Hay juegos raros, pero los hay que son raros raros. Si una sensación te queda después de superar Antichamber es que nada es lo que parece. Ha llegado el momento de resolver puzles de formas que nunca antes habremos imaginados y que rozan nuestra capacidad de percepción. ¿Que una pared bloquea nuestro paso? Pues porque no resolver el puzle caminando de espaldas mirando la pared. Si no vemos la pared, es que no está ahi.
Ese es un ejemplo, entre muchos otros, de los tipos de solución que deberemos encontrar para avanzar en Antichamber, un juego de puzles no lineal con un aspecto claramente distintivo. De toques minimalistas y aspecto sencillo, nos sorprenderá con los retos que ofrece. El acompañamiento sonoro, casi inexistente inicialmente, irá ganando complejidad a medida que vayamos avanzando.
