Esto podría haber pasado si los gorilas hablaran y es que a un chico californiano se le cayó su Nintendo DSi XL en el foso dónde se encuentran los gorilas. Y ocurrió lo siguiente:
-Gorila pequeño: Papá, devuelveme mi Nintendo DS.
-Gorila mayor: Calla niño que estoy jugando al Mario Kart.
-Gorila pequeño: Todos los mayores sóis iguales, nos compráis una consola portátil y luego acabáis jugando vosotros más tiempo que nosotros.