Estaba muy ilusionado cuando se anunció Rock Band 4, ya que me encanta la saga. Sin embargo, parecía en un principio que el juego iba a ser exactamente igual que antes salvo por las nuevas canciones. Tras la Gamescom 2015 se me ha quitado esa idea de la cabeza y el juego vuelve a ser mi más esperado de este año dentro del género musical.
Una de las pegas de los juegos de este tipo es que solo podemos seguir unas pautas que se nos muestran en pantalla, sin poder expresar nuestra libertad creativa. Ese es el punto que han tenido en cuenta los chicos de Harmonix para esta secuela, y esa libertad se ha expresado de forma brillante en los solos de guitarra, donde nos llegaremos a sentir como unas estrellas del rock sobre el escenario.










