Este año ha sido el año de las secuelas, y también del inicio de nuevas franquicias que apuntan alto.
En el campo de las secuelas, el exponente principal este año ha sido Metal Gear Solid 4, que ha supuesto el final de una de las mejores sagas de videojuegos de la historia. Sobra decir que para mí es el mejor juego del año. En este 2008 también nos ha llegado la cuarta entrega de Grand Theft Auto, aunque este juego me ha decepcionado ligeramente. Es cierto que tiene un gran apartado técnico y una buena historia, pero al hacerlo tan realista le han quitado el aire desenfrenado y arcade característico de la saga, por lo que se han eliminado numerosas tareas secundarias, y se reducido la libertad de lo que podíamos hacer.
Respecto a los FPS, para mí los mejores del año han sido Call of Duty: World at War y Tom Clancy’s Rainbow Six Vegas 2. Ambos me han enganchado gracias a su espectacular modo campaña, y me han mantenido pegado a la pantalla durante días gracias a sus excelentes modos multijugador. Resistance 2 también me ha gustado, pero esperaba más de su historia, y unos combates contra jefes finales algo más difíciles e ingeniosos, ya que la mayoría consisten en disparar unos cuantos misiles a estos enemigos. Las mayores decepciones del año en este género han sido Haze y Turning Point. Ambos títulos surgían de una excelente idea, pero la ejecución fue muy pobre.
