Contento me tiene la demo de The Wheelman y no es porque viva en Barcelona sino porque nada más empezar la demo con unos cuantos lugares emblematicos de la ciudad condal se oye música flamenquilla, toma ya. Señores de Midway que en España no es todo sevillanas ni toros. Bueno, pasado el calentón del momento me dirijo a empezar la primera misión de la demo.
En la plaza Cataluña Vin Diesel, nuestro prota, espera a una chica que parece que ha robado un banco. Tenemos que llevarla a sitio seguro así que empieza a perseguirnos la poli, pero ojo, ella nos dirá por dónde tenemos que ir (vamos como si yo no me conociera mi ciudad). Y si no le haces caso se aborta la misión y a volver a repetirla, fatal oigan. Bueno, reinicio y la hago caso, parece mi padre dándome órdenes el primer día que me saqué el carnet de conducir. Pasamos por sitios reconocibles para casi todos, plazas de toros, monumentos, barrios, rondas, etc. Una vez concluida la misión la demo nos permite echarnos unas carreras contra otros coches pasando por unos check points y se acabó.
Cosas irreales de este juego: Vin Diesel no da nada de miedo, nunca he visto tantos mossos de esquadra juntos, ni siquiera en el bar cuando desayunan juntos; igual que la ronda (estos chicos de Midway nunca han estado en las rondas porque no hay casi coches y aquí durante todo el día hay caravanas), el plano de Barcelona se lo han inventado y ponen monumentos y barrios dónde han querido (que les hubiera costado mantenerlos). En definitiva una mala imitación del GTA trasladado a Barcelona.