Desconsolados

Impresiones: demo de Supremacy MMA

Desde esta semana, ya está disponible en el Playstation Store de EEUU (sin saber todavía cuándo llegará a Europa y a XBL) la demo de Supremacy MMA, la versión más arcade y brutal de este deporte. Esta versión de prueba nos permite practicar en el modo tutorial, o participar en un combate pudiendo elegir entre dos combatientes bien diferentes. Estas diferencias son clave, y por eso lo mejor es probar a ambos luchadores en el tutorial, donde la máquina no nos dará demasiado respiro, pero al menos la vida no se agotará en absoluto. Básicamente, en ambos extremos del combate tendremos a Pierre Matiss, un francés que habla mejor con los golpes que con las llaves, y en la otra esquina estará Tomo Hashimoto, experto en llaves y derribos.

Al contrario que en los UFC Undisputed y EA Sports MMA, aquí tenemos un control más bien arcade, usando los sticks de una forma sencilla y cobrando mucha más importancia los botones. De esta forma, tendremos un botón para los puñetazos, para las patadas, los agarres, los contraataques y aumentar la fuerza. En los forcejeos, todo se reducirá a pulsar un botón para defendernos, o mover el stick hacia arriba para avanzar a una posición mejor. En otras palabras,  todo muy sencillito en esencia, pero algo más complicado de dominar.

Con algo de confianza ya cogida en el tutorial, probamos un combate de verdad. Antes de empezar, veremos la cinemática de introducción de alguno de los luchadores del juego, contada en un estilo cómic bastante llamativo y, aunque es algo bastante cliché, puede dar algo de juego en el modo carrera. Ahora ya sí, en la pelea de verdad, lo mejor es apartarse para que no nos salpique la sangre.

La IA es muy efectiva en lo que hace, y realmente puede suponernos un reto ganar el combate como no sepamos los puntos fuertes de nuestro luchador. Si controlamos a Matiss, la mejor estrategia es moler a golpes a Tomo, y teniendo mucho cuidado de frenar sus intentos de derribo. Pero claro, los golpes también se pueden dar en el suelo, por lo que tampoco es una mala idea dejar que nos derribe, y luego avanzar hasta una buena posición para darle su merecido.

Salir de la versión móvil