Desconsolados

Synth Riders – Nintendo Switch

Cuando un juego se diseña con la VR en mente, su salto a plataformas tradicionales es complicado. Al fin y al cabo, replicar los movimientos físicos de nuestras manos con los mandos es casi imposible. ¿Solución? Apañar las animaciones para hacerlo todo con botones, y si con eso no basta, repensar el juego para mantener su esencia, pero funcionar con un mando. Este duro proceso de prueba y error seguro que lo han tenido que sufrir en Kluge Interactive para poder llevar Synth Riders a Nintendo Switch.

Ya desde hace tiempo pienso que se trata del mejor juego musical de la Realidad Virtual, gracias a cómo te hace sentir como el surfero bailarín más molón del cíber espacio. Las simples mecánicas, junto al game feel, las coreografías y el brilli-brilli logran crear una experiencia que me sigue fascinando. ¿Cómo llevar todo eso a Nintendo Switch? Pues cambiando todo bastante, pero sin perder esta idea central: somos nosotros, el cíber espacio y un montón de orbes con los que bailar al ritmo de la mejor música. Así que preparad vuestra tabla, que esta nueva pista de baile nos espera.

Elige a tu Synth Rider para empezar a bailar por el cíber-espacio

Adiós manitas, hola sticks

La premisa central de Synth Riders sigue siendo golpear los orbes con el color adecuado de cada mano. Ahora en Switch, no son las nuestras, sino las de nuestro avatar, uno de los tres personajes seleccionables (con accesorios para personalizar), y cada mano se controla con los sticks, o el combo de cruceta y botones de acción. Esto reduce las posibilidades de colocar las notas de cada color a «sólo» cuatro.

¿El siguiente cambio? La importancia del timing. Estamos ante un juego musical más tradicional, donde no sólo importa acertar la nota, sino hacerlo en el momento adecuado para tener la mayor calificación posible. Esto contrasta con la versión de VR, donde sólo importa el posicionamiento de nuestra mano con respecto al orbe. Por suerte, lo mejor de ambos mundos se tiene cuando hay varias notas rápidas en secuencia, ya que si hacemos la primera en «Perfecto», podemos mantener la posición con el stick, que las siguientes se marcarán con la misma calificación.

Obviamente, la sensación del surfeo, por mucho que se cojan varias notas de seguido, no es la misma, al no poder cambiar de posición las mismas de manera gradual como sí podemos hacer con las manos. Ahí entran en juego las nuevas mecánicas que introduce Synth Riders en esta edición para Switch. Por un lado están los saltos, para así evitar obstáculos (los cuales también aparecen en la pista), o llegar a zonas aéreas donde están los raíles que grindear, siguendo el camino entonces con el stick. ¡Hasta podemos hacer trucos en estos saltos! Al combinarse con todo el brilli-brilli que proporcionan los escenarios y las notas, con la vibración del mando según con qué mano cojamos cada nota y la propia música, se logra crear una experiencia kinestésica que es similar y diferente a la vez respecto a la versión VR, pero que igualmente logra atraparte a la pantalla.

Tony Synth Skater

Bailando por la libertad en el cíber-espacio

Tras incontables horas jugando en Realidad Virtual, ya estoy acostumbrado a las dificultades más altas, con que iluso de mí, pensaba que iba a poder trasladar esa experiencia a esta nueva edición… Para acabar sufriendo un baño de humildad mayúsculo. Synth Riders en Switch supone volver a empezar a aprender, y que el cerebro vuelva a acostumbrarse a que las notas de la mano izquierda también puedan aparecer por el lado derecho, o viceversa. Como encima el timing es muy importante, y no tienes la perspectiva en primera persona, la dificultad más alta resulta abrumadora en un comienzo, y todavía sigo avanzando en familiarizarme con ella en las canciones más sencillas.

Para esta progresión, una muy buena adición es el Modo Campaña. Aquí se nos cuenta una sencilla historia por medio de secuencias tipo cómic, de cómo una IA malvada ha prohibido la música o cualquier expresión artística. Ahí están los rebeldes conocidos como Synth Riders para acabar con su cíber-reinado, surfeando por la red para derrotarla una canción tras otra. No esperéis nada del otro mundo, pero así desbloquearemos nuevos elementos de personalización para el trío protagonista, además de ir pasando por las canciones de varios géneros y generalmente, de las más sencillas a las más complicadas.

Sí creo que este modo se podría haber aprovechado más, ya que salvo el jefe final en el último nivel, donde la IA con forma de araña sí crea nuevos obstáculos a evitar mientras seguimos la partitura, no hay más niveles especiales. Quizá más encuentros o diferentes tipos de «jefes» para culminar cada género habría dado más empaque a esta campaña. Incluso el final es bastante abrupto, con una animación para derrotar al jefazo, pero nada después, con que hay margen de mejora en este modo.

Si tienes un problema de arañas, llama a tus Synth Riders de confianza

Surfeando que es gerundio

Así que, gran parte del tiempo lo pasaremos luego eligiendo nuestra canción favorita, y tratando de subir puestos en la clasificación, a la vez que intentamos superarla en la dificultad más alta. En este sentido, Synth Riders nos da varias opciones para practicar y hacernos con el ritmo y mapeo de las canciones. Sí que creo que entre Normal y Difícil me falta una dificultad intermedia, ya que el salto entre uno y otro es bastante desafiante.

También he notado que algunas veces, hay cierto retraso entre el input del mando y lo que detecta el juego, dando como fallo una nota que hemos pulsado seguro, incluso cuando son duales y pulsamos dos botones a la vez, pero uno nos lo marca como fallo. Es algo frustrante, ya que sientes que es un fallo que no es por tu culpa, y cuando te fastidia una canción que iba a ser un Full Combo, te dan ganas de coger la tabla y estamparla contra el mundo virtual en el que nos encontramos.

Pero son detalles a los que pronto nos acostumbramos, y Synth Riders es un título musical tan completo y adictivo como en VR. Tenemos de base una amplia selección de 28 canciones, entre temas de estilo synth, algunos más rockeros y otros de electro swing, creando un repertorio variado y de calidad. Los temas más conocidos, eso sí, son DLCs de pago, como las canciones de Lady Gaga. Por aquí tenéis la lista completa, destacando Tonight de Sunset Neon o Empires de The ElectricSwing Circus como mis favoritas.

¿Queréis además jugar con más gente? Hay un modo multijugador sólo en local por desgracia, para ver quién es el mejor surfista bailarín de la red. Eso sin olvidarnos de las opciones de personalización, que si bien se desbloquean muy lentamente, son bastante vistosas.

Conclusión

Saltar de la VR a la pantalla es complicado, pero Synth Riders lo ha logrado a lo grande, para ofrecernos un juego musical bastante único, y que sigue ofreciendo una experiencia audiovisual y a los mandos que te atrapa hasta dominar la pista y conseguir las mejores puntuaciones posibles. Volver a empezar casi de cero por su único esquema de control para reaprender las mecánicas y ascender por las tablas de clasificación ha sido toda una experiencia, además de ofrecer una manera de disfrutar de esta joya en cualquier parte sin temor a arrear un golpe a quien tenga alrededor.

¿Es tan brillante como con el visor? Creo que no, y aún hay margen de mejora en ciertos aspectos, como el timing del input de las notas, o refinar algo más el modo campaña. Pero es una base estupenda sobre la que Kluge Interactive puede seguir construyendo, y llegar a un nuevo público para que el surfeo musical no se detenga nunca.

8

Análisis realizado gracias al código para Nintendo Switch (jugado en Switch 2) ofrecido por Kluge Interactive.

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