
Si pensabais que heredar una granja destruida ya era suficiente trabajo, Dragon Shelter le da un giro escamoso a la fórmula. La premisa nos saca de la monotonía de regar a mano para proponernos restaurar un pueblo en ruinas con la ayuda de dragones. Lo verdaderamente interesante aquí no es el cultivo tradicional, sino cómo integras a estas criaturas en tu cadena de producción para que talen árboles, piquen piedra y rieguen los cultivos por ti. Es un simulador de vida que cambia las herramientas oxidadas por bestias míticas, dándole una capa de gestión de criaturas muy fresca al género.
La pega por ahora es su lanzamiento con prisas, tiene muchos bugs, visuales, funcionales… Esperemos que con las siguientes versiones hasta llegar a la 1.0 tengamos una revisión de estos temas para hacer de la experiencia algo múcho más mítico.
Podéis conocer más detalles viendo nuestras primeras impresiones, a continuación.