Desconsolados

Railworks 3 – Train Simulator 2012

Los amantes de los simuladores de trenes están de enhorabuena, pues hace un par de semanas que Railworks 3 – Train Simulator 2012 está disponible. Los amantes de otros tipos de juegos a los que no interesan los trenes no saben de que algo así existe, así que gracias por leerme. Este análisis ha sido realizado por un amigo al que le apasiona el mundillo de los ferrocarriles… vale, este amigo se trata de nada más y nada menos que de mi padre, que de pequeño tenía el sueño de ser conductor de trenes. ¿Se cumplió dicho sueño? No. Pero le sirvió como excusa para llenar nuestro hogar de libros y libros sobre el tema.

Estoy completamente seguro de que si al conductor del tren en el que viajamos le diese un paro cardiaco, mi padre podría ponerse a los mandos con los ojos cerrados (aunque los trenes se paran solos en situaciones de emergencia). En todo caso, nadie mejor que él para opinar sobre Train Simulator 2012, así que si tenéis curiosidad, ¡seguid leyendo!


Train Simulator 2012, la última versión del simulador de conducción de trenes de Railworks, permite ponerte a los mandos de diferentes tipos de locomotoras y circular por diferentes vías europeas y norteamericanas, produciendo una gran sensación de realismo. El juego es una actualización gratuita para los que tengan Railworks 2, aunque puede comprarse directamente. Si hacemos esto último también obtendremos la expansión Horseshow Curve, que contiene una conocida ruta de Pennsylvania junto alguna nueva locomotora. Dicha expansión puede ser adquirida por separado a los que tengan el Railworks 2.

Al inicio, tenemos entre otras, la pantalla de configuración, especialmente de la pantalla, que podemos hacer a nuestro gusto, en función de la potencia de nuestro equipo, así como seleccionar el idioma y la tecla de inicio, que nos pondrá en marcha realmente el juego. Ya os avisamos que ver los gráficos en todo su esplendor requerirá de un equipo bastante potente.

Nos presenta, como en versiones anteriores, una serie de misiones de todo tipo para cada uno de los escenarios, que van desde el simple acople de unos vagones a tomar los mandos de trenes de mercancías que han de hacer distintos tipos de maniobras durante su recorrido, de trenes de pasajeros de cercanías, otros de alta velocidad o de locomotoras de vapor, diésel o eléctricas correspondientes a diferentes épocas o incluso de trenes turísticos con material histórico. Estas misiones tienen diferentes grados de dificultad, con duraciones que van entre 20 y 120 minutos, existiendo la posibilidad de grabar la partida y seguir en otro momento.

Para iniciarte, tienes unos tutoriales muy sencillos que permiten hacerse una idea de la forma de conducción, inicialmente con mandos simples o más complejos, utilizados desde el teclado o con el ratón, ampliando los conocimientos después con la práctica, llegando incluso a actuar directamente sobre los mandos de la locomotora sin necesidad de los adicionales en pantalla.

Como novato, dejarme hacer aquí un inciso en el análisis realizado por mi padre. Como hemos mencionado el conduciría un tren en la vida real sin problemas. Personalmente, los tutoriales no me parecen tan sencillos a mí, y aunque se agradece el control sencillo, Train Simulator 2012 asume en cierta forma que uno tiene ya algo de experiencia en este tipo de juegos. Sin embargo, reiniciando y prestando más atención se puede llegar a aprender.

Puedes conducir un tren por cualquier ruta y en cada una de ellas puedes escoger entre diferentes misiones «normales· y «carrera», donde debes cumplir escrupulosamente los tiempos marcados y la comodidad de los pasajeros o la exactitud de las mercancías para no ser penalizado, así como recorrerlas en modo «libre», a tu aire, en este caso escogiendo previamente el tipo de tren con el que quieres hacerlo. Debemos aprender a entender las diferentes señalizaciones, así como a respetar la velocidad máxima de los diferentes tramos.

Como ya es característico en este simulador, el tren puede observarse desde diferentes perspectivas: interior de la cabina de conducción, desde las ventanillas derecha o izquierda de la misma cabina, con dos vistas desde helicóptero, sobre el enganche entre vagones, visión de pasajero o desde la cabina posterior del tren, casi todos ellos con posibilidad de variar la perspectiva entre 180º y 360º, todo ello pulsando las teclas numéricas del teclado o directamente en el icono correspondiente, consiguiendo los giros con el botón derecho del ratón.

Dispones de la información de la misión que estás haciendo en todo momento, así como de un práctico plano electrónico de las playas de vías de la estación en la que estés maniobrando para tomar o dejar vagones.
Podrás ver los pasajeros moviéndose por las estaciones y subiendo o bajando del tren, aunque este tema, como en versiones anteriores, no acaba de estar demasiado bien resuelto, puesto que los movimientos son poco reales y los personajes suelen estar repetidos en la misma escena. Aún así, este es un problema menor que esperamos vayan resolviendo en futuras versiones.

A destacar el realismo del paisaje que en determinadas rutas, justifica por si mismo hacer el recorrido. El material móvil (locomotoras y vagones) también está en general bastante conseguido, aunque a algunos les falte algo del realismo que si que han conseguido en el interior de las cabinas, especialmente de los modelos más modernos.

Algo que realmente ayuda en la sensación de realismo es el trabajado aspecto sonoro. Junto con el balanceo sutil de la cabina, el sonido convierte nuestro viaje en una experiencia muy lograda.

Eso sí, el tiempo de carga de las diferentes rutas es considerable, pudiendo llegar al minuto o más en equipos menos modernos. Para superar la que probablemente sea la característica más negativa del juego necesitaremos una fuerte dosis de paciencia, aunque luego no sufriremos ninguna espera mientras avanzamos raudos en nuestro tren.

También dispone de las herramientas necesarias para que puedas diseñar tus propias rutas, con su paisaje y sus edificios de todo tipo o crear tus propias misiones, así como de unos manuales bastante completos para el creador de rutas y el maquinista, una amplia guía del teclado y de las señales y un manual de inicio rápido para los que no quieren entretenerse al principio.

Aunque construir una ruta desde cero sea algo laborioso, igual esto permite que alguien se anime a crear alguna ruta de la Península Ibérica ya que estas se hechan en falta en el juego.

[titulo texto=»Conclusión»]

El sueño de mi padre nunca se cumpliría, pero ahora puede satisfacer sus ansias con simuladores como este. Aunque si no os apasiona el tema, mejor miréis para otro lado. Con la excusa de ayudar a mi padre a realizar este análisis, he podido probar el juego profundamente. Tengo que admitir que yo, que me gustan los simuladores realistas pero no soy tan entusiasta como él sobre trenes, he llegado a disfrutar con Train Simulator 2012 (aunque he llegado a medio dormirme con algún tiempo de carga). Si esperáis acción frenética, este no es vuestro título. Si queréis saber que siente el conductor de un ferrocarril, no dudéis en haceros con él. No deja de ser un juego dirigido a un nicho muy concreto que hará las delicias de cierto tipo de jugador, pero que será ignorado por la mayoría.

Lo mejor:

Lo peor:

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