Nos hemos cargado zombis en los videojuegos de muchas formas distintas. Pistolas de fuego a tutiplén, motosierras, explosivos de todo tipo, bates de béisbol, guitarras eléctricas o hasta gnomos de jardín han formado parte de nuestro arsenal mata-no-muertos de los últimos años. Pues bien, gracias a Kinect y Diabolical Pitch podemos añadir las bolas de béisbol, en este alocado juego de la mano de Grasshopper Manufacture (No More Heroes o Shadows of the Damned) como solo ellos saben hacer.
Encarnaremos al lanzador McAllister, que tras un mal lanzamiento, dice adiós a su brazo por una tremenda lesión. Desesperado, y tras un accidente de tráfico, llega a un extraño parque de atracciones donde se hacen realidad los deseos… si es que consigue sobrevivir. De la mano de una especie de vaca-toro (sin cuernos) parlante, que camina como nosotros y trajeada, iremos explorando las diferentes partes del parque, para así recuperar el brazo perdido. ¿Para defendernos? Un brazo biónico e infinito número de bolas de béisbol para lanzar a estos monstruos/monigotes de ferie/ zombis animales-humanos (sí, son así de raritos).
