Desconsolados

[GC 25] Impresiones de High on Life 2. Más tiros y risas, ahora en monopatín

El primer High on Life era un shooter muy competente, que además lograba destacar gracias a su ácido sentido del humor. Sí, los chistes y los diálogos a lo Rick & Morty no son para todo el mundo, pero si entrabas en su juego, te encontrabas ante un título muy disfrutón. Por eso, tenía curiosidad por cómo afrontarían High on Life 2. ¿Más de lo mismo? Ya hemos visto con Rick & Morty que la magia se acaba perdiendo con la repetición. Por eso me alegró ver durante Gamescom 2025 cómo el equipo de Squanch Games ha querido ir un paso más allá, llevando los tiros y la locura a un nuevo nivel.

Si antes estábamos ante un shooter entretenido con una buena base gracias a sus disparatadas armas, ahora estamos ante uno excelente y frenético a más no poder. ¿El motivo? ¡Un skate! Todo gana al ir en monopatín, y la verdad, poder hacer un kickflip en la cara a un alienígena mientras intentamos cargarnos a un CEO de una farmacéutica alien es tan absurdo y brutal como suena.

El espíritu de los Ratchet clásicos… Pero con más tacos y sangre

Desde el primer momento de esta demo, no paraba de pensar en los primeros Ratchet & Clank. Sí, el tono de la franquicia de Insomniac Games no podía ser más diferente de los juegos que hace Squanch Games… En la actualidad. En su origen, estábamos ante unos plataformas muy canallitas, donde se ridiculizaba el capitalismo, la ciencia ficción y todo lo que se les ocurriera a los guionistas. En los últimos juegos se ha vuelto todo más apto para todos los públicos, perdiendo ese toque «edgy» que es difícil encontrar hoy en día.

Pues High on Life 2 coge ese testigo a las mil maravillas, y creo que es uno de los motivos por los que el humor en esta demo me ha entrado tan bien. Ya la manera de decirnos que nos vamos a cargar un CEO es desternillante, con el traje indicando que no hace falta tener remordimientos o dudas morales… Es un CEO y de una farmacéutica, ¡por supuesto que vamos a ir a por alguien malvado! El objetivo está en un planeta que sirve para celebrar convenciones de todo tipo, por lo que iremos saltando entre ellas para perseguirle.

¡ESE SITIO EN EL PARKING ERA MÍO!

Ya el inicio, con la convención del parking para encontrar sitio para nuestra furgo, era estúpidamente genial. Una guerra campal por tomar cualquier hueco libre, viendo cómo nos lo quitaban en nuestras narices, alguien había seguido la regla de «me lo pido para cuando lleguen mis colegas» (lo cual no funciona cuando tenemos armas y estamos dispuestas a usarlas) y muchos momentos absurdos de este tipo.

Luego nos metíamos en la convención de políticos, iniciando la persecución del objetivo incluso por la convención de asesinatos, para alegría de nuestro psicópata cuchillo. Todo este pilla-pilla era divertidísimo, tratando de matar al villano, pero sacando guardaespaldas miniaturizados de su riñonera, saltando estos como Homer para salvar a Apu en el Badulaque para llevarse un balazo por su jefe, dejando claro que la absurdez y las referencias seguirán siendo la norma en este High on Life 2.

Hasta en la convención de asesinatos participamos en un intenso duelo contra otros aliens para ver quién mata a más enemigos, con nuestro nombre apareciendo en el marcador según lo que hubiéramos dibujado en la firma del registro en la entrada. Sí, dibujé un pene y no sabía este detalle, con que tenerlo en pantalla los siguientes 10 minutos de la demo mientras los devs lo veían todo fue un momento adicional de risa y algo de vergüenza por mi parte.

Noooooo jefe, ¡yo te salvaré! *Se muere

Tiroteos radicales a cuatro ruedas

La otra sección donde se nota la evolución en High on Life 2 es en la parte jugable, en gran parte gracias al monopatín. Ahora al sprintar, nos montaremos en la tabla e iremos mucho más rápido, lo que ya nos permite ir a toda pastilla por la arena de combate. Pero la cosa no acaba ahí, ya que combinándolo con nuestro fiel Knifey, podremos engancharnos desde lejos a barandillas para grindear. ¿Una pared? Una oportunidad para hacer un wall run, por lo que ahora todo el campo de batalla es básicamente un campo de juego donde matar, pero con estilo.

Además de darnos una mayor movilidad, también nos permite acercarnos mucho más a los enemigos. Ya sea para pegarles un escopetazo, usar alguna de las habilidades de nuestras armas… ¡o pegar con el skate! En cualquier momento podremos lanzarlo a los enemigos para atontarlos, volviendo el monopatín a nosotros a los pocos segundos. O mejor aún, podemos lanzarlo muy cerca y recogerlo automáticamente, para no parar ni un momento mientras la matanza de aliens malvados no cesa.

Es todo muy ágil e híper satisfactorio, con las arenas de combate o las secciones de plataformas diseñadas con el skate en mente. El combate en la convención de asesinatos fue todo una fiesta, con un jefe al que matar a base de parries, romper su armadura y martillos vivos que recoger y usar para causar más estragos. El nuevo arma, un fusil de tres ráfagas que además puede lanzar un arpón explosivo, añade más posibilidades para el combate, y sus diálogos (interpretados por Ralph Ineson) son geniales, congeniando muy bien con las demás armas y personajes que, nuevamente, no se callan ni debajo del agua.

Las armas van a hablar sin parar, ¡que a esos actorazos se les ha pagado y van a trabajar!

Del espacio al… ¿Arca de Noé?

Tras muchos tiroteos, bromas sin parar y varios cortes para ir saltando de sección en sección, al fin nos tocaba darle matarile al malvado CEO. El jefe consistía en vaciar su riñonera de guardaespaldas, pero claro, no se iba a quedar quietecito para que le llenemos de plomo o plasma. Es ahí donde empezaba el jefe final más meta y loco que he jugado nunca. ¿Cómo va a hacernos frente un mierdecilla? Metiéndose en nuestro traje y trasladando el combate al menú de opciones, por supuesto.

Iremos pegándole con el cursor por los diferentes menús, rompiendo varias opciones como la que hace que las armas no paren de hablar o el idioma, dejando todo en un lenguaje alien que no entendería nadie. Parece que vamos a perder, hasta que hay un reinicio total y volvemos… ¿Para jugar al Bible Adventures de Sega Genesis? High on Life 2 es así de absurdo, dejándonos varios minutos jugando hasta que el jefe vuelve a aparecer, y claro, sólo hay una solución lógica: apuñalarnos en la cara mientras el malo está en una especie de Super Mario escalando hasta el equivalente de Donkey Kong.

Durante toda esta sección no paraba de reírme y de quedarme con cara de «¿pero qué narices está pasando?». Es de los jefes más locos y originales que he jugado nunca, y estoy deseando ver qué más locuras tienen preparadas en Squanch Games para el resto de la aventura. Me gustó tanto esta demo, que nada más acabarla, la volví a empezar en una Rog Ally Xbox, y pese a todavía no haber optimizado el título para esta portátil, ya funcionaba bastante bien, sorprendiéndome mucho la ergonomía del dispositivo.

A falta de optimizarse, el juego ya iba genial en modo portátil

Tengo que reconocer que, antes de esta demo, me daba algo de pereza este High on Life 2. El original era divertido pero no le veía con chicha suficiente como para justificar una secuela. ¡Y qué equivocado estaba! El juego se ha convertido en uno de los shooters que más espero para el año que viene, ya que su combinación de frenéticos tiroteos con el monopatín y el humor más sci-fi a lo Ratchet clásico me ha maravillado.

Fueron 45 minutos de no parar de reír, y si esto es sólo el comienzo, estoy deseando subirme nuevamente a la tabla para ver qué se han fumado los guionistas para hacernos reír sin parar a partir del próximo 13 de febrero en Xbox Series X/S, PS5 y PC.

Salir de la versión móvil