Uno de cada cuatro talleres de videoconsolas cobran por piezas que no han cambiado

Leemos en la edición digital de ElPeriódico.com que nueve de veinte establecimientos de asistencia técnica visitados anónimamente por la OCU facturaron piezas de un aparato que no era necesario sustituir y cinco de ellos ni siquiera llegaron a cambiarlas, sólo las cobraron. En conclusión, que en uno de cada cuatro talleres dónde llevamos a reparar nuestras queridas consolas nos toman el pelo. Quizás alguno de vosotros ha sufrido esto en sus carnes y la verdad que esto debería ser totalmente denunciable.

La OCU ha realizado una encuesta escenario en 20 Servicios de Atención Técnica (SAT) oficiales y no oficiales para averiguar cómo funcionan estos servicios de reparaciones: si la reparación es correcta, cuánto tardan, información que facilitan al consumidor y coste. La OCU llevó a reparar, de forma anónima, videoconsolas de 3 marcas líderes en el mercado (Xbox 360, Wii y PS3). El resultado ha sido lamentable: 4 talleres sustituyeron y facturaron piezas que no era necesario sustituir.

La OCU considera que debería de existir un control más riguroso a los SAT para evitar este tipo de incumplimientos y recuerda a los consumidores sus derechos cuando lleven a reparar algún aparato:

  • Información: en el local debe estar visible el precio de mano de obra, del transporte y los desplazamientos; garantía, derecho a presupuesto, hojas de reclamaciones.
  • Presupuesto: por escrito y con una validez de 30 días. El plazo para elaborar el presupuesto es de 5 días.
  • Resguardo: que incluya la identificación del aparato, la del SAT, la del usuario y fecha de entrega prevista.
  • Piezas: los repuestos deben ser nuevos, salvo que se acuerde otra cosa con el consumidor. Las piezas sustituidas se deben entregar al consumidor.
  • Factura: Debe llevar un número de orden de factura e incluir identificación completa del aparato, del SAT (imprescindible el NIF), del usuario, fecha y desglose de cada pieza cambiada y de cada concepto o intervención efectuada, con su coste correspondiente.
  • Garantía: mínimo de 3 meses. Si el aparato está en garantía, se extiende a 6 meses

En conclusión: llevar la consola a reparar puede ser como la lotería, si nos toca un SAT competente y fiable tendremos suerte, sino quizás nos den gato «consola» por liebre.