Desconsolados

Halo: Campaign Evolved

Halo ha sido durante mucho tiempo, el baluarte principal de Xbox. Sin embargo, en los últimos años, la saga ha ido dando tumbos, con un Halo Infinite que tardó mucho en llegar, y no fue el impacto que se esperaba. Esto hizo que el estudio cambiara de enfoque, y antes de avanzar, ¿por qué no mirar a los orígenes de todo? Así el «nuevo» Halo Studios se pone a prueba con Halo: Campaign Evolved, adaptando el shooter que lo empezó todo a la tecnología y tiempos modernos, pero tratando de volver a captar esa esencia que se les estaba escapando.

Esto me creó sentimientos encontrados. Por un lado, ¿es necesario un remake cuando ya tenemos la Master Chief Collection con el remaster del Anniversary? Pero por otro, ¡es volver a disfrutar de una joya! El resultado me ha dejado con muy buen sabor de boca, ya que esta vuelta a la aventura que lo comenzó todo me ha dado la confianza de que, tras los últimos tropiezos, Halo Studios por fin ha vuelto a captar lo que hizo grande a esta saga, al mismo tiempo que nos demuestran por qué Halo sigue teniendo cabida en el panorama actual de shooters. Con que preparad vuestro fusil de asalto, que el Anillo nos espera una vez más.

Re-descubriendo el Anillo

A nivel narrativo, estamos ante un remake que mantiene lo que ya conocemos, con que si ya habéis jugado al original, la historia de Halo: Campaign Evolved no os va a sorprender lo más mínimo. Ahora bien, para quien se adentre en la saga por primera vez (como los usuarios de PS5 sin PC/Xbox), va a conocer al fin al Jefe Maestro y a Cortana, con una presentación mucho mejor que antes. Porque puede que la historia se mantenga, pero hay ciertos detalles que actualizan el ritmo y dan más peso a ciertos eventos y elementos de la narrativa, que creo logran potenciarla.

En primer lugar, las nuevas escenas de vídeo CGI le dan más peso a ciertos personajes, además de aumentar el nivel de espectáculo de la aventura… Quizá a veces hasta demasiado. Algunos momentos en las nuevas escenas me han parecido salidas de una película de Fast & Furious, con algún chascarrillo adicional junto a una acción bastante más loca y exagerada. Me gusta ese toque de espectáculo adicional, para que todo se sienta más como una gran película, dando más empaque en algunos momentos al conflicto, además de más personalidad a los personajes. El toque algo más sassy de Cortana me ha encantado, y hasta el propio Jefe Maestro, con unas pocas líneas más, era más personaje en vez de ser sólo una armadura viviente a la que controlamos.

También me ha gustado cómo han aprovechado el conocimiento que hay de todo lo que ha ocurrido a posteriori del Halo original, con referencias y diálogos que dejan claro que hay un universo muy rico detrás de esta sencilla aventura de ciencia ficción. Esto se aprecia todavía más en las tres misiones nuevas, que sirven a modo de precuela para mostrarnos una misión de Johnson y el Jefe Maestro a bordo de una nave del Pacto. Se muestra el origen de varios enemigos a los que nos enfrentamos en entregas posteriores, además de profundizar algo más en el conflicto Pacto-Humanidad. Con que pequeños ajustes y novedades para enriquecer aún más la narrativa, algo que también se aplica en la parte jugable.

Las nuevas secuencias CGI son un espectáculo… Y una sobrada digna de la mejor película de Fast & Furious por momentos

Un diseño clásico, pero que sigue siendo casi perfecto

En materia jugable, Halo Studios ha seguido un enfoque inteligente a la hora de plantear este remake: tomar la base del original, pero hacer pequeños ajustes, sin irse por algo tan extremo o moderno como en Halo 5 con su énfasis en habilidades o la movilidad, o el gancho de Infinite. En su lugar, todo desde el primer momento se siente como en el Halo original. El Jefe es un tanque muy rápido, pero que arrasa con sus golpes con el arma, y las armas se sienten tan pesadas como satisfactorias a la hora de usarlas.

¿Los campos de batalla? Relativamente abiertos y planteando muy bien las batallas entre humanos y el Pacto, para ser nosotros la nota discordante en el conflicto que equilibra la balanza hacia el lado de la humanidad, pero viendo cómo realmente hay dos facciones enfrentadas de una manera relativamente natural. Y el planteamiento de muchas arenas de combate nos da libertad para afrontarlas como queramos, ya sea de un modo más táctico usando coberturas mientras neutralizamos a los aliens según su prioridad en función de salud y el armamento que lleven.

La playa se ve tan bien, que dan ganas de colgar la armadura y disfrutar de unas merecidas vacaciones

Todo eso se mantiene, pero al mismo tiempo, se nota que Halo: Campaign Evolved ha introducido varias mejoras. Para empezar, podemos sprintar, pero no es algo tan relevante como en otros shooters a lo Call of Duty. De hecho, casi me parece una habilidad «placebo», para que nuestro cerebro por la animación crea que estamos corriendo, pero realmente vamos casi a la misma velocidad que de normal. También hay nuevas armas que podemos usar, lo que cambia la manera de afrontar algunos combates. Por ejemplo, ahora podemos usar las espadas de luz de los Elites, por lo que su presencia me ha parecido más numerosa, pero también más satisfactoria, al poder luego atacarles con su propia medicina. Porque sí, también hay alguna sorpresa, como nuevos emplazamientos para algunos enemigos, lo que hace todo que en su conjunto, sea similar pero ligeramente nuevo a la vez.

El cambio que creo más he notado, sobre todo por el diseño tan «clásico» de los mapas, es el de los puntos de navegación. Se junta una dirección de arte más detallada (que originalmente no era posible) con varios indicadores en pantalla, para así no perdernos mientras navegamos por interminables y algo clónicos pasillos de naves o estructuras alienígenas. Así el ritmo de la campaña fluye más al no perdernos ni estar varios minutos dando vueltas. Por contrapunto, creo que también nos anima menos a explorar si nos centramos en ese indicador para progresar. O al menos me ha pasado, ya que me pones un punto donde puedo encontrar más aliens del Pacto, y este Spartan no frena ni por un momento. Por eso apenas encontré las calaveras, otra novedad que añade más modificadores a las partidas (o incluso la opción de jugar en tercera persona), y por tanto, más rejugabilidad todavía.

Un aspecto donde creo que sí hay margen de mejora, igual mediante alguna actualización post-lanzamiento, es en la IA. Si bien los comportamientos de los diferentes enemigos y sus formas siguen siendo tan reconocibles como siempre, he notado a los aliens más tontos en Halo: Campaign Evolved. En algunos casos se quedaban atascados en los escenarios, no sabían moverse hacia donde estaba, o se notaba más que se «activaban» cuando entrábamos en una arena, en vez de apreciar de forma más dinámica el inicio del encuentro de turno. Por suerte, es una pega relativamente pequeña, ya que el juego sigue siendo increíblemente disfrutón, y ya sea en solitario o en cooperativo, estamos ante un shooter realmente divertido que nos durará fácilmente unas 6-8 horas en dificultad estándar, antes de tener en cuenta la rejugabilidad.

El Jefe Maestro ha visto Star Wars, y al fin ha aprendido a usar las Espadas de Luz

Un vistazo al pasado del Jefe Maestro, ¿y a su futuro?

Pese a los cambios por poner unos cuantos enemigos nuevos o usar algún arma adicional, la campaña de Halo: Campaign Evolved sigue el mismo camino que ya conocemos. Lo que sí es completamente nuevo es el conjunto de tres misiones que, como mencionaba antes, sirven de precuela. Es la forma de demostrar de Halo Studios que no sólo saben «copiar» el diseño del original, sino usarlo como base para construir algo propio, y lo han conseguido.

Estos niveles tienen el espíritu de la campaña principal, pero añadiendo todavía más armas de capítulos posteriores, o algo fundamental: los Brute. Estos enemigos no aparecieron hasta el segundo capítulo, y cambian bastante la dinámica de los encuentros, al sumar un comportamiento extra a tener en cuenta a la hora de priorizar enemigos. El diseño de los encuentros y los grandes set pieces están francamente bien, e incluso tenemos una sección a bordo de una nave en el espacio, al más puro estilo Ace Combat. Esto no ocurría desde Halo: Reach, y ojalá sea algo que veamos más en futuros juegos, ya que vaya si no es divertido.

¿Son misiones tan memorables como los momentos más icónicos del original? Puede que no, pero son 2-3 horas realmente entretenidas, y que me dejan con ganas de ver con qué más puede sorprendernos el estudio fuera de replicar las misiones que ya conocemos.

Necesitamos más misiones a bordo de una nave en intensos combates como si fuéramos la buena de Starbuck

¿Dónde está la biblioteca?

Un nivel en el que quiero centrarme es en el de la Biblioteca. Es uno de los más conocidos del original, y no precisamente por buenos motivos. También hablar de él implica ciertos spoilers, con que si no habéis jugado al original y Halo: Campaign Evolved va a ser vuestro primer acercamiento a la saga, podéis omitir esta sección del análisis.

Para contextualizar el por qué esta fase es tan infame, se trata de adentrarnos en la estructura Forerunner junto a 343 Guilty Spark, que nos irá abriendo puertas hasta llegar al núcleo de la base. En este viaje nos enfrentaremos a los Flood, el parásito que zombifica tanto a los miembros del Pacto como a los humanos, creando una tercera facción con sus propias particularidades a las dinámicas de los combates. Como tal no suena mal, pero el capítulo es una sucesión de pasillos clónicos donde superamos oleadas para cubrir al dichoso robotito mientras abre las puertas de turno.

Esto como tal se mantiene, pero a cambio, la parte gráfica cambia bastante el tono del nivel. Según nos vamos adentrando en las profundidades de la Biblioteca, vemos cómo la infección de los Flood es cada vez mayor. Así hay un tono de tensión incremental, al notar que nos metemos cada vez más en el epicentro de esta pesadilla, casi como en un survival horror… Donde tenemos escopetas, fusiles y una armadura capaz de protegernos de casi todo, claro. Con que la repetición de situaciones se mantiene, pero esa mayor opresión y mal rollo por la parte audiovisual, hace que haya disfrutado más este nivel, lo cual es ciertamente un logro.

Los cambios visuales hacen mucho por la ambientación e inmersión en todos los niveles

El Anillo nunca se había visto tan bonito

Algo que salta a la vista desde el primer momento es el imponente apartado audiovisual del que hace gala Halo: Campaign Evolved. El salto al Unreal Engine 5 le ha sentado de lujo al título, ya que nunca la saga se había visto así de bien. Los escenarios son una auténtica preciosidad, y pudiendo potenciar la parte artística con más detalle que en el original, o cómo no, en la edición Anniversary. En ese aspecto, los cambios artísticos me han gustado mucho, aprovechando la iluminación dinámica y el mayor nivel de detalle para dar más empaque a las naves del Pacto o a las estructuras Forerunner que visitaremos en el Anillo.

Todo esto sin perder el «look Halo», por decirlo de alguna manera. Encima, siempre a unos estables 60 FPS en la versión de Xbox Series X, que es la que he podido probar. El redoblaje al castellano también es fantástico, manteniendo las voces de los personajes, por lo que Cortana o el Jefe Maestro siguen sonando como siempre, para no perder ni un ápice de esa autenticidad de la experiencia original.

Lo mismo ocurre con la música, con las composiciones que son ya icónicas y que ya hemos escuchado montones de veces, haciendo los tiroteos todavía más épicos. Los remixes y cambios introducidos sobre los temas, sobre todo en los niveles nuevos, funcionan francamente bien, potenciando a veces el toque sci-fi además de la epicidad general, para crear un equilibrio bastante bueno. También destacables los efectos de sonido, notándose el eco de los disparos diferente según el escenario, para dar todavía más inmersión y apreciar el poderío de estas armas.

El Jefe Maestro no se moja, y es tanto de playa como de montaña

Conclusión

Aunque originalmente me daba algo de pereza tener otro remake en vez de un capítulo nuevo, Halo: Campaign Evolved ha resultado ser justo lo que necesitaba para tener las expectativas por las nubes con el futuro de la saga. Esta vuelta al juego que lo empezó todo no podía haber sido mejor, ya que se recupera lo que hizo grande a la franquicia, se comprueba que Halo Studios al fin lo ha entendido a la perfección, y cuando apenas hay otros shooters como Halo, se aprecia todavía más lo que aporta al género.

El cambio audiovisual ciertamente trae la visión nostálgica que teníamos por este primer juego a los tiempos modernos, junto con varias mejoras de calidad de vida para, posiblemente, ofrecernos la mejor manera de vivir la primera aventura del Jefe Maestro. Las nuevas misiones al mismo tiempo son un vistazo muy esperanzador de lo que espero nos encontremos en el futuro en nuevos capítulos, o igual en otro remake que apueste por cambios más agresivos en el diseño o añada todavía más niveles inéditos.

Ahora bien, esta es sólo una pata de todo lo que es Halo. Si bien entiendo que ha sido una buena idea centrarse por ahora en la campaña y el cooperativo en la misma, he echado algo en falta un renovado multijugador para acompañar al título. ¿Quizá en el futuro cuando sí tengamos un juego nuevo? Todo está por ver, pero lo que está claro es que el Jefe Maestro ha vuelto para quedarse, y no podía estar más contento de ello.

8

Análisis realizado gracias a un código para Xbox Series X ofrecido por Microsoft.

Ficha

Salir de la versión móvil