Desconsolados

Mario Tennis Fever

Es uno de los deportes más vistos por nuestros conciudadanos, y gracias a figuras como Rafa Nadal o Carlos Alcaraz, está de moda, no solo en nuestro país, sino también a nivel mundial. Nintendo, que no pierde la costumbre de brindarnos juegos deportivos cada cierto tiempo, aprovecha que el tenis goza de uno de sus mejores índices de popularidad en el mundo para ofrecernos una nueva entrega de la saga Mario Tennis. Han pasado, nada más y nada menos, que ocho años desde aquel lejano Mario Tennis Aces para Nintendo Switch que gustó, y mucho; no solo por su propuesta innovadora, sino también por sus capacidades multijugador.

La llegada de Nintendo Switch 2 al mercado, y coincidiendo con el 40 aniversario de la saga Super Mario, ha sido la excusa perfecta para despertar a Camelot Software Planning, que, desde su fallido Mario Golf: Super Rush ha estado trabajando en las sombras en esta nueva propuesta deportiva. No te falla la vista; es cierto que te puede parecer una versión vitaminada de Aces (yo fui el primero que lo pensaba), pero lo cierto es que Mario Tennis Fever incluye mucho más contenido, nuevas mecánicas jugables, nuevos modos de juego sin conexión a Internet y, por encima de todo, una estabilidad notable en partidas online, algo que, sin duda, fue los clavos del ataúd de su predecesor.

Muchos personajes, mucho contenido desbloqueable a la vieja usanza; nuevas mecánicas con las raquetas Furor, nuevos desafíos y un juego en línea exigente que traslada los vibrantes momentos del tenis al salón de tu casa o donde te dé la real gana gracias a la portabilidad híbrida de Nintendo Switch 2. Este Mario Tennis tiene muy buena pinta; ¿quieres saber por qué?

Una jugabilidad que empieza “en pañales”

La princesa Daisy ha caído enferma a puertas de disputar el torneo de tenis más importante del Reino Champiñón, y lejos de mejorar, esta parece estar cada día más indispuesta. Mario y compañía, preocupados a la par que desesperados, aceptan la recomendación de Wario y Waluigi (así de desesperados tienen que estar) de viajar a una isla remota a por un fruto dorado que, cuenta la leyenda, tiene capacidades curativas inauditas. ¿Qué puede salir mal?

Mario, Luigi, Peach y compañía se embarcan junto a los malvados hermanos en busca del fruto mágico, pero no tardan en darse cuenta de que, en realidad, las intenciones de los W no eran más que encontrar un tesoro perdido lleno de joyas y oro. Aun así, Mario encuentra el fruto, pero son atacados por una misteriosa nube oscura y maliciosa que transforma a los hermanos fontaneros y a la princesa en bebés. A partir de este momento, comienza el modo historia de Mario Tennis Fever y ya os adelanto que, si esperas algo a la altura de la mejor Camelot, ya te puedes ir olvidando.

A pesar de haber conseguido el fruto y ver que Daisy se está recuperando favorablemente, hay un problema mayor, una verdadera fuga; un gran chapapote: hay que devolver a Mario, Luigi y la princesa a su estado original para poder participar en el gran torneo. A pesar de sus dimensiones y tono muscular, los bebés aún disponen del ingenio para poder mover la raqueta con estilo; solo les falta entrenar para mejorar sus parámetros, y de eso tratan las primeras tres horas del modo historia de Mario Tennis Fever: una sucesión de exámenes prácticos, teóricos y de mejora de rango dentro de la academia de tenis que se repetirá una y otra vez, convirtiendo la experiencia en poco más que un tutorial repetitivo y muy aburrido.

Una vez hayas alcanzado el rango máximo, tus bebés ya estarán preparados para volver al lugar donde se desencadenó el origen de la tragedia, con el objetivo de revertir todo este despropósito. Durante el corto periplo, Mario y compañía explorarán diversos escenarios y se encargarán de abrirse paso hacia su objetivo contra rivales que propondrán distintas experiencias relacionadas con el tenis. De nuevo, este periplo servirá, no solo para dominar los distintos tipos de tiros, sino también para empezar a experimentar con las distintas raquetas Furor, que son la gran novedad jugable de esta entrega.

He de decir que los escenarios a explorar son muy planos, con muy poca exploración y prácticamente ninguna recompensa. Son bonitos, sí; buena música gracias al todopoderoso Motoi Sakuraba, que lo mismo te compone un temazo de Dark Souls para cagarse encima que te compone un tema para Mario Tennis Fever, amigable y con tensión competitiva. Pero lejos queda de ser un buen modo historia: subes de nivel y mejoras tus parámetros como jugador, pero más allá de mejorar tu barra de salud, no ves una progresión real y brutal en tu personaje.

Domina la pista, versión 2026

Si ya eres un experto de los Mario Tennis, no te voy a contar nada que no sepas sobre los tres tipos distintos de tiros que puedes llegar a realizar. Pero si te acabas de animar o necesitas un breve repaso, es necesario entender qué tiro funciona mejor para cada situación. Para empezar, todo jugador puede ejecutar un tiro liftado, que es un golpe que provoca una estela roja y que realiza un gran bote. Si va con la suficiente fuerza y colocación, puede ser una buena estrategia para que el rival no te pueda devolver la pelota en las condiciones que le gustaría. En segundo lugar, tenemos el golpe cortado, que es un golpe que deja una estela de color morado y son disparos secos y fuertes, muy comunes para hacer cruzados inalcanzables. Y por último, el golpe plano, más lento, pero que toma grandes efectos en personajes que tienen gran pericia con este parámetro. Este golpe se caracteriza por su estela de color azul cielo.

Luego tenemos dos golpes más, la dejada y el globo. El primero se ejecuta pulsando primero el botón “B”, seguido del botón “A”, y provoca que la pelota quede muy cerca de la red rival sin posibilidad de jugar si este se posiciona muy alejado. Al revés ocurre con el globo, que se ejecuta pulsando primero “A” y luego el botón “B”, y es muy recomendado contra rivales que juegan muy cerca de la red; esto le obligará a retrasarse y tú, en este caso, tomar la delantera para lanzar un cruzado inalcanzable. En Mario Aces era mucho más sencillo ejecutar estos golpes, pues solo tenías que pulsar el botón “X” y la dirección arriba o abajo para ejecutar uno u otro. También es justo decir que dichos golpes son 100% configurables en Mario Tennis Fever, pero por defecto, no vienen definidos.

Hay más movimientos, como por ejemplo el Golpe Estelar, que no es más que cuando tu rival golpea mal la pelota y esta sale disparada hacia arriba; ofrece la ventaja de rematar la pelota a placer con tu rival vendido en algún lugar de la pista. Se reconocen claramente, pues aparece una estrella pintada en el suelo y el mensaje “golpe estelar” como marquesina. Deja pulsado el botón Y donde marca la estrella y la ventaja será tuya. Como puedes comprobar, nada tiene que ver el golpe estelar de Mario Tennis Aces con este. De hecho, desaparecen prácticamente todas las mecánicas implementadas en Aces y, sinceramente, se agradece.

El otro movimiento es el golpe cargado, que no es más que dejar pulsado alguno de los botones de golpe hasta que esté lo suficientemente cargado como para ejecutarlo. Sus efectos, potencia y dirección pueden variar mucho de un golpe normal a uno cargado; y por último, y no menos importante, el golpe maestro y potente que se realiza pulsando dos veces el mismo botón antes de golpear la pelota. De hecho, a mí particularmente me parece mucho más útil que el golpe cargado, porque este tiene una ventaja, y es que no te clava en el suelo como lo hace el cargado, y te aseguro que si abusas del tiro cargado, perderás muchos juegos porque, por algún motivo, el personaje no es capaz de reaccionar si le llega una pelota cercana; se queda la animación de cargar clavada, no suelta el brazo y perderás puntos y mucha paciencia. Espero que Nintendo corrija esto ya.

Raquetas Furor y su impacto brutal en el juego

Las dos mecánicas principales de Mario Tennis Aces eran, por un lado, el Golpe Estelar, el cual hacía que tu personaje saltara por los aires a cámara lenta y ejecutase un golpe dirigido y poderoso al rival; y el otro, llamado Golpe Especial, que se ejecutaba cuando rellenas el medidor y ejecutaba un movimiento muy vistoso y prácticamente imparable. Para combatir ambos golpes tenías la velocidad etérea, que consiste en ralentizar el tiempo para que tu jugador pudiese alcanzar ambos disparos y bloquearlos a costa de tu medidor de Golpe Especial. Si te quedabas sin, o intentabas bloquear cualquiera de los dos tiros especiales, tu raqueta sufría daños y, si se llegaba a romper, perdías el encuentro directamente.

Olvídate de esto en Mario Tennis Fever. Por un lado, ya te he comentado en qué consiste el Golpe Estelar; en Fever es el típico remate (o smash) que ves en cualquier partido de tenis normal y corriente. El Golpe Especial desaparece para dar paso a una mecánica tan sencilla y ágil como brillante: las raquetas Furor. El juego incluye hasta 24 raquetas diferentes y todas ellas ofrecen características de lo más peculiares; hay algunas que concentran su poder en molestar al rival y otras que te protegen a ti como jugador. Hay muchas y todas ellas son muy útiles; solo queda que las pruebes todas y encuentres la adecuada para cada situación o rival. 

La mecánica es sencilla en Mario Tennis Fever. Por un lado, tenemos una barra de salud de tu personaje y, después, dos segmentos de golpeo Furor. A medida que el partido se va desarrollando, el medidor de golpe Furor se va rellenando, como en Aces. Una vez tengamos un segmento, podemos pulsar el botón “X” y lanzar dicho golpe. Nuestro personaje, de nuevo, saltará por los aires, y orientaremos el golpe allá donde más nos interese. Ahora empieza la fiesta, pues los golpes Furor también se pueden bloquear, incluso devolver, pero siempre con unas condiciones muy concretas que te voy a explicar ahora mismo.

La primera y más importante norma es que, para contrarrestar un golpe Furor, tienes que golpear la pelota en tu primera mitad de la cancha; por lo tanto, vas a tener que estar muy atento si eres de los que juegas pegado a la línea de fondo, porque solo podrás contrarrestarlo en la mitad más cercana de la red. En ese momento, el golpe Furor queda contenido en la pelota y se la devuelves al rival, que a su vez también puede devolverte la pelota con el efecto Furor dentro. Si el rival no consigue alcanzar dicho rebote, el golpe furor que te quería endosar se le devolverá, y viceversa, claro. Pero hay algo más, porque si encajas un golpe furor rival, tu salud bajará, y si consigue que baje a cero, tu tenista no quedará descalificado, sino que sus parámetros bajarán y será más fácil que encajes puntos en contra. Por suerte, este efecto solo dura 10 segundos. Si juegas a dobles y ocurre esto que te acabo de comentar, saldrás de la pista durante 10 segundos y tu compañero se quedará solo ante el peligro, pero bajo ningún concepto, el partido terminará.

Quiero remarcarlo mucho: hay un montón de efectos, todos muy molones y tácticamente muy interesantes, que tienen un encaje u otro dependiendo del rival y la situación. De hecho, es tan táctico que el juego te permite jugar partidos con hasta dos raquetas Furor distintas. Gracias a esta nueva mecánica, prima el juego, prima la habilidad, prima la estrategia y prima el tenis; y eso hace de Mario Tennis Fever un juego excelente. De verdad, era el más escéptico del corral.

Modos de juego para juniors y seniors

A diferencia de Mario Tennis Aces, este Fever incluye bastantes modos de juego más, para que puedas demostrar ante tus seres queridos o el resto del mundo tus habilidades, o no habilidades; el caso es pasarlo en grande jugando a este deporte. Para empezar, tendrás el modo historia que, bueno, como tutorial no está mal, pero no esperes los mejores modos historia de Camelot en las portátiles de Nintendo, porque no lo vas a encontrar aquí, pero será necesario para ir desbloqueando algunas raquetas Furor y ver su funcionamiento en la pista, por lo que recomiendo encarecidamente completarlo cuanto antes.

Un clásico, el modo torneo, que regresa a Mario Tennis Fever con dos modos de juego, individual y parejas, en tres copas diferenciadas claramente por el nivel de la CPU: Copa Champiñón, Copa Flor y Copa Estrella. Lamentablemente, una de las mejores cosas que tenía Aces, que era el torneo en línea, en Fever se ha perdido; es 100% offline. No entiendo muy bien la decisión y espero que Nintendo lo incorpore en futuras actualizaciones, porque yo creo que es de los modos más divertidos que hay.

Luego tenemos las Torres de los Retos, una especie de faros con varios niveles donde tenemos que ir sorteando distintas actividades. Me hizo mucha gracia la propuesta gráfica de esta torre porque parece, por un microsegundo, que estemos jugando a un Mortal Kombat y sus torres, pero nada más lejos de la realidad; aquí se juega a tenis y en cada torre deberás superar una misión. Existen tres tipos de torres: la Torre del Crecimiento, la Torre de la Determinación y la Torre del Engaño. En cada una de ellas aprenderás y/o perfeccionarás tus habilidades. Tienes 3 intentos para llegar a lo más alto y, por momentos, las cosas no se pondrán nada fáciles. Muy divertido, la verdad.

Existe otro modo llamado Popurrí (manda cojones el nombre), donde encontrarás varios modos: los desafíos de puntuación y los partidos especiales. El primero ofrece 4 modos de juego basados en puntuación, donde deberás superar, primero, tres niveles de dificultad y otro modo “libre”, donde deberás alcanzar una puntuación específica, de D a S. El segundo modo se desarrolla en cuatro pistas especiales que ya has visitado en varios tramos del modo historia; estos escenarios ofrecen características especiales tales como obstáculos o aliados inesperados; incluso existe una pista inspirada en Super Mario Wonder con su Flor Maravilla incluida, que alterará por completo el nivel.

No podía faltar el Modo realista, que no es más que sacar a pasear las bondades de los nuevos Joy-Con 2 agitándolos como si de una raqueta se tratase; no va nada mal, sobre todo para los menos experimentados de la casa, y será un punto de entrada perfecto para ellos para que no se sientan abrumados por tanto botón y tanta combinación de botones. Para más comodidad, el personaje se moverá automáticamente hacia la pelota, así que es 100% recomendado para los jugadores más ocasionales.

Finalmente, el modo en línea, con dos vertientes claras: el modo clasificatorio, donde jugarás contra rivales de tu mismo nivel para ir escalando en el ránking mundial, y el modo multijugador en línea, donde disputarás partidos contra otros usuarios, sin importar demasiado el emparejamiento. En ambos modos, hay que aclarar que necesitarás una suscripción a Nintendo Switch Online para poder jugar y, además, como viene siendo habitual en otros títulos multijugador (y sin multijugador), con una sola copia de Mario Tennis Fever podrán jugar hasta tres jugadores más, tengan o no Nintendo Switch 2 (para Nintendo Switch solo local), con la funcionalidad GameShare, funcionalidad que también requiere membresía, todo sea dicho.

Lo mejor de todo lo dejo para el final y es que Mario Tennis Fever tiene un montón de contenido desbloqueable que conseguirás JUGANDO, y parece una tontería, pero de verdad que los que ya llevamos unos cuantos años encima, desbloquear personajes, raquetas, variantes de color para los Yoshis, Koopas o Shy Guys de turno JUGANDO partidos y consiguiendo puntuaciones es un gozo, porque nos recuerda a las mejores épocas de los videojuegos, donde todo se conseguía jugando y exprimiendo todas las opciones y modos de juego que incluía el juego. Ha sido una grata sorpresa esto, ¡qué buena decisión!

Conclusión

Recuerdo que disfruté mucho Mario Tennis Aces, quizás por la novedad de Nintendo Switch o quizás porque era mi primer contacto con la saga Mario Tennis. No es que sea un deporte que me apasione, pero recuerdo muchas y muy buenas horas en los descansos del trabajo jugando al Virtua Tennis 3 de PSP y también recuerdo muchas y buenas horas jugando a torneos y partidos online con los personajes de Mario en mi Nintendo Switch. Todo iba como la seda hasta que el online se convirtió en algo verdaderamente tedioso; encontrar rivales era tremendamente complicado y, si encontraba a alguien, era injugable. Ni la actualización 2.0 lanzada meses después consiguió remontar lo que llamaríamos un “gatillazo”.

Quizás por esta razón estaba escéptico para jugar a Mario Tennis Fever, y aunque el modo historia me ha parecido, de lejos, lo peor, todos los modos de juego, el modo tan añejo de conseguir los desbloqueables y el juego en línea que ahora parece que sí funciona como debería funcionar, hacen que haya recuperado la fe en los juegos deportivos de Mario. Habrá que ver cómo avanza esto, tanto con los futuribles Mario Golf o quizás con futuros Mario Smash, Sluggers o directamente Super Stars; quién sabe qué nos deparará el futuro deportivo de Super Mario.

Resumiendo, Camelot ha hecho un muy buen trabajo y, sin ser un juego excelente, te va a divertir, tanto si buscas una experiencia casual y desenfadada con pareja, familia o amigos, como si quieres remangarte y batirte competitivamente contra el resto del planeta.

8

Nos consolamos con:

Nos desconsolamos con:

Análisis realizado gracias a una copia digital para Nintendo Switch 2 proporcionada por Nintendo.

Ficha

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