
Puede que no lo parezca, pero a nuestro alrededor hay seres muy pequeños. Viven en nuestras paredes, haciendo sus vidas sin que nos enteremos… ¡pero es hora de conocerlos! Gracias al poder de la Mixed Reality, el estudio Cyborn nos ofrece una experiencia de lo más interesante: construir una gran ciudad en miniatura en las paredes de nuestra casa en Wall Town Wonders. Y cómo no, conocer a sus habitantes mientras vivimos toda clase de aventuras con ellos.
Es claramente un cambio drástico respecto al anterior trabajo del estudio, pero sirve para que vuelvan a sacar músculo en el apartado visual, que es claramente su especialidad. Ya sea por la integración del mundo virtual sobre el real, o por el nivel de detalle de todo lo que se nos presenta, Wall Town Wonders es una maravilla de la Mixed Reality. Pero la pregunta del millón, ¿llega a funcionar como juego más allá de todos estos avances técnicos? Coged vuestras Quest 3, que es la hora de descubrirlo.
¿Listos para conocer a quienes viven en nuestras paredes?
Una pequeña gran ciudad en nuestras paredes
Los primeros compases del juego son claramente los mejores. Cuando todo es un «momento guau» constante. Ver aparecer a los primeros ciudadanos, saliendo de la mina, es increíble. Realmente logran hacerte creer que hay gente viviendo en nuestras paredes. La profundidad de los agujeros, lo bien implementados que están en la propia pared, la calidad de las animaciones de los personajes… Es como un gran truco de magia que Wall Town Wonders no deja de lanzar una y otra vez.
Poco a poco van apareciendo el resto de edificios básicos, como el ayuntamiento, la propia mina, la granja o el taller. Lo esencial para ir obteniendo recursos para que la ciudad pueda seguir creciendo. Pero al principio todos estos números nos darán igual. Simplemente ver los edificios conectándose poco a poco es algo mágico.
Las interacciones que tenemos al inicio son también geniales para vendernos esta fantasía de estar ante casi muñecos que cobran vida. Ya sea ayudar a nuestra intrépida exploradora a buscar al alcalde mientras la llevamos en nuestra mano por toda la habitación, luchando contra los insectos que atacan la granja o recogiendo semillas en el suelo que de repente se ha convertido en césped. Son interacciones simpáticas, rápidas y variadas para que el juego gane en carisma, variedad y nos embelese a las mil maravillas.
Poco a poco la ciudad irá creciendo… ¡hasta dejarnos sin pared!
Un mundo virtual que casi se puede tocar
Para vender esta ilusión, Wall Town Wonders aprovecha al máximo la potencia de Meta Quest 3 y la MR. Los objetos y personajes tienen oclusión, por lo que nuestras manos los taparán si está delante, pero quedará oculta por el elemento virtual al situarse por detrás. Al acercarnos al máximo a los escenarios o los personajes, veremos los modelados con el máximo nivel de detalle, pudiendo apreciar animaciones distintas al sentarse en el restaurante, trabajar en el taller o simplemente divertirse con amigos mientras charlan de su día a día en los balcones de los edificios.
Es como jugar con los personajes de Toy Story o Cariño He Encogido a los Niños, y por eso es un acierto que podamos usar el tracking de manos para jugar. Se elimina una posible barrera entre nosotros y este mundo que está creciendo a lo largo y ancho de nuestras paredes. ¿Es un método perfecto? No, ya que a veces querremos indicar algo y el juego no lo reconocerá del todo, o el apuntado en alguno de los minijuegos no es ideal.
Hablando de estos minijuegos, por lo general son muy sencillos. Ya sea recopilar las semillas, ayudar en la pesca, participar en un salto de trampolín con submarinismo incluido o la visita a la propia mina, prácticamente todo se controla igual. A partir del timing de los «pellizcos» para validar las acciones, hacia dónde apuntemos o el giro de la muñeca, podremos realizar las acciones que toquen en cada una de estas pruebas. ¿Nuestra recompensa? Pasarlo bien, dejar felices a los habitantes y obtener algún que otro recurso adicional.
La oclusión funciona increíblemente bien y ayuda a vender la magia de la MR
La ciudad que nunca duerme y casi siempre crece
Esto nos lleva a lo más importante de un juego de este estilo: la gestión de la propia ciudad. A medida que completemos eventos, se irán activando otros nuevos, o se desbloquearán nuevas opciones de mejora para los edificios ya existentes, u otros completamente nuevos. Esto da pie a más eventos y así constantemente. Es lo típico en los city builders muy de estilo de móvil… Y es también por esos tiempos de espera que igual Wall Town Wonders puede perder algo la magia.
Al inicio todo va a muy buen ritmo, con muchos desbloqueos y una buena introducción a los diferentes tipos de materiales. Parece que casi con cualquier nuevo desbloqueo, tendremos lo justo o casi para poder seguir progresando. Pero eso va cambiando, y luego pasaremos a esperar a que se abra la mina para obtener más recursos, esperamos a que las tiendas generen los recursos automáticos… Y mientras a repetir minijuegos.
No son pruebas que tengan un componente arcade o rejugable como tablas de puntuación o similar, que igual es como podrían haber ganado en importancia. Las historias a desbloquear con los diferentes NPCs tampoco son para echar cohetes, y la traducción justita al castellano no ayuda a que no terminen nunca de enamorarnos. Así que, acabaremos esperando y repitiendo lo mismo hasta que al fin podemos progresar. Es muy de juego de móvil, pero mientras que ahí es fácil entrar, recoger los recursos y volver luego más adelante, aquí no. Tenemos que estar en una habitación ya escaneada para no perder la posición de nuestra ciudad, la iluminación tiene que ser la adecuada para que la MR funcione, etc.
Ver crecer vegetación en el suelo es bonito… Ver a insectos por las paredes no tanto
Conclusión
Wall Town Wonders nos ofrece una de las mejores uniones del mundo real con el virtual que tenemos hoy en día en Meta Quest 3 y 3S. Ver crecer la ciudad ante nuestros ojos, lo bien que se ancla en nuestra habitación y cómo interacciona tanto con nosotros como con el entorno es sencillamente brillante. Los primeros compases son una serie de «momentos guau» de los que son capaces de venderte la tecnología de Mixed Reality a las primeras de cambio.
Por desgracia, se queda en eso. Momentos iniciales muy espectaculares gracias al increíble apartado visual que ha podido crear Cyborn, pero no mucho más. La gestión de la ciudad es muy básica, al igual que los minijuegos, por lo que acabaremos más tiempo esperando que realmente jugando.
Eso acaba convirtiendo a Wall Town Wonders en una experiencia más que un juego completo. Una espectacular, pero que claramente puede dar más de sí. Quizá minijuegos más de estilo arcade para aumentar su rejugabilidad o darle un peso mayor a la narrativa y a los personajes ayudarían a crear ahora sí, un juego más redondo. Esto es sólo el comienzo para el título, con eventos de temporada y actualizaciones planificados para las próximas semanas y meses, con que igual se van añadiendo y termina por engancharme más.
Pero si lo que estáis buscando es una experiencia casual, cozy, para jugar a ratitos y que sorprenda a todo el que la pruebe, entonces los habitantes de Wall Town Wonders echará buenas raíces en vuestras paredes.
Nos consolamos con:
- Uso fantástico de la Mixed Reality
- Gran apartado visual para representar la ciudad y sus habitantes
- Los «momentos guau» que tenemos al inicio
- Ideal para como experiencia cozy y relajante
Nos desconsolamos con:
- Demasiados tiempos de espera mientras se generan recursos
- Minijuegos demasiado básicos como para enganchar
- Traducción al español mediocre
- Se echa en falta algo más de chicha en la historia y/o personajes para enganchar
Ficha
- Desarrollo: Cyborn
- Distribución: Cyborn
- Lanzamiento: 21/11/2024
- Idioma: Textos en Castellano
- Precio: 19,99 €