…
