Con la salida de Playstation Move en un par de días, uno no puede evitar pensar si los que escogimos Playstation 3 y Xbox 360 por sus juegos más tradicionales realmente nos gustarán estos sensores que tanto nos intentan vender. Porque seamos claros: si desde el principio queríamos los sensores de movimiento habríamos comprado la Wii desde un primer momento, pero como su éxito ha sido monumental los sensores llegarán a todas las consolas. La cuestión es: ¿me muevo o no me muevo?
En el caso de Move, todos hemos visto este controlador como el WiiMote de PS3, y con razón: similar forma y una propuesta casi idéntica. Con estas comparaciones también llegaban las preocupaciones de que los juegos serían igual de casuals que en la consola de Nintendo, por lo que al principio hubo una gran parte de los usuarios que no pensaban para nada en pillarse la consola. Sin embargo, Sony se ha empeñado en repetir una y otra vez que este sistema de control también gustará a los jugadores más clásicos, y al menos conmigo lo han conseguido.
Si bien el catálogo de lanzamiento es bastante flojo, en pocas semanas podremos probar algunos títulos más complejos y típicos del DualShock 3, como Heavy Rain, MAG The Fight o los clásicos arcades de pistola. Sí, los «party games» estarán presentes en este periférico, pero también los juegos más tradicionales, ya sean shooters, juegos de lucha u otros más de aventura. Está claro que será diferente a jugar con el mando, pero mientras haya títulos como los de siempre que se adapten a este nuevo control creo que serán muy bien recibidos, sobre todo gracias al ajustado precio de este nuevo y prometedor mando.
Con Kinect la cosa es más complicada, porque no sabemos exactamente qué es lo que nos podemos esperar. Sí, en el E3 del año pasado me quedé alucinado con todo lo que prometían, la precisión sin mandos y la promesa de juegos realmente complejos. Me gustó tanto que pensé en hacerme con una Xbox 360 cuando saliera. Sin embargo, luego llegamos a este E3 y la decepción fue mayoritaria. De los juegos complejos pasamos a «party games», siendo el más tradicional uno de velocidad (el FORZA) y el de Star Wars, pero como era claramente un vídeo no me creo nada hasta que lo vea.
Después nos hemos encontrado con las noticias de que no todas las funciones que se anunciaron estarían listas para el día de salida, y si lo juntamos a su alto precio, las ganas que tenía de este aparato han disminuido un montón. Por contra, no está todo perdido, ya que puede que nos sorprendamos de aquí a varios meses con juegos que combinan el mando con Kinect, pero siempre que me pongo a pensar no puedo evitar preguntarme: ¿cómo van a hacer un juego de acción con una cámara? Puede que me sorprenda, pero por el momento Kinect no parece demasiado apropiado para los que se pillaron la 360 pensando en juegos como Halo o Gears of War, y es una verdadera lástima.
En definitiva, nos encontramos con otra guerra entre las consolas, solo que esta vez en el tema de los sensores de movimiento. Por el momento es imposible averiguar quién la ganará, pero una cosa está clara: por el momento los juegazos con el sensor de movimiento están en Wii, con Move habrá bastantes interesantes y de varios géneros, y con Kinect no tenemos ni la más remota idea. Y vosotros Desconsolados, ¿os moveréis o no?