
Tengo mucha nostalgia por la era de PS2, ya que fue la que me pilló en plena adolescencia, y claro, eso marca. ¿El género estrella que todavía me sigue fascinando a día de hoy? El de los plataformas 3D. Si bien en el campo de los AAA no hay tantas propuestas como antaño, la escena independiente ha tomado el relevo. Muchos inspirándose más en la era de PSX y N64, pero al fin estamos llegando a los títulos que se inspiran en las propuestas de PS2. Por este motivo, tenía muchísimas ganas a Duskfade, lo nuevo del equipo español Weird Beluga, al coger elementos de muchos juegos y hasta películas de mi infancia.
¿Lo malo? No ha terminado de hacer click conmigo. Porque los ingredientes están ahí, con reminiscencias al estilo artístico de Kingdom Hearts o El Planeta del Tesoro, junto a toques tanto de Ratchet & Clank como de Jak and Daxter. Pero en vez de estar recordando estas obras, he acabado recordando más bien los juegos que querían imitar a estas joyas, pero se quedaban muy lejos de alcanzar su gloria. O dicho de otra forma, los plataformas de PS2 entretenidos, pero justitos y que nos harían desear estar con esos juegos que claramente han servido de inspiración… Aunque con algo capaz de conectar con muchos usuarios, a la par que deja totalmente indiferente a los demás.
La lucha contra el duelo
Lo primero en lo que se diferencia Duskfade de muchos indies de la época es en el énfasis que le da a su narrativa. En vez de apostar por algo ligero para tener a nuestro dúo plataformero saltando de escenario en escenario, el equipo de Weird Beluga ha decidido tomar un enfoque mucho más propio de los indies: hablar del duelo y la depresión. Es un cliché, lo sé, pero aquí se cumple a la perfección… Y no sé si me termina de convencer. Sí, juegos como Jak and Daxter apostaron también por una narrativa más oscura, pero precisamente ese cambio de tono era uno de sus elementos distintivos. Mientras que luego Ratchet & Clank tenía obvios mensajes anticapitalistas, pero con un tono tan distendido y tontorrón, que de peques casi que lo podías obviar. Darle tanto peso aquí y con una temática tan peculiar, sencillamente me ha chocado.
¿Y cuál es la premisa? Tras la muerte del abuelo del protagonista, el último relojero del reino, su hermana se ha encerrado en sí misma en el laboratorio intentando hacer algo misterioso. Esto sale muy mal, rompiendo básicamente el tejido del tiempo. Con un misterioso pájaro mecánico que ha perdido la memoria y una pieza esencial de su mecanismo, tendremos que romper las cadenas que salen desde el laboratorio para salvar a nuestra hermana y al mundo.
En nuestra aventura iremos viendo cómo han tratado ambos hermanos la pérdida de su abuelo, y muchos momentos nos llevarán a ver escenas de os habitantes del mundo también que han lidiado con algún tipo de pérdida. ¿Está mal la historia como tal? No, pero tampoco he llegado a conectar con ella, ni con el dúo protagonista (que obviamente irá estrechando lazos poco a poco) ni con la villana.
No puedes recordar a los plataformas 3D sin una pose molona del dúo protagonista al coger un coleccionable
Si saltas, no combatas
Si bien Duskfade puede parecer que se inspira mucho en Kingdom Hearts por el sencillo hecho de que nuestro héroe lleva una llave espada… Realmente estamos ante un híbrido entre Ratchet & Clank y Jak and Daxter, pero con un fuerte énfasis en el combate de estilo hack and slash. Esto sobre el papel suena de lujo, al tener una ciudad central que se irá ampliando a medida que avanzamos en la historia. Aquí tendremos NPCs con los que interactuar, tiendas para comprar mejoras o aspectos cosméticos, y partiremos a los niveles de una manera más o menos orgánicas. Siempre tendremos un objetivo final, con varios caminos alternativos para llegar a los múltiples coleccionables, algunos que requerirán habilidades obtenidas más adelante para potenciar algo la rejugabilidad.
La base como podéis ver está ahí, pero es en la ejecución de sus dos elementos principales donde creo que no termina de cuajar la cosa. Por un lado, el plataformeo lo he notado siempre muy «floaty». O dicho de otra manera, poco satisfactorio a la hora de hacer lo más importante: saltar. Además, el hecho de que sólo nos podamos agarrar a unos pocos salientes marcados en blanco, pero a otros que son prácticamente igual pero no tienen dicha pinturita no, siempre me ha cabreado. El diseño de los momentos de puro plataformeo no está mal como tal, con zonas más de trampas, encadenar dobles saltos y volteretas, agarrarnos a las paredes a objetos móviles, etc. Es cierto que a medida que avanzamos y ganamos habilidades, casi llega todo a funcionar. Pero cuando más o menos nos lo estamos pasando bien saltando, llegamos a una arena circular casi sin nada, y empiezan los combates.
Ojalá las peleas fueran más parecidas a las de Kingdom Hearts, porque al menos podrían ser divertidas. No hay muy buena sensación de impacto, a veces los enemigos no sienten nuestros golpes, y la cámara al fijarla en un monstruo es un desastre. Cuando avanzamos, la cosa va empeorando. Sí, ganamos habilidades de combate, pero los enemigos aumentan en número, aparecen más esponjas de daño, y otros que sencillamente spammean ataques sin cesar.
¿Resultado? Las peleas son trámites excesivamente frecuentes que no me estaban divirtiendo ni un poquito. Curiosamente, esta es la fórmula que muchos plataformas de la era PS2 tenían, al pensar que había que meter mucho combate porque sí… Y justo es donde pinchaban al alejarnos de lo que mejor hacían. Con que en ese aspecto, Duskfade ha clavado lo que ocurría con los títulos de la época. Y sí, en los jefes finales intentan combinar ambos aspectos, con siempre partes de combate (pochas) y algún momento de plataformas para volver a hacer vulnerable al enemigo. Es una fórmula que repiten mucho, y eso hace que los combates no lleguen a sorprender ni sean memorables.
El poder del brilli-brilli
Donde creo que Weird Beluga ha puesto demasiado énfasis también está en la parte visual, tanto para bien como para mal. Duskfade es un título muy vistoso, con algunas estampas preciosas, y a nivel artístico, las influencias son muy evidentes, pero funcionan. ¿Problema? Creo que está todo híper diseñado, para aprovechar todo el brilli-brilli que da el Unreal Engine 5. Esto se aplica a veces a los escenarios, donde no siempre se ve claramente el camino a seguir, teniendo que el juego dejar unas campanas que nos indican el camino a seguir para no perdernos. Es una solución, pero un diseño visual más claro habría ayudado a que la exploración y el progreso fueran más orgánicos.
Esto también repercute en el combate, donde hay veces que existe tanto brillo, que cuesta ver qué ocurre en pantalla. Me encanta el brilli-brilli, pero a veces, menos es más. La parte buena es que el título está perfectamente optimizado, ya que he podido jugar en Steam Deck sin ningún problema y con una calidad visual la mar de buena. Los reducidos tiempos de carga junto al buen rendimiento hacen que estemos ante un muy buen título tanto para el modo portátil como al jugar en el televisor.
¿La parte sonora? Bastante buena en general. Las voces en inglés para las escenas dobladas suenan realmente bien, y ojalá muchos de los diálogos que hay en nuestro viaje estuvieran doblados, ya que igual así habría conectado más con sus protagonistas. La música, aunque no es memorable, acompaña muy bien durante el viaje, y sí me encajaba con el tono de fantasía y plataformeo del título.
Conclusión
Quería que Duskfade me gustara mucho más de lo que ha hecho. Pero sencillamente, no me ha terminado de hacer click, pudiendo ver sus costuras desde el primer momento. Si bien la parte de plataformeo me iba convenciendo un poco más según avanzaba, se chocaba de frente con un combate al que le pasaba todo lo contrario. Eso que los saltos nunca llegaron a enamorarme. Al sumar una historia a la que se le da mucho peso y que no suelo asociar con este tipo de propuestas, lo nuevo de Weird Beluga me ha dejado más bien frío. Es cierto que la parte de nostalgia de PS2 claramente se nota. Pero por justamente, ver cómo intentan seguir la fórmula de muchos títulos de éxito sin llegar a clavar ninguna de sus partes, como ocurría con tantos títulos de la época.
¿Lo bueno? Los ingredientes están ahí. En vez de haber intentado abarcar tanto, entre unos gráficos excesivamente detallados o querer tanto peleas como plataformas, se han quedado a medias en todo. Una secuela que refuerce todos estos frentes, o se focalice en lo que mejor funciona, podría resultar en un título más redondo. Ahora bien, si sentís nostalgia por la maravillosa época de 128 bits, hay opciones peores, y el simple hecho de ver cómo tenemos ya plataformas 3D inspirados en las obras de PS2 hacen feliz a mi niño interior.
Nos consolamos con:
- Todos los ingredientes para un plataformas 3D que recuerde a la era PS2 están ahí
- Artísticamente hay algunas estampas preciosas
- Muy bien optimizado para Steam Deck
- Las secciones de plataformas de la segunda mitad son más interesantes…
Nos desconsolamos con:
- … Pero siempre se sienten los saltos demasiado «floaty» como para ser satisfactorios
- El combate es caótico y nada divertido, además de ser una parte demasiado importante del juego
- No he llegado a conectar con la historia y no me termina de encajar para un plataformas de este estilo
Ficha
- Desarrollo: Weird Beluga
- Distribución: Fireshine Games
- Lanzamiento: 13/08/2026
- Idioma: Textos en Castellano y Voces en Inglés
- Precio: 29,99€