El año pasado, en el género de los FPS apareció un juego que, a pesar de que no gustó a todos, se convirtió en el principal exponente de este tipo de títulos. Por supuesto estamos hablando de Modern Warfare 2, que tras el arrollador éxito de ventas y de crítica que tuvo es el juego a batir dentro de los FPS de corte bélico.
Desde su salida no ha habido ningún rival a su altura (siempre hablando respecto a los que sí les pareció magnífico, ya que a mí no me pasó), y por eso el desarrollo de Battlefield: Bad Company 2 ha sido vigilado muy de cerca por los aficionados del género, y es que los chicos de DICE saben cómo hacer muy buenos shooters.
Así que aquí estamos, tras una beta multijugador tremendamente divertida, unos tráilers espectaculares y una guerra directa entre los títulos de Activision y Electronic Arts por fin llega el momento de ver si el juego es todo lo que se esperaba, y puede medirse con el hasta ahora rey de la guerra.

