“Los juegos no deben justificar su precio; deben justificar su calidad”. Esta es una de las afirmaciones que más me han llamado la atención en la entrevista que han realizado los de IndiGames a Tyrone Rodriguez, director de Nicalis, el estudio detrás de NightSky y que ha editado títulos como Cave Story para PC.
Personalmente, no podría estar más de acuerdo. Muchos estudios llegan a poner su existencia en riesgo creando juegos de 20-30 horas de duración que, por alguna razón, es lo que esperamos al invertir nuestros ahorros en estos. Y no queremos dedicar todo ese tiempo a jugar, sinó que a menudo estamos dispuestos a tragarnos historias infumables que somos incapaces de explicar al terminar el juego (¿Metal Gear Solid, alguno?).
Aunque no siempre este es el caso, ya que encontramos excepciones como Red Dead Redemption o algunos Final Fantasy.
A menudo, si un juego dura menos de 10 horas la ira de los jugadores arremete contra el estudio; una voracidad por juegos largos que a menudo no se corresponde con la satisfacción que podemos obtener.
¿Por qué un juego corto no puede valer más de un euro? ¿No puede un juego que dure un par de horas ofrecer más placer que otro en el que tengamos que hipotecar varios días de nuestra vida en alcanzar el final? Si thatgamecompany hubiese querido hacer un Journey de 20 horas, igual el resultado final no sería tan brillante, a no ser que hubiesen vendido sus almas durante 10 años.
Así pues, estoy harto como jugador, los estudios importantes alarguen los juegos de forma injustificable sacrificando un producto final sólo por el hecho de poder estar presentes en las vitrinas a 70 euros. Prefiero experiencias cortas y emocionantes, aquéllos títulos donde la calidad es lo más importante y cuyo precio es mucho más razonable.
O a lo mejor, es que me hago mayor.
¿Y vosotros?