Desconsolados

LEGO Batman: El Legado del Caballero Oscuro

Aunque LEGO ha coqueteado con multitud de franquicias, a la hora de saltar al mundo de los videojuegos, Batman ha sido una de las más importantes. Con tres juegos numerados a sus espaldas, además del spin-off de villanos de DC o varias apariciones adicionales, estaba claro que otra aventura del Hombre Murciélago se estaba montando pieza a pieza. Pero lo que creo que nadie se esperaba es que LEGO Batman: El Legado del Caballero Oscuro fuera en realidad… ¡¿Un Batman Arkham para toda la familia?!

Porque sí, el legado de la saga de Rocksteady ha hecho que sea imposible asociar al personaje y los videojuegos sin pensar en su sistema de combate, las secciones de sigilo o la exploración de Gotham mientras surcamos los cielos con el bat-garra y el planeo con nuestra capa. Así que, en un título que precisamente celebra el legado del personaje, nada mejor que combinar lo mejor de ambos mundos, para construir en el proceso uno de los mejores juegos de Batman.

This is Bat-fine

De ricachón a mejor detective del mundo

Técnicamente, este nuevo LEGO Batman cuenta con una trama original, pero desde el primer momento, veremos que estamos ante una especie de amalgama de todas las películas y versiones del superhéroe, con varias influencias cómo no de los cómics de por medio. De este modo empezaremos con un Bruce Wayne niño, volviendo a vivir el asesinato de sus padres en el Callejón del Crimen (aquí de forma mucho más absurda y cómica, cómo no), la inspiración para ser un murciélago al querer inspirar el miedo en los criminales de Gotham como él lo tuvo de crío, y su ascenso a justiciero.

Aquí ya empiezan las referencias, al unirnos a la Liga de las Sombras (en vez de Asesinos) de la mano de Rha’s Al Ghul, con muchas escenas inspiradas en Batman Begins mientras Bruce aprende el noble arte del ninja. Ya en Gotham, veremos los primeros compases de Batman, el inicio de su relación con Jim Gordon y el ascenso a supervillanos de varios personajes icónicos como, obviamente, del Joker entre muchos otros. Siempre con escenas que referencian de manera directa a algunas películas, como la persecución en coche del Pingüino de la reciente The Batman, o la escena del hospital con el Joker de El Caballero Oscuro.

Lástima que lo de Batman y Catwoman fuera un concierto único en Gotham. Tenían michi química sobre el escenario

El resultado es un LEGO Batman que se siente familiar, al técnicamente ya conocer todo lo que nos van a contar, pero igualmente logra sorprender, por cómo acaban conectando tantísimas películas, juegos, cómics y épocas sin que desentone el conjunto. Los chistes constantes en cada escena o el humor físico para contrarrestar la «seriedad» de lo que a veces dicen ayuda a que nunca sepamos por dónde va a venir la siguiente broma, además de homogeanizar el tono de películas tan dispares.

También ayuda si tenéis una barrera para el humor tan simple como la mía, ya que prácticamente me estaba riendo durante todo el juego. Ya sea por algo tontorrón como los malos diciendo «vamos a enseñar cómo dar la espalda a los enemigos» mientras nos enseñan el sigilo, alguno de los remates que ejecutamos, o los gags de Alfred montando la Batcueva durante el primer capítulo por citar varios ejemplos tempranos. Incluso si no te ríes a carcajada limpia como me pasaba a mí, es imposible no estar con una sonrisa de oreja a oreja mientras juegas. ¿Es el gas de la risa del Joker saliendo de la pantalla? Puede, pero que encima sea con un humor tan «tontorrón» hace que tanto grandes como peques puedan disfrutar al máximo de esta nueva pero conocida historia del personaje.

Imposible combatir el crimen sin los bat-globos de helio. ¡Perfectos para elevar las cotas de justicia!

Como si nunca hubiéramos dejado Arkham

Si en la parte más narrativa nos encontramos la fórmula clásica de los juegos de LEGO, a los mandos la sorpresa es otra muy distinta: ¡estamos ante un Batman Arkham! Uno adaptado para ser mucho más family friendly, por supuesto, pero el ADN de la sub-saga de Rocksteady está presente en todos los aspectos, y ha afectado para bien al diseño en general del título. Para empezar, LEGO Batman plantea misiones lineales bastante espectaculares en su mayoría, combinando tanto acción como sigilo. Este último aspecto es claramente el más flojo, al tener muy pocas opciones y no ser demasiado entretenido, con muchos enemigos dando la espalda de manera híper obvia (haciendo también bromas al respecto), o sirviendo como manera de acabar con un matón antes de empezar un combate como tal.

Es cuando los puñetazos empiezan a volar por la pantalla donde el título se pone realmente divertido. ¿Toda la mecánica de hacer esquivas y contraataques? Pues se mantiene, con el sistema freeflow para ir saltando entre enemigos y literalmente volar por el campo de batalla. Hay tres niveles de dificultad, por si se quiere una experiencia «estándar», una donde no haya reto alguno ideal para los peques, y otra bastante más desafiante con incluso vidas limitadas por misión. Si ya tenéis experiencia en los Batman Arkham, recomiendo esta última, ya que no sólo aporta algo de tensión adicional, sino que la agresividad, número y variedad de matones aumentan, lo que hace mecánicamente que las peleas sean más entretenidas.

¿Van a llegar a ser una auténtica locura como en las dificultades más altas de los Arkham? Por supuesto que no, esto es LEGO Batman al fin y al cabo. Pero cuando tenemos escuderos, gigantes y pistoleros a la vez, o estamos en alguno de los jefes finales, sí que tendremos que estar atentos si no queremos que nos desmonten y perdamos todas nuestras vidas. Además, se consigue que la parte del cerebro que se encendía como la Batseñal al encadenar gigantescos combos mientras soltamos puñetazos, contraatacamos y empleamos varios gadgets vuelva a estar más activa que nunca, como si realmente estuviéramos ante un nuevo Batman Arkham. Uno donde tenemos onomatopeyas gigantes y donde un remate puede ser literalmente el tango de la muerte que Batman decide bailar con su rival, que la parte absurda nunca puede perderse.

Five Nights at Wayne’s

Una Bat-Familia más concentrada

Otro cambio importante a la clásica fórmula de los juegos de LEGO es que el cast es mucho más limitado en esta ocasión. Atrás quedaron los cientos y cientos de personajes, con sus diferentes arquetipos, que nos obligaban a repetir niveles para encontrar todos sus secretos en base de a quién llevábamos. En su lugar, LEGO Batman apuesta por un cast mucho más reducido de personajes, teniendo cada uno dos gadgets para poder interactuar con el mundo de forma única. Por ejemplo, Batman tiene el batarang y la bat-garra, mientras que Catwoman puede activar interruptores únicos con su látigo o escalar gracias a sus garras, o Batgirl es capaz de hackear gracias a su habilidad con el ordenador. Sus gadgets se pueden mejorar en árboles de habilidad independientes, potenciando todavía más sus funcionalidades sobre todo en combate.

En los niveles principales llevaremos a Batman junto a otro héroe, y no hay coleccionables ocultos que nos obliguen a llevar a nadie distinto. ¿Nos saltamos algo? Es entonces cosa nuestra, y simplemente tenemos que ponernos a buscar mejor. Esto reduce notablemente la rejugabilidad de estas fases, pero les da un ritmo bastante superior, además de picarnos para encontrar desde el principio todo lo que ofrecen en una primera pasada. Y lo dicho, son fases muy buenas en su mayoría (algunas se alargan un poco más de la cuenta), combinando acción, sigilo, plataformeo y la clásica resolución de puzzles de la franquicia de romper cosas para fabricar algo más cómico y útil a la vez.

En la dificultad de Caballero Oscuro mucho ojo, que los enemigos, explosiones y peligros están a la orden del día

Gotham City, la ciudad que nunca duerme

¿Dónde está la chicha de ver qué personaje usar para completar desafíos? En el mundo abierto, ofreciéndonos LEGO Batman una de las mejores iteraciones de Gotham de cualquier videojuego, o incluso la mejor. La ciudad se divide en barrios, abriéndose poco a poco y ofreciendo una infinidad de actividades. Ya sea resolver crímenes en curso, completar los desafíos que Enigma nos ha dejado, poner localizadores a los animales del zoo que se han escapado o desbloqueando los garajes de Wayne Enterprise que funcionan como puntos de viaje rápido. Constantemente nos darán recompensas en forma de más dinero para comprar trajes, nuevas skins para vehículos y muchísimo más.

Simplemente moverse por la ciudad, combinando el gancho para impulsarnos con el planeador (todos los personajes tienen su equivalente) es una delicia, y de nuevo, se nota el ADN de ese movimiento de los Batman Arkham. La ambientación es una locura, con una noche constante, una lluvia recurrente y los neones de la ciudad iluminando sus edificios desde la lejanía para ofrecer un aspecto distintivo a más no poder. Incluso la conducción es muy disfrutona, usando varios vehículos (diferentes para cada personaje, y con sus múltiples skins a desbloquear) con sus propias físicas, pudiendo participar en persecuciones, carreras y mucho más.

Sin duda, LEGO Batman es un juego completísimo, y simplemente acabar la historia con algo de exploración de la ciudad nos llevará fácilmente unas 15-20 horas. Si luego nos ponemos a intentar desbloquearlo todo, tardaremos más que montar todos los sets de LEGO del personaje. Ya ni digamos si nos distraemos con cosas como decorar la Batcueva a nuestra manera o similares. Vamos, que tenemos juego para rato. Todo esto pudiendo jugar tanto en solitario como en cooperativo local con otra persona, como marcan los cánones de la franquicia.

Algún día esta Bat-cueva estará completa… y ojalá también en mi salón

¿Es esto un juego o un set de LEGO?

Otro aspecto donde destaca el juego es en la parte visual, notándose que TT Games ya tiene cogido el puntillo al look de estos juguetes, ya que parece que estamos viendo piezas de verdad. La textura de las fichas es perfectas, pudiendo apreciar el logo de «LEGO» gigante en muchas texturas, el cambio de cuerpo a la tela de la capa de diferentes materiales, etc. Todo se ve de escándalo, y al combinarlo con un rendimiento estupendo en PS5 (aplicando el modo Rendimiento, claro), se consigue un juego que entra por los ojos. Los gags visuales, cómo no, ayudan mucho, dando la sensación de que estamos ante sets de LEGO que han cobrado vida ante nuestros ojos.

El sonido también ayuda, y cómo no, LEGO Batman nos viene con un estupendo doblaje al castellano. No negaré que se me hizo raro no escuchar a Claudio Serrano como Batman, pero Manuel Gimeno (quien ya lo interpretó en The Batman, película en la que se basan muchos diseños y elementos del juego) lo borda, dándole un toque «serio» que contrarresta perfectamente con la locura de nuestro alrededor para darle una bis más cómica. Sin perder el toque juguetón en su actuación, que para algo estamos ante figuritas de LEGO.

El mejor detective del mundo, capaz de recomponer la escena del crimen ladrillo a ladrillo

Conclusión

Había ganas de más aventuras absurdas de LEGO y de Batman Arkham, con que la fusión de ambas ideas da como resultado no sólo de los mejores juegos de LEGO, sino también de Batman. Estamos ante una fantástica celebración del legado este icónico personaje, cogiendo algo que gustará a todo el mundo, combinándolo con una base jugable estupenda, el humor característico de LEGO y un mundo abierto exquisitamente diseñado para que queramos mirar debajo de cada ladrillo hasta encontrar todos sus coleccionables.

LEGO Batman: El Legado del Caballero Oscuro es de esos juegos que, desde que lo empiezas, estás con una sonrisa de oreja a oreja. Ya sea por sus chistes malos, haber hecho un combo de auténtica locura o hayamos resuelto otro rompecabezas más de Enigma. Estamos ante un juego que entiende y celebra la figura de Batman como se merece, con que a poco que os guste el personaje, ya estáis tardando en visitar esta Gotham montada pieza a pieza con más amor que el de Batman hacia la justicia.

9

Análisis realizado gracias a un código para PS5 ofrecido por Warner Bros.

Ficha

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