Desconsolados

Impresiones de Dead As Disco. Peleando como una Dancing Queen

Las mejores peleas, ya sea en una película o un videojuego, son como un baile. Todo coreografiado para contar una historia, y muchas veces, sincronizarse con la música para que todo tenga más pegada si cabe. Es algo en lo que la saga Batman Arkham ya nos sorprendió, al hacer que Batman protagonizara una especie de danza mientras machacaba a los maleantes. ¿Y si la parte musical se llevara al extremo? La respuesta es Dead As Disco.

Tras volverse viral gracias a su espectacular demo, el equipo de Brain Jar Games al fin nos permite saltar a la pista de baile gracias al lanzamiento en Early Access del título. Y puede que la discoteca aún no nos deje seguir de fiesta hasta el amanecer, pero ya está claro que Dead As Disco es uno de los proyectos indies más bailongos y destacados de los últimos años.

La banda vuelve a formarse

La premisa de Dead As Disco es muy sencilla: éramos los baterías y líderes de un grupo super popular. Sin saber cómo (¿igual en una fiesta que se fue de las manos?), hemos muerto y ahora estamos en el inframundo. Tras «volver» a la vida con ayuda de una calavera que seguro esconde algo, nos indica que nuestros antiguos compis se han vendido al capitalismo (o bueno, al equivalente del inframundo), y debemos devolverles al redil para que la banda vuelva y se pueda mandar a la porra al sistema.

No esperéis algo súper complejo, y obviamente, todavía la historia no está completa, con que hay que ver si hacen algo interesante con la premisa o no. Por ahora, el mundo que plantean funciona gracias a los espectaculares diseños de todos los personajes y los divertidos diálogos que hay entre nuestro chulesco protagonista y cada personaje.

El bucle jugable por ahora consiste en ir a la discoteca que sirve como base, poco a poco ir mejorándola, desbloquear nuevas interacciones con cada personaje tras derrotarlo (un poco a lo Hades) y salir a partirnos la cara con más antiguos compis y ahora rivales en el duro campo de batalla de las listas de éxitos infernales. Por ahora, se echa en falta que estas interacciones opcionales en la base estén dobladas, y un repaso a la localización al castellano no le vendría mal, ya que se siente demasiado artificial, por lo que cada músico no transmite con sus palabras su rimbombante personalidad como sí lo hacen con su diseño visual.

Muy loco lo enchufados que están algunos músicos en la industria actual

Batman se nos va de fiesta

Aunque está muy bien saber por qué peleamos, Dead As Disco brilla por su gameplay y su arrolladora personalidad a la hora de plasmarlo en pantalla. ¿Jugasteis a los Batman Arkham y os gustó su sistema de free flow? Pues os vais a sentir como en casa, ya que han cogido la misma base.

Así que estaremos soltando mamporros mientras realizamos esquivas o contraataques en función de los golpes y tipos de enemigos que quieran acabar con nuestro baile. Al llenar ciertos indicadores, podremos realizar remates o movimientos especiales, los cuales iremos desbloqueando al derrotar a los diferentes jefes. Con los fans ganados en cada partida, podremos mejorar y desbloquear movimientos, como lanzar la baqueta y saltar al rival al que hemos pegado, o soltar un ataque cargado para romper las defensas de los enemigos más pesados.

Id escuchando las canciones y pensando en vuestros mejores pasos de baile

Esto sobre el papel ya suena bien, pero lo que hace que todo termine por brillar es que absolutamente todo se sincroniza al ritmo de la música. Al contrario que juegos como Hi-Fi Rush o Metal Hellsinger donde es (más o menos) obligatorio mantener el ritmo, Dead As Disco es más permisivo con el timing. ¿Vamos al ritmo de la música? Entonces haremos más daño o podremos hacer contraataques mucho más eficaces. Pero aquí no estamos para ser unos metrónomos perfectos, sino para «bailar». Fluir mientras encadenamos golpes, vemos crecer nuestro medidor de combo y de repente, sentimos que somos uno con la pista de baile.

Como ocurre en los mejores juegos de acción, con los movimientos básicos podemos superar buena parte de los encuentros. Pero el cuerpo te pide expresarte por medio de la pelea. Conocer la canción que suena, y buscar meter una pose/burla para ganar más estilazo que puntos como tal, solo porque nos apetece. Y ya ni digamos el encadenar movimientos distintos, para no caer en la monotonía, y sentir que igual en un grave muy marcado, una patada cargada encaja mejor. O si es una parte acelerada, nada como sprintar, ataques en carrera y acabar con un lanzamiento de baqueta y un teleport hasta noquear y rematar justo cuando suena la última nota. Esa es la verdadera magia de Dead As Disco, y por lo que apetece echar una partida tras otra.

Bailando y peleando siempre con estilo

Este brillante esquema jugable lo disfrutamos en los 4 jefes disponibles por el momento. Son encuentros relativamente largos (unos 15 minutos fácilmente), sin checkpoints de por medio, lo que pone más presión en nuestra actuación. Todos los jefes tienen múltiples fases, combinando duelos individuales, uso de enemigos normales o una mezcla de todo.

El diseño visual de las áreas de cada jefe es sencillamente brillante, y las transiciones entre zonas son una auténtica fantasía. Si los planos con los maniquíes de la kpoper Arora impresionan, el uso de las palabras como armas del rapero Prophet nos dejará sin palabras… Porque nos expresamos bailando, ya sabéis. Incluso hay secciones animadas que dan todavía más espectáculo, y al combinarlo todo con la música, Dead As Disco nos vuelve a dejar pegados a la pantalla sin remedio alguno.

Lo siento Arora, no eres suficiente Idol y por eso te han hecho un Takedown

También ayuda que estos encuentros sean rematadamente divertidos de jugar. No sólo escucharemos auténticos temazos (pelear al ritmo de Maniac es una fantasía y nos hará bailar como auténticos maniacos), sino que su diseño nos obligará a combinar diferentes movimientos para sobrevivir y finalmente emerger victoriosos. Quizá no permiten tanta libertad como los encuentros contra los «minions», pero funcionan de lujo. Aquí Brian Bar Games ha superado a Rocksteady, ya que reconozcámoslo, los jefes finales (salvo excepciones como Mr Freezer) no eran el punto fuerte del estudio en los Batman Arkham.

Completar los jefes disponibles nos llevará igual 1-2 horas. Luego ya consistirá en repetirlos para encontrar algunos desbloqueables, y dominar sus mecánicas únicas para ir mejorando nuestras puntuaciones. Personalmente, echo en falta fases más extensas antes de pasar a estos jefazos, y es algo que me gustaría ver en la versión final del juego. Aunque con «solo» más jefes a la altura de estos también me conformo, para qué engañarnos.

Mientras esperamos a que el resto de miembros de la banda preparen sus conciertos, tenemos la pista de baile infinita a nuestra disposición. Por un lado, aquí tenemos una serie de desafíos que sirven un poco a modo de tutorial, y para que disfrutemos de más temazos además de los de los jefes. La tracklist de la que hace gala Dead As Disco es excelente, y tener este modo para exprimir al máximo el sistema de combate es perfecto.

Aunque cómo no, la verdadera estrella es el sistema de canciones custom. ¿Nos gustaría combatir al ritmo de uno de nuestros temas favoritos? Pues dicho y hecho. Es el factor principal de tener infinitos motivos para seguir jugando, y al combinarlo con varios mods, los resultados pueden ser hilarantes. Ver a Shrek peleando mientras suena I’m a Believer es la perfección absoluta.

Hay fiesta y bailoteo para rato

Está claro que Dead As Disco ha venido para quedarse. Brain Jar Games ha sabido dar con la tecla para traer de vuelta un sistema de combate extrañamente desaprovechado en el género de la acción, y darle un estilazo brutal gracias al uso de la música y un apartado artístico sencillamente brillante.

Ya en Early Access es un pelotazo de mucho cuidado, y al añadir más jefes, pulir lo que ya hay y sencillamente darnos más de lo que ya nos tiene totalmente enamorados. Mientras tanto, no me busquéis, que estaré en la pista de baile hasta que me echen.

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