Desconsolados

Gear.Club Unlimited 3

Uno de mis simcade favoritos es DRIVECLUB. Ir a toda pastilla por exóticos recorridos mientras ganamos puntos por nuestras acciones es una auténtica delicia. Por eso, me interesó mucho Gear.Club Unlimited 3 cuando se anunció, al darme las mismas vibes, por su enfoque en carreras por Japón. Soy débil, me prometes unas carreritas bajo unos cerezos en flor, y ya me tienes conquistado. Al mismo tiempo, Nintendo Switch 2 no tenía ningún título de velocidad similar, con que parecía que los astros se habían alineado para que la saga de Eden Games brillara más que nunca.

Por desgracia, las limitaciones del estudio (ya sea a nivel de tiempo, presupuesto o ambas) salen a relucir, y hasta le ha salido competencia en la forma del port de GRID Legends a la nueva híbrida de Nintendo. Así que lo que prometía ser una victoria fácil, acaba en llegar a la meta a duras penas. Porque hay ideas interesantes en este Gear.Club Unlimited 3, pero claramente es un juego que debería de haber pasado más tiempo en el taller para estar a punto antes de participar en la dura carrera que es el mercado actual de Switch 2.

Carreras urbanas ilegales, pero con clase

El modo principal de Gear.Club Unlimited 3 es su Modo Historia, donde veremos cómo el club de coches decide abrir una sede por Japón. Esto nos permite correr tanto por Francia como por Japón, para ver cómo poco a poco nuestro taller y sede se van expandiendo. ¿Importa la trama? Ni un poquito, ya que las secuencias tipo Visual Novel están más para dar algo de contexto a las pruebas que hacemos que otra cosa.

También es hasta cómico, ya que estamos ante carreras ilegales, con que uno se imagina a criminales o gente salida de A Todo Gas… Pero en su lugar, el líder de nuestro club es el típico CEO trajeado que sólo asiste a reuniones de accionistas en vez de a carreras ilegales. Y nuestra mano derecha está a nada de ser un padre divorciado con una crisis de la mediana edad. Así que al menos, hay que darle puntos por esta comedia involuntaria.

Lo más interesante de este modo es poder crear nuestro taller, el cual podremos personalizar tanto a nivel estético, como para añadir nuevas funcionalidades con las que mejorar diferentes aspectos de nuestros vehículos, obtener beneficios al asignar ingenieros a diferentes aspectos, etc. No es algo muy profundo, y es algo que ya estaba en entregas anteriores, con que aquí tampoco es que reinvente la rueda este Gear.Club Unlimited 3.

Hola personaje japonés genérico

Tokyo Not Extreme Racer

Independientemente del contexto que tengamos, lo que obviamente vamos a hacer mucho es competir, ya sea en pruebas contrarreloj o carreras. La principal novedad en cuanto a tipos de pruebas son los duelos en la autopista, donde Gear.Club Unlimited 3 imita a Tokyo Xtreme Racer, teniendo que «quitar» vida a nuestro rival manteniéndonos por delante mientras esquivamos el ajetreado tráfico de las autopistas japonesas. La idea está bien, pero los duelos acaban siendo casi un chiste, por el principal problema del juego: la Inteligencia Artificial.

Los rivales son muy pero que muy tontos. Incluso con el rubber banding que tienen a veces, los oponentes conducen como si se hubieran tomado unas copichuelas antes de subirse al coche. Toman las curvas fatal, y apenas pueden reaccionar a lo que ocurra que está en su camino más o menos prefijado. Así que no tardaremos en darles esquinazo, para que en muchas pruebas, parezca que estamos ante una contrarreloj por no poder ni tosernos encima. ¿En los duelos? Entre las curvas que pueda haber y el tráfico, os podéis imaginar cuál es el resultado.

Lo que deberían ser épicos duelos a toda pastilla, acaban en nada, y eso diluye tanto la «historia» por tener rivalidades que son auténtica risa, o se reduce a la nada más absoluta la posible tensión durante las propias pruebas. Es un aspecto donde claramente Gear.Club Unlimited 3 tiene que mejorar notablemente si quiere poder ofrecer una competición a la altura.

Las carreras por la autopista serían un puntazo… Si nuestros rivales realmente supieran pilotar

El placer de conducir… En solitario

Es una pena el juego presente todos estos problemas, porque en lo que es la conducción, el juego funciona bastante mejor que en las anteriores entregas. Dentro del espectro de simcade, claramente tira más hacia lo arcade. Esto se traduce en un pilotaje sencillo donde podemos domar fácilmente a todas las bestias mecánicas que pilotemos, derrapando grácilmente en las curvas. Esto tiene el contrapunto de que los coches se sienten entre muy similares y prácticamente iguales a los mandos, por lo que algo de distinción extra para que notemos que estamos ante vehículos más o menos potentes habría estado bien.

¿El sistema de puntos que tanto me llamaba la atención por la nostalgia de DRIVECLUB o Project Gotham Racing? Pues se queda muy a medias. Sólo nos dan puntos por hacer sectores sin chocarnos, hacer adelantamientos, ir a máxima velocidad y pasar cerca del tráfico. Nada por derrapes, rebufos o cosas por el estilo, que animarían a una conducción más estilosa, lo que le resta bastante importancia. Además, la única recompensa por muchos puntos es que duplican algo los recursos para mejorar los vehículos, y ya.

Los escenarios se ven como lo hacía DRIVECLUB VR… así que algo borroso y simplón, pero efectivo en movimiento

Este tira y afloja de conducción divertida pero mediocres rivales, hace que Gear.Club Unlimited 3 resulte entretenido a la hora de ir progresando en su modo carrera… Pero no mucho más. Ver cómo nuestro taller empieza en la más absoluta nada a tener todo subido al máximo es satisfactorio, al igual que moverse a toda pastilla por exóticos parajes de Japón, con cerezos en flor por zonas montañosas y las autopistas japonesas como principales atractivos. Incluso los circuitos de la costa francesa son muy atractivos, ya que conducir cochazos por preciosos parajes siempre es atractivo.

Por eso, uno pensaría que habría un concesionario inmenso para que cada piloto pueda coger el vehículo de sus sueños, ¿verdad? Pues no, ya que se queda alrededor de 40 coches en total, lo cual se queda bastante corto para los estándares actuales. Eso por no mencionar el detallito sin importancia de que el único modo multijugador que hay es en local para dos usuarios. Nada de online para crear clubs, posibles competiciones entre ellos o incluso tener tablas de clasificación. Es posible que se añadan estos aspectos más adelante mediante actualizaciones, como ya ha ocurrido en las entregas anteriores, pero nuevamente, deja a Gear.Club Unlimited 3 casi como un título en Early Access a nivel de contenido… Y no es el único aspecto donde da esa sensación.

¿Veis esos espejos? Pues están de adorno, con que nada de ponernos monos en mitad de la carrera. O usarlos para ver si nos adelantan. Detallitos sin importancia

Borroso y fluido, o a trompicones pero nítido

Técnicamente, hay un salto claro respecto a los anteriores juegos para la primera Nintendo Switch. El modelado de los vehículos está bastante bien, y como decía antes, los escenarios llegan a ser muy vistosos. Ahora bien, Gear.Club Unlimited 3 tiene varios problemas importantes. Por un lado, el modo de Rendimiento hace que todo vaya a 60 FPS, pero en cambio, la resolución se desploma, sobre todo en portátil. ¿La alternativa? El modo Calidad que aumenta la resolución y algún efecto (como el humo que sueltan los coches al quemar rueda), pero en cambio, los supuestos 30 FPS no son estables ni un poquito.

Esto por no mencionar problemas de iluminación en algunos escenarios, áreas donde las texturas brillan por su ausencia, algún movimiento raro del tráfico en las carreras por la autopista y varios problemas más. Incluso las escenas tipo VN para avanzar la historia son insípidas al máximo, con un arte por el que no casan los personajes entre sí ni un poco, como si hubieran cogido bocetos de varios juegos que tenían por ahí sin utilizar. El taller, que es algo medianamente interesante, se sigue viendo muy como un juego de móvil, algo que ya ocurría en las anteriores entregas. Con que no es un desastre en lo visual, pero es bastante mediocre.

A nivel sonoro también es muy justito. No hay voces para ningún personaje, los coches no suenan de manera impactante pese a ser vehículos de lujo híper potentes, y las emisoras que podemos escuchar ponen temas genéricos y olvidables desde el primer momento. He lamentado que no exista la app de Spotify para poner en segundo plano como en PS5 ó Xbox. Sin duda, muy pero que muy olvidable.

Esta captura se supone que es de Steam… Y ojalá se viera así de bien en Switch 2

Conclusión

Gear.Club Unlimited 3 tiene una base sólida y por momentos, logra hasta ser la mar de divertido. Siempre es una gozada tener simcades de este tipo donde conducir por exóticos parajes en cochazos de lujo, al estilo de clásicos como DRIVECLUB o Project Gotham Racing. Pero la ejecución deja mucho que desear, por culpa de un apartado técnico muy justito, una IA desastrosa y en general, dar la sensación de que al juego todavía le faltaba mucho más tiempo de desarrollo para estar a la altura de las expectativas.

Es posible que, con el tiempo, Gear.Club Unlimited 3 pueda mirar de tú a tú a otros simcades de éxito. Pero Eden Games tiene muchísimo todavía por pulir a nivel técnico y de contenido. ¿Queréis otros juegos del estilo en Switch 2? El lanzamiento de GRID Legends ciertamente ha demostrado lo que se puede hacer en el género en la nueva híbrida de Nintendo, y es sin duda a lo que debe aspirar como mínimo la saga si quiere tener siquiera la mínima opción de subirse al podio.

5

Análisis realizado gracias a un código para Nintendo Switch 2 ofrecido por Nacon.

Ficha

Salir de la versión móvil