El género de los FPS no sería lo que es en esta generación de no ser por Call of Duty 4: Modern Warfare. Infinity Ward creó una maravilla técnica y jugable que todos han intentado imitar, y a la que solo ellos lograron acercarse con Modern Warfare 2, aunque con una respuesta entre el público bastante más dispar (personalmente, fue una decepción, pero para otros fue otra genialidad). El lanzamiento de este título fue un punto clave en la saga, ya que empezó eso de batir récords de ventas (algo que se ha ido superando año tras año), y porque Infinity Ward casi se desintegró.
Además, el hecho de que el juego lo dejaran con la historia a medias, y la posibilidad de que el principal estudio responsable estuviera a punto de desaparecer nos preocupaba de que no viéramos un final apropiado para esta exitosa subsaga. Pero aquí estamos, otro año, otro Call of Duty más, y esta vez con las expectativas por las nubes al ser el final de la trilogía Modern Warfare. ¿Volverá a estar la saga a la altura o habrá quemado todos los cartuchos tras los problemas que sufrió Infinity Ward y la sobreexplotación de la franquicia?
La historia de esta entrega arranca justo donde terminó Modern Warfare 2. Por lo tanto, seguiremos las peripecias del Capitán Price y Soap en su búsqueda del malvado Makarov. Si bien la anterior entrega tenía un argumento realmente absurdo, al menos da pie a un gran escenario: la Tercera Guerra Mundial. Esto en parte centra el argumento mucho mejor que en el anterior, y hasta tiene sentido. No esperéis algo tan logrado como en Black Ops, pero al menos es una muy buena conclusión para la trilogía Modern Warfare. Eso sí, la escena polémica esta vez sí que se la podrían haber ahorrado al no aportar absolutamente nada, pero bueno, ya sabéis que la polémica vende.
Pero admitámoslo: la historia no es más que una mera excusa para lograr una campaña de infarto, y ahí el juego no decepciona en absoluto. Pasando por lugares como Nueva York, París o Londres, el ritmo de la aventura no decae en ningún momento. Es cierto que en muchos momentos tendremos una sensación de «déjà vu», pero la espectacularidad de las escenas de acción seguro que os lo hacen olvidar. No os quiero desvelar demasiado, pero para que os hagáis una idea, la fase que se mostró en el E3 de Nueva York no es más que la punta iceberg del espectáculo al que asistiremos. En otras palabras, esa sensación de que estamos ante una película de Michael Bay se lleva hasta la máxima expresión posible.
Esta estructura de más de lo mismo se traduce en que los defectos a los que nos tiene acostumbrados la saga se repiten: una IA algo suicida en ocasiones, puntos de reaparición enemigos bastante irreales, una gran linealidad y, sobre todo, una cortísima duración. En unas 6 horas podréis acabar la campaña en dificultad normal, y aunque podemos volver a jugarla para encontrar los objetos de inteligencia ocultos, es inevitable ver que es demasiado corta. Pero la verdad, casi mejor tener esta pequeña duración si así tenemos 6 horas que nos encantarán (personalmente, se ha convertido en mi campaña favorita de los Call of Duty de esta generación) que muchas más con momentos forzados y aburridos.
Después de la campaña tendremos el modo Operaciones Especiales. Como en Modern Warfare 2, se tratan de 16 misiones que podremos jugar solos o con un amigo (algunas solo de esta forma), y que están basadas en el modo historia. Cada nivel es bastante corto, lo que da pie a partidas rápidas, intensas y muy divertidas. En cada fase se pueden conseguir hasta 3 estrellas, y conseguir las 48 posibles es algo que nos llevará algo de tiempo. La novedad principal en este modo se encuentra en la opción Supervivencia, que es básicamente la respuesta al modo Horda de la franquicia.
Algo interesante de Operaciones Especiales este año es que tendremos un sistema de progresión idéntico al multijugador, pero que es exclusivo de este modo. Al ir ascendiendo, iremos desbloqueando elementos que comprar entre ronda y ronda de Supervivencia, por lo que poco a poco iremos probando cosas nuevas que nos motivarán a seguir jugando. Además, el estilo de las Hordas le viene como anillo al dedo a la saga, poniéndonos como enemigos a soldados normales, perros, enemigos con chalecos explosivos, helicópteros o los temibles Juggernauts. Otro añadido excepcional es poder jugar a cualquier opción de las Operaciones Especiales con cualquier persona, esté en nuestra lista de amigos o no. Está claro que un compañero conocido siempre nos vendrá mejor, pero al menos de esta forma podemos contar con alguien si cuando nosotros podemos jugar nuestros amigos no, y viceversa.
Todo esto está muy bien, pero la verdadera clave del éxito de la saga es el multijugador, ¿verdad? Bueno, pues en este campo nos encontramos de nuevo ante un sistema similar a la fórmula del éxito de esta generación, pero con unas cuantas mejoras menores que hacen de la experiencia una de las mejores que podemos encontrar para unas buenas partidas online.
Para empezar, los modos de juego son los que ya conocemos (duelos por equipos, dominio o capturar la bandera junto a otras partidas para hardcores) a excepción del nuevo Baja Confirmada. En esencia, se trata de un duelo a muerte por equipos, pero con una peculiaridad: al morir, cada jugador soltará sus chapas de identificación. La única forma de anotar un punto es la de coger las chapas de nuestra víctima, aunque también podemos negárselas al enemigo cogiendo las de nuestros compañeros caídos. Esto hace que la estrategia de campear no sirva de nada, haciendo por primera vez en la saga, ligeramente importante el trabajo en equipo. Sin duda, un modo muy divertido y que supone un soplo de aire fresco.
En el sistema de progresión también hay unos cuantos cambios. Además de contar con la evolución de nuestro personaje y los ya clásicos desafíos, ahora nuestras armas también irán subiendo de nivel. Al hacerlo, desbloquearemos ventajas exclusivas de las armas, como poder llevar dos accesorios o disminuir el retroceso. De esta forma, algunas «Ventajas» que antes se atribuían a nuestro personaje se añadirán al arma, dejando lo de nuestro soldado para otras ventajas que se adecuarán más a nuestro estilo de juego. Para rematar, las rachas se han remodelado por completo. Ahora se agruparán en tres clases: Asalto, Apoyo y Especialista. El primer grupo es igual que en los anteriores Call of Duty, mientras que las otras desbloquean rachas más centradas en el equipo o en nuestro personaje respectivamente. Esto no cambia demasiado nuestra forma de jugar, pero sí que nos da libertad para hacer lo que queramos, además de la ya clásica personalización de armas y fichas de jugador.
Los nuevos mapas son todos muy buenos, siendo fundamental aprenderse los recovecos de cada uno si queremos conseguir las mejores puntuaciones, aunque lo bueno es que simplemente podemos ponernos en una partida, pasar un buen rato y no tener demasiadas complicaciones. Pero para los más estrategas, la nueva aplicación Call of Duty Elite será toda una delicia. Con la vertiente de pago tendremos todos los DLCs y otras funciones adicionales, pero incluso en su versión gratuita tendremos mucho con lo que interactuar. Aparte de nuestras estadísticas, podremos ver los mapas del juego, las zonas en las que más nos matan o más tiempo pasamos, y mucho más.
Gracias a estas estrategias, será más sencillo llegar a los niveles Prestigio (ya podremos ver gente con ellos), y esta vez, sí que hay recompensas más allá de cambiar nuestra medallita, como doble experiencia para nosotros o nuestra arma durante un período de tiempo y mucho más. Además, el modo cine ha regresado para poder grabar nuestras partidas, lo que es un extra más que añadir a una experiencia multijugador prácticamente perfecta.
El aspecto donde menos destaca Modern Warfare 3 es en sus gráficos. El motor creado por Infinity Ward empieza a mostrar señas de agotamiento, con unas texturas bastante pobres en las distancias cortas y unos escenarios poco interactivos. Sin embargo, hay dos aspectos que siguen haciendo que el juego tenga algunos momentos visuales realmente espectaculares: la fluidez gracias a sus 60 frames por segundo constantes y un estilo artístico sensacional a la hora de trasladar la batalla a sitios bien conocidos por todos como la Torre Eiffel por poner un ejemplo. Además, el número de efectos es tan amplio en pantalla, que a pesar de los defectos antes mencionados, el juego sigue luciendo bastante bien. Eso sí, esperemos que para futuras entregas empezamos a ver una mayor mejoría en este sentido, porque el juego ya está atrás frente a títulos como Crysis 2, Killzone 3 o, cómo no, Battlefield 3.
El sonido no está nada mal. Los problemas de desincronización labial y altibajos sonoros se han superado por completo, por lo que nos quedamos con un doblaje al castellano bastante bueno (aunque con alguna voz algo mejorable) y unos efectos sonoros sensacionales. La banda sonora está bastante bien, y a pesar de que no llega al nivel de la vista en el anterior Modern Warfare, nos puede meter en el conflicto a las mil maravillas.
Conclusión
Muchos estábamos preparados para odiar esta entrega, pero tras probarla a fondo la única sensación que se te queda en el cuerpo es que Infinity Ward ha hecho el mejor Call of Duty hasta la fecha, cerrando de manera magistral la subsaga Modern Warfare. Es innegable que la campaña tiene una historia normalilla, es tremendamente corta y tiene muchos momentos de «esto ya lo he vivivo», pero es tan espectacular, frenética y divertida que se pasa por alto. El modo Operaciones Especiales mejora la fórmula vista en MW 2, y la inclusión de Supervivencia es fantástica. Y ya, como la guinda del pastel, tenemos un multijugador que es familiar en todos los sentidos posibles, pero que con las mejoras introducidas se convierte en uno de los mejores que podemos probar a día de hoy en un FPS.
Así que sí, Call of Duty: Modern Warfare 3 es uno de los mejores FPS que nos podemos encontrar actualmente en el mercado. Es directo, espectacular, y sobre todo, muy divertido. Por lo que si os gustaron los anteriores, sois unos adictos a los juegos online o buscáis el equivalente en el género a las películas de Michael Bay, esta entrega no os decepcionará en absoluto.
Lo mejor
- El modo Operaciones Especiales con sus 16 misiones y la opción de Supervivencia.
- El multijugador, familiar pero mejorado para ofrecer una de las mejores experiencias online disponibles.
- Call of Duty Elite, que incluso en su versión gratuita nos ofrece muchos contenidos y estadísticas.
- Increíble modo campaña que te mantiene en vilo desde el principio hasta el final…
Lo peor
- … aunque no dure mucho más de 6 horas.
- La historia esta vez tiene sentido, pero después de Black Ops es un bajón considerable.
- Técnicamente, la saga está empezando a quedarse atrás respecto a sus competidores.
- La sensación de encontrarnos con lo mismo año tras año, por muy espectacular que sea.
Ficha
- Desarrollo: Infinity Ward/Sledgehammer Games
- Distribución: Activision
- Lanzamiento: 08-11-2011
- Idioma: Español
- Precio: 70,95 €