Desconsolados

RIDE 6

No soy ningún apasionado del motor, y si acaso, he estado más expuesto a los automóviles gracias a sagas como Gran Turismo o Need for Speed. ¿Con las motos? No me puedo ni considerar un turista entrando en ese mundillo. Aun así, he estado abriendo miras últimamente gracias a las diferentes obras de Milestone, ya sean competiciones sobre el asfalto con MotoGP, o sobre el barro con Monster Energy Supercross. Ahora es el turno de probar al fin su franquicia quizá más viral de todas gracias a RIDE 6.

Seguramente habréis visto algún clip del juego en redes sociales, eliminando el HUD y con la vista en primera persona, para traer unos vídeos que parecen grabados con una GoPro yendo por una estrecha carretera a velocidades de vértigo. ¿A quién no le entran ganas de probar el juego tras ver semejantes vídeos? Y por suerte, Milestone esta vez ha apostado por abrir sus puertas de par en par a un público más amplio, gracias a sus nuevas opciones más arcade, para encontrar el equilibrio perfecto del simcade, y que todo el mundo pueda sentir la emoción de ir a toda pastilla sobre dos ruedas en los parajes más exóticos del planeta.

Un festival apto para todos los públicos

Como ocurre en casi todos los juegos de velocidad últimamente, RIDE 6 tiene como centro de su estructura un gran festival donde disfrutar al máximo del mundo del motociclismo junto a una buena fiestecilla. Muy en la línea de lo visto en Forza Horizon… Aunque es más una excusa para plantearnos una serie de competiciones o tener una forma atractiva de plantear los menús, que para crear una experiencia cohesionada por completo.

En realidad, la estructura me ha recordado algo más a la vista en DRIVECLUB, ya que en el modo carrera nos encontraremos ante grupos de eventos, que están mínimamente relacionados por alguna temática. Pueden ser localizaciones, tipos de motos o alguna mezcla de todo. En cada prueba siempre tendremos además un objetivo secundario además del principal, y así iremos consiguiendo estrellas con las que obtener recompensas adicionales o desbloquear nuevas pruebas. Es una progresión sencilla pero efectiva, al poder ir avanzando por eventos que nos gusten más, o si nos atascamos en algún otro… Algo que me pasó más de una vez por las dichosas contrarreloj.

Por supuesto tenía idea de quiénes eran los pilotos contra los que competimos y no pensaba que eran pilotos ficticios con todo lo que sé de motociclismo…

¿Qué clase de eventos tendremos? Serán sobre todo carreras o pruebas contra el crono, con algunos duelos especiales contra leyendas del motociclismo auténticas, para servir como muestra de nuestro ascenso por el festival que es RIDE 6. ¿Lo mejor de todo? Milestone se ha encargado de que el ambiente festivo del juego también se traslade al plano jugable al añadir dos modos de juego: Pro y Arcade. Con el primero, no me escondo al decir que soy incapaz de hacer una curva sin caerme una media de 5 millones de veces. ¿Exagero? Un poco, pero ahí el juego es ciertamente un simulador en toda regla, con múltiples opciones a la hora de gestionar la moto a nivel mecánico que realmente no entendía en absoluto.

En su lugar, me centré por completo en la modalidad arcade. Aquí es cierto que esas opciones que pueden dar una pizca de estrategia a las carreras se pierde… Pero a cambio podía sentir que realmente podía pilotar una moto. Todo es mucho más directo, el frenado se combina en vez de tener que ir controlando el delantero y el trasero, o las curvas son más fáciles de tomar sin caer una vez más en el duro asfalto. Es, en definitiva, una experiencia que acerca RIDE 6 al simcade, para tener ese toque «real» al pilotar, pero hacerlo todo lo suficientemente accesible como para que cualquier novato pueda disfrutar de las carreras sin sentirse frustrado de manera constante.

Algo que también me ha gustado es el sistema de IA. Por defecto, es adaptativa, para que siempre ofrezca un reto interesante, sin que se nos haga todo imposible, pero tampoco demasiado fácil. No siempre es perfecta la dificultad, pero sin duda, hace todo más interesante que ponerse en súper fácil. O si lo queremos, en simulación, podemos cambiar varias opciones para tener más o menos ayudas, por lo que podemos tener una experiencia muy personalizada para competir como nos sintamos cómodos a lomos de nuestra máquina.

Las carreteras de pueblo súper estrecha son muy pintorescas, pero con otros pilotos casi parece que tenemos un atasco digno del centro de Madrid. ¡A sortear rivales!

Sobre asfalto o barro siempre a toda mecha

Esa curva de dificultad, por si nos pica el gusanillo de aprender a pilotar mejor tras unas cuantas carreras en Arcade, tenemos un completo modo de tutoriales, donde además de explicarnos en detalle técnicas para tomar las curvas o practicar secciones complicadas de varios circuitos, podemos ver demostraciones y luego replicarlas nosotros. Es como la autoescuela de los Gran Turismo de antaño, pero siendo algo opcional.

Independientemente de cómo juguemos, RIDE 6 nos va a ofrecer una amplia variedad y cantidad de circuitos. Tendremos algunas pistas reales que seguramente los amantes del motor sepan apreciar mejor que un servidor, mientras que mis favoritos eran los entornos más urbanos. Ir a varios cientos de kilómetros por ahora en estrechas carreteras por preciosos parajes no tiene precio, y es lo que me ha hecho disfrutar tantísimo este título.

¿El asfalto ya nos cansa? Ahí están las pruebas de motocross, para meternos en el barro. Estos circuitos me gustaban por la variedad extra, pero por cómo están montados, siendo estrechos y sin apenas posibilidad de salirse, no entiendo lo restrictivas que son las penalizaciones, ya que a veces por estar sólo por el borde de la pista, nos darán una penalización, lo cual es un poco molesto. Nada que un rewind no solucione, por supuesto.

Tras unas carreras en Arcade querremos ver cómo es el modo Pro… Consejo, id a los tutoriales para no besar el asfalto de manera constante. Y aun así lo veréis, con que espero que os guste vuestro próximo amor

La belleza del motociclismo… ¡sobre todo si hay lluvia!

En cuanto a la parte audiovisual, RIDE 6 supone el salto de la saga al Unreal Engine 5, como ha ido pasando en las entregas más recientes de las diversas sagas de Milestone. Esto trae como ventaja el Crossplay para el multijugador, que eso sí, es bastante limitado. Tampoco hace falta mucho más que echar unas carreras, pero si queríais hacer competiciones más complejas a través de internet, este no es vuestro juego.

El cambio de motor también debería repercutir a los gráficos, cómo no. ¿Las diferencias respecto al anterior? No podría decir, pero ciertamente, estamos ante un título que entra mucho por los ojos. Cuando hay ciertas condiciones meteorológicas extremas como lluvia y encima estamos en entornos urbanos con muchos elementos a nuestro alrededor, parece hasta fotorrealista. De manera general, se le pueden notar algo más las costuras, al menos en Xbox Series X, con un popping algo descarado en ciertos elementos como árboles en varias pistas. Y ya ni hablemos de los modelados de los personajes en las celebraciones… Menos mal que el énfasis está en las motos y no los humanos. Es un alivio que los cascos se queden durante la mayor parte del tiempo, que para eso nos cuentan unos cuantos créditos.

El sonido, por otra parte, me ha dejado muy frío. ¿Ese ambiente fiestero que comentaba que sirve para conectar todo el juego? Bueno, pues este es un festival silencioso, ya que no hay música durante las competiciones. Menos mal que podemos poner Spotify o similares en segundo plano, pero vaya si echaba algo en falta. Al menos, las motos suenan bastante bien, si bien algunas parecía que sonaban algo menos fuerte de lo que parece por su aspecto. Sí, comentario muy de cero conocedor de la materia, pero a falta de conocimiento, hay que dejarse llevar por las vibes.

Esta vista es realmente inmersiva y por momentos fotorrealista

Conclusión

RIDE 6 sigue la línea de las demás sagas de motociclismo de Milestone de abrirse a un público más amplio gracias a sus nuevas opciones de accesibilidad y para personalizar la dificultad. El modo arcade es sin duda la mejor adición que podía haber tenido la saga, para así picar el gusanillo por el mundo del motociclismo, descubrir montones de preciosas máquinas al más puro estilo de Gran Turismo, y en su conjunto, gozarse un gran simcade sin importar nuestra experiencia previa en el género.

Como no tenía experiencia previa, no sé si realmente hay una gran diferencia en el resto de apartados respecto a capítulos anteriores. Pero como puerta de entrada a la saga, RIDE 6 es sin duda la mejor opción posible. Así que si como a un servidor los vídeos virales de capítulos anteriores os había hecho tener curiosidad por estos títulos, no lo dudéis, y a ponerse el casco.

8

Análisis realizado gracias a un código para Xbox Series X/S ofrecido por PLAION.

Ficha

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