Desconsolados

King of Meat

Me encantan los plataformas 3D, pero al pensar en mis títulos favoritos, casi todos son individuales. Sí, algunos tienen un componente multijugador, pero no suele ser el aspecto principal del título. O han surgido propuestas más modernas enfocadas sólo en el cooperativo, pero que no terminan de funcionar como los plataformas 3D de antaño de la época dorada de PSX y PS2. Por eso, King of Meat me conquistó desde su anuncio.

¿Una combinación de tollinas, trampas, saltos y algún puzzle para disfrutar en compañía de nuestros amigos? Un sueño hecho realidad. Pero la cosa no acaba ahí, ya que detrás del juego está Glowmade, un equipo formado por veteranos que han trabajado en LittleBigPlanet entre otros, y ya sabéis lo que eso significa: un juego infinito siempre y cuando la comunidad no deje de hacer grandes niveles para que la fiesta nunca llegue a su fin. Así que preparad vuestros trajes más absurdos, un grupo de colegas, que la competición por ser el nuevo King of Meat ya ha comenzado.

Los reyes del humor y la localización

La premisa de King of Meat es muy sencilla. Estamos en una especie de reality show en un mundo que no desentonaría para nada en Rick & Morty. Los concursos de gladiadores han evolucionado, y ya no solo hay matanzas indiscriminadas, sino que también hay desafíos plataformeros, muertes con estilo, esqueletos a los que masacrar y fans que ganar. Es casi como el wrestling, donde todo es «falso», pero verdadero a la vez una vez las cámaras empiezan a grabar.

¿Nuestra meta como nuevos participantes? Llegar a lo más alto, mientras conocemos a los demás «entrenadores», desbloqueando más armas, habilidades y niveles en nuestro ascenso al estrellato. Como tal no hay más trama, pero el humor que impregna todo el título hará que queramos ver absolutamente todos los diálogos del ecléctico elenco de personajes. O lo que es mejor, ¡ver todos los anuncios!

Es aquí donde el humor a lo Rick & Morty es más evidente, apostando por chistes absurdos, violentos y rápidos. ¿Lo que hace que el humor sea oro puro? La brillante localización al castellano tanto de las voces como de los textos. Nos encontraremos perlas como traducir «TDH» como «Trastorno de Déficit de Hechizo» al desbloquear la tienda de habilidades, o chistes como «¿Quieres un trabuco? ¡Pues toma truco del almendruco!». Los comentaristas durante la partida también tendrán chascarrillos casi constantes, para mantener la ilusión de estar en un reality. Uno con el mejor peor sentido del humor posible. Ah, y mucha violencia exagerada, que eso siempre da audiencia, por supuesto.

El look de una verdadera súper estrella y no de un gladiador borracho que ha cogido lo primero que se ha encontrado para montar su outfit

Plataformas 3D clásico, acción moderna

Pero con los chistes no ganaremos la corona en el coliseo, ya que para eso tendremos que saltar y reventar enemigos. En este sentido, King of Meat sería un plataformas 3D que bien podría haber salido en la generación de PS2, y lo que lo digo como el mejor de los cumplidos. Hay un gran feeling al saltar o patalear como si fuéramos un dibujo animado para mantenernos en el aire unos momentos extra, por lo que sólo ir brincando de un lado a otro da mucho gustirrinín.

Pero no sólo de saltar vive el gladiador, ya que esas armas que llevamos no son sólo para fardar. El combate es una pieza fundamental del título, y tiene bastante más miga de la que uno podría pensar. Tendremos a nuestra disposición varias armas cuerpo a cuerpo, cada una con sus propios combos, habilidades y usos. La espada y escudo son muy versátiles dada su velocidad, poder bloquear enemigos o incluso lanzar a los enemigos por los aires para dispararles o seguir el combo a lo Devil May Cry. ¿Somos más de ayudar a los aliados? Entonces nada como la guitacha, para golpear con la parte de hacha o dar bufos al dar un conciertazo en mitad de la mazmorra de turno.

A esto hay que sumar las armas a distancia, ya sea la rápida pero débil ballesta o el lanzagranadas, ideal para grandes grupos o romper la defensa de los oponentes. Hay una buena variedad de oponentes, entre los acorazados, los débiles, los tiradores y un largo etcétera. Al contrario que en muchos plataformas 3D de antaño, aquí las peleas funcionan francamente bien, y si bien me sigo quedando con el plataformeo, los combates no se hacen bola, pudiendo incluso ser los protagonistas de varias fases.

Este nivel con tanto pincho le gustaría a los diseñadores de Blasphemous seguro

Los que mazmorrean se desean

Los niveles de King of Meat están planteados como mazmorras, a las que accederemos en diversas playlist del coliseo. La manera más rápida de subir de nivel para ir desbloqueando más armas y mecánicas es participar en las mazmorras principales. Éstas están enfocadas en el multijugador, pudiendo disfrutar de niveles sencillos y cortos, de una duración media (5-10 minutos) o las más complicadas, que se pueden ir fácilmente a los 15-30 minutos. Poco a poco estas playlist se irán desbloqueando, pudiendo elegir luego entre 3 fases seleccionar cada una de ellas. Ojalá poder elegir entre todos los niveles disponibles, eso sí.

Algunas mazmorras se enfocarán más en el plataformeo, otras en el combate, algunas en los puzzles, y en ocasiones ofrecerán una mezcla de todos estos elementos. Son los niveles diseñados por el propio equipo de Glowmade, y ofrecen una variedad pasmosa de situaciones para que siempre veamos algo nuevo y divertido, quedándonos con ganas de saltar a otra mazmorra en cuanto completamos en la que nos encontramos. ¿No tenemos a nadie para jugar en ese momento? Hay fases individuales, que sirven como tutoriales para las armas, y otras algo más complejas, pero claramente, lo ideal es mazmorrear en compañía. Hay matchmaking para buscar usuarios, y gracias al Cross-Play, podremos jugar con nuestros amigos sin importar de en qué plataforma estemos.

El rey de la carne… Enlatada

Es ahí donde King of Meat brilla, ya que hay muchas mecánicas pensadas para darnos más risas con los amigos. Porque sí, cooperar para avanzar está muy bien, pero lanzar a un compañero por un barranco tras una compleja sección plataformera de un eructo (uno de los poderes), no tiene precio. O simplemente ponernos a empujarnos entre nosotros, lanzarnos una bomba a modo de patata caliente a ver a quién le explota, chocarnos en el aire al lanzarnos en plancha y muchísimo más. Eso sin olvidarnos de los piques por ver quién consigue una mayor puntuación en el nivel, para llegar en lo más alto del podio en la línea de meta.

En otros momentos sí que habrá que colaborar, en secciones opcionales pensadas precisamente para el cooperativo. Uno de los niveles me tenía saltando mientras me coordinaba con mi amigo, que activaba un mecanismo que iba haciendo aparecer las plataformas para no caer al foso de pinchos, y luego tocaba hacer lo propio con él. El diseño es exquisito, con montones de secretos que nos animan a buscar los cofres ocultos para conseguir la puntuación máxima.

Incluso en el combate todo se ve potenciado al jugar con amigos. Se pueden llegar a crear builds muy diversas entre las armas y las habilidades a desbloquear, pudiendo tener tanques, DPS o personajes de support. Lo mejor es que todo es tan viable como absurdo y divertido. Limpiar una sala de enemigos invocando una pata de un caballo gigante, para luego eructar a los enemigos en la cara con el objetivo de tirarlos por un barranco, es tan caótico y estúpido como suena, en el mejor de los sentidos.

Qué bonito es tener la vida de nuestro compañero en nuestras manos… Y dejar que se vaya a los pinchos un par de veces por las risas

El gladiador con el mejor peor estilo de la historia

Un aspecto fundamental de King of Meat es el de la personalización, para darle un toque muy nuestro a la experiencia. Hay cosas muy típicas, como modificar el título que usaremos, la pose en la imagen del podio o nuestro perfil online, el fondo y similares. Pero la gracia está en ponernos diferentes ropitas y elementos para crear al gladiador más cantoso y extravagante posible.

De por sí, las opciones para la cabeza, manos, torso o piernas son desternillante. ¿Quién dice que no impone ir con una cabeza de oso y unos calzoncillos de corazoncitos? O las propias skins de las armas, para matar esqueletos y monstruos con estilo. ¿Lo mejor de todo? El sistema de accesorios. Tendremos hasta 24 capas para poder poner en cualquier posición las pegatinas o decoraciones que consideremos, y eso es lo que nos da la opción de diseñar personajes mamarrachos y variados a más no poder.

Hoy en los martillos locos del Grand Prix de la carne van a competir los pueblos de Villarriba de Abajo y Villabajo de Arriba

Podemos ponernos los típicos cuernos para simular nuestro «sable» mientras soltamos frases como «superamos mazmorras con la chorra fuera», ponernos ojos saltones para que no sepan dónde miramos realmente (siempre a lo más indecente), gafas, bigotes y mucho más. Acabé jugando con un caballero que tiene ovillos de lana en la cabeza, cuernos por los que llevamos donuts pegados, un ojo saltón en el hombro como si fuera mi Daxter o Clank particular y una cola para no perder nunca el toque furro recordando a Sly Cooper. Ver a más jugadores en el lobby es una verdadera fiesta para comprobar quién ha hecho la mayor locura, y ni hablemos de las risas por ver los outfits de nuestros amigos. El tiempo entre partidas sólo para cambiarnos el atuendo es más que necesario, os lo garantizo.

El ritmo al que vamos desbloqueando más opciones de personalización o mejoramos las armas que ya tenemos desbloqueadas es excelente, para que prácticamente siempre tengamos nuevas metas a las que aspirar. Todas estas opciones estéticas servirán para darle un soporte a largo plazo al título, con temporadas de cosméticos desbloqueables sólo con la moneda premium. King of Meat nos dará algunos tickets en las mazmorras diarias y semanales, pero obviamente, si queremos los objetos más bonitos (como las skins de Halloween para la primera temporada), o farmeamos sin parar, o pasamos por caja.

Hace falta un pase de modelos para ver quién lleva el outfit más mamarracho posible

Mazmorras diseñados por los cerebritos

Como en Little Big Planet, otra pieza clave de King of Meat para que el juego se mantenga vivo es el editor de niveles. Podremos crear mazmorras con montones de opciones, conectando varias habitaciones entre sí y añadiendo los objetos que queramos. Ya sean grupos de enemigos, obstáculos de toda clase o lógica más o menos compleja basada en eventos, interruptores, etc. Para publicar un nivel es necesario completar la mazmorra, por lo que no habrá fases imposibles… Aunque algunas ciertamente lo parecen.

Al estar jugando antes de su lanzamiento, la selección de fases de la comunidad no era muy amplia, pero había algunas joyas bastante originales que aprovechaban mecánicas básicas para crear situaciones muy variopintas. Un nivel invocaba enemigos sin parar, por lo que tocaba huir para poder sobrevivir. En otra fase, el uso de engranajes daba pie a montones de secciones plataformeras muy interesantes, mientras que los clásicos niveles «imposibles» con pinchos por doquier también ya hacían acto de presencia.

Espero que la comunidad se vuelque con King of Meat y tengamos niveles nuevos durante muchísimo tiempo. El editor es increíblemente potente, y con lo divertido que es jugar con amigos, sé que voy a volver para varias partidas a ver qué más tonterías podemos hacer de manera regular.

Ni en un millón de años podría crear niveles tan complejos… ¡Menos mal que la comunidad sí!

Una batalla a largo plazo en el coliseo

Ahora bien, creo que el juego va a vivir o morir precisamente por su comunidad. Dado el estado actual de la industria, con juegos montones de juegos F2P o títulos multijugador de bajo coste para que se compren en grupo, King of Meat se sitúa entre medias. Tiene un precio bien ajustado y contenido más que de sobra para tenernos horas brincando en el coliseo, pero cuando hay tantas alternativas gratuitas o más económicas para atraer a un grupo entero de amigos, está claro que ahí el juego tiene una dura batalla. Eso sin mencionar el tema de la visibilidad, ya que al menos en España, no es que mucha gente conozca por el momento a King of Meat. Ojalá eso cambie con el lanzamiento, ya que cuanta más gente salte al coliseo, mejor.

Pasando a otros aspectos más positivos, el apartado artístico en general del juego es una verdadera delicia. Su estilo cartoon funciona estupendamente para el tono humorístico y de plataformeo del juego, mientras que los diseños de los personajes del hub o los anuncios animados son espectaculares. Todo se mueve además realmente bien, y quitando algún bug ocasional de enemigos que se quedan atrapados en el suelo o hacen cosas raras, la conectividad funciona realmente bien.

El sonido también ha sido una sorpresa muy agradable, con una banda sonora que acompaña muy bien a la acción. Me han recordado los temas a los de Ratchet & Clank 3, y teniendo en cuenta que había varios coliseos y mazmorras en dicho título, el extra de nostalgia para recordarnos lo buen plataformas 3D siempre viene bien.

Como siempre, dos mirando y uno trabajando. ¡Muévenos hasta la meta, esclavo!

Conclusión

King of Meat es uno de los juegos más divertidos que podemos disfrutar con nuestros amigos, y uno de los mejores plataformas 3D cooperativos que he probado. Su diseño basado en los clásicos plataformas de la era PS2 funciona de lujo para ofrecernos una buena dosis de saltos, combate y puzzles, con un diseño exquisito en los niveles oficiales que nos harán entrar en una espiral de mazmorreo constante hasta las tantas de la noche entre risas, muertes aliadas accidentales (y algunas no tanto) y montones de chistes malos.

Lo bien que está todo enfocado al cooperativo y a la personalización, tanto de nuestros avatares como de los niveles, son dos de las grandes bazas de King of Meat, pero también pueden ser sus puntos débiles. El éxito a largo plazo del juego va a depender de que se forme una buena comunidad alrededor del título para tener siempre otros gladiadores con los que jugar y niveles nuevos que afrontar.

Como soy optimista y creo que estamos ante un señor juegazo, os animo a que cojáis los trapitos más locos que tengáis, y os unáis al coliseo. La unión de los plataformas de antaño con la progresión y el cooperativo moderno han coronado a King of Meat como uno de mis juegos multijugador favoritos, ya que no hay ninguna otra propuesta que nos dé tantas risas, acción y plataformeo del bueno junto a nuestros amigos.

9

Análisis realizado gracias a un código para PS5 ofrecido por Amazon Games.

Ficha

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