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Wolfenstein Cyberpilot

Wolfenstein Cyberpilot

Uno de los reinicios mejor recibidos de los últimos años es sin duda el de la saga Wolfenstein, ya que Machine Games logró dar con la tecla adecuada entre elementos modernos, clásicos y una narrativa profunda pero que abrace al máximo la Serie B. Tal es el éxito de la franquicia, que este año hemos recibido dos títulos muy diferentes. Hoy toca hablar de la entrega diseñada para la Realidad Virtual (ya me conocéis, tengo que dar prioridad a la VR siempre), que ha estado diseñada por Machine GamesArkane Lyon, autores de la saga Dishonored.

Como ya hizo Bethesda con DOOM VFR, estamos ante un juego completamente nuevo de la franquicia, pero que se ambienta en el mismo universo de las demás entregas, contando una pequeña historia paralela para nuestro disfrute en los cascos de VR. Al contrario que con la saga de id Software, no estamos ante un título que intente replicar las mismas sensaciones que las entregas en plano, ya que Wolfenstein Cyberpilot pretende dar un cambio radical, al ponernos en la piel de un hacker que usa las máquinas de los nazis contra ellos. ¿Funcionará este enfoque, o el hackeo se habrá visto interrumpido?

Mientras que en las entregas principales la narrativa en los nuevos Wolfenstein es fundamental, en Cyberpilot la trama es más bien escasa. Al igual que en Youngblood (en breve también tendréis su análisis), estamos en el París de los años 80, que sigue ocupado por los malvados nazis. Nosotros controlamos a un cíber-piloto que va a usar las máquinas de los nazis contra ellos, con el objetivo de destruir la torre conocida como «Hermano 3», y así frenar sus planes de I+D. Ya está, literalmente esta es toda la historia, ya que quitando un pequeño giro al final, todo es realmente simple, lo cual es un poco decepcionante, pero bueno, lo acepto.

Wolfenstein Cyberpilot

Para jugar, en la versión de PSVR necesitaremos los PS Move, ya que físicamente, nuestro personaje estará atado a una silla durante todo el juego, de modo que los Move serán la forma de controlar sus brazos de forma natural. La estructura del juego es bastante sencilla: una sección en nuestra base interactuando con ciertos elementos (algo muy VR, como activar interruptores o extraer chips físicamente con nuestras manos), para luego pasar a una misión en la que controlamos a una de las máquinas. Es una estructura que funciona y sirve para cambiar un poco el ritmo del juego, además de recordar un poco a lo visto en los Wolfenstein principales.

En cuanto a las máquinas, pilotaremos tres en total: el perro-robot que usa un lanzallamas que ya pilotamos en The New Colossus, un pequeño dron, y una especie de meca conocido como «Zitadelle». En todos ellos, el esquema de control es el mismo, ya que ahora sí, con las máquinas tendremos movimiento libre: con el botón Move izquierdo nos moveremos hacia delante, mientras que haremos lo contrario con el botón Move del mando derecho; con los botones «X» y «Círculo» del mando derecho rotaremos, mientras que con los mismos botones del mando izquierdo rotaremos. Luego, en función del gatillo, realizaremos la acción principal o la secundaria de la máquina, estando el resto de acciones (usar un botón del pánico y reparar nuestro dron) a movimientos que realizaremos físicamente desde la cabina en la que estamos nosotros. Es un esquema de control simple pero que funciona de maravilla, pese a la falta de sticks en los Moves, con que en ese sentido, desde Bethesda han hecho un gran trabajo.

Algo que hace muy bien Wolfenstein Cyberpilot es que, pese a desactivar todo tipo de ayudas (hay giro gradual y «visión de túnel», pero nada de teletransporte), al estar siempre viendo la acción desde unas pantallas, sentimos que estamos en una cabina, por lo que nuestro cerebro no tiene por qué volverse loco, lo que reducirá los posibles mareos. En este sentido, es un juego mucho menos intenso que DOOM VFR al desactivar todas las ayudas.

Wolfenstein Cyberpilot

Pese a que los controles en todas las máquinas son iguales, la forma de pilotarlas es muy diferente. El perro lo usaremos para realizar embestidas y quemar a los enemigos desde distancias cortas, mientras que con el meca lanzaremos todo nuestro armamento mientras nos cubrimos con su escudo desde la distancia. Por contra, el dron es muy ligero (aguanta solo un disparo), por lo que tendremos que emplear el sigilo. Las misiones de Wolfenstein Cyberpilot están pensadas para intercalar justamente la acción con el sigilo, al empezar con el perro, luego el dron, y finalmente el meca, antes de la misión final en la que vamos cambiando entre el control de una máquina u otra.

Los niveles como tal están bastante bien, ya que pese a ser muy lineales, están llenos de acción muy explosiva, sintiéndonos muy poderosos cuando reventamos a decenas de nazis con estas máquinas de matar, y viendo cómo salen volando o directamente explotan por una buena sacudida. Por contra, con el dron el sigilo está bien llevado a cabo, al ir aprovechando las alturas o las luces para evitar que nos detecten, mientras hackeamos ordenadores de los alemanes sin que nos descubran.

Los mejores momentos están precisamente en la misión final, cuando ya conocemos bien el funcionamiento de cada máquina, y nos toca ir intercambiando una por otra en según qué momentos. Es por eso que me parece una lástima que esto no se explote más en el juego, ya que cuando todo se pone más interesante, llegamos a una conclusión anticlimática a más no poder, y empiezan a salir los títulos de crédito. Otra pega es que la IA es muy básica, sin ofrecer apenas resistencia o retos interesantes, ya sea al infiltrarnos o en los tiroteos.

Wolfenstein Cyberpilot

En ese sentido, el diseño de las misiones funciona bien como una introducción, por lo que parece que Wolfenstein Cyberpilot es más una demo técnica o prueba de concepto que un juego entero. De hecho, apenas dura unas dos horas, lo que refuerza todavía más esa sensación. Tampoco hay muchos motivos para rejugarlo, ya que quitando algún logro (como por destruir todos los zepelines en una misión), no hay coleccionables, secretos o modos adicionales. Si no fuera porque el juego ha salido por unos 20 €, estaría más decepcionado, pero ciertamente, estamos ante un título breve a más no poder.

Donde al menos Machine GamesArkane no han decepcionado lo más mínimo es en el apartado técnico, ya que Wolfenstein Cyberpilot tiene fácilmente de los mejores gráficos que hay en el catálogo de PSVR. Los escenarios son bastante grandes y tienen elementos interactivos, pero lo que más me ha impresionado es la iluminación. El efecto del fuego cuando estamos en los túneles de París impresiona, y cuando se llena la pantalla de explosiones y partículas, el resultado es genial. El resultado se asemeja bastante a lo que podemos ver en los juegos en plano de la saga en cuanto a estilo (la calidad no puede ser la misma por limitaciones técnicas), y el apartado artístico es sensacional, como nos tiene acostumbrados la franquicia. Además, disfrutamos de un fantástico doblaje en castellano, junto a unos efectos muy contundentes y unas canciones de estilo ochentero que escuchamos de vez en cuando para meternos en situación.

Conclusión

¿Me habría encantado que Wolfenstein Cyberpilot fuera el equivalente a DOOM VFR, pero con la saga de Machine Games? Desde luego, y por desgracia, Cyberpilot dista mucho de ofrecer las mismas sensaciones que las que sentimos con BJ Blazscowicz. Al menos, no estamos ante un mal juego, ya que la experiencia de pilotar estas gigantescas máquinas de guerra o el escurridizo dron son geniales, siendo muy divertido y satisfactorio limpiar las calles de París de los malditos nazis. Además, el esquema de control es genial pese a las limitaciones de los PS Move, y el apartado técnico es sensacional.

Sin embargo, se nota que Wolfenstein Cyberpilot es más demo técnica que un spin-off, ya que cuando a nivel de mecánicas se empieza a animar a lo grande, va y se acaba de una forma desastrosa. El ajustado precio de unos 20€ juega a su favor, pero vaya si no deja con ganas de ver cómo se aprovechan las mecánicas en escenarios más complejos que los que aquí se nos presentan. Si estuviéramos al inicio de la VR, estaríamos ante una joya, pero hemos vivido ya muchos lanzamientos como para que nos impresione tanto.

A pesar de todas estas quejas, tengo que reconocer que me lo he pasado como un enano aniquilando nazis (más que con las hijas de Blazscowicz, pero eso es otro cantar), y espero que Bethesda vea el potencial que tienen aquí, ya que una entrega en VR que combine misiones de FPS con las máquinas podría ser un auténtico pelotazo para la Realidad Virtual.

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Nos consolamos con:

  • Satisfacción total al espachurrar a los nazis con estas potentes máquinas de guerra
  • Técnicamente increíble. De lo más potente que hay en PSVR
  • Control perfectamente adaptado a los PS Move
  • Bastante variedad gracias a las particularidades de cada máquina

Nos desconsolamos con:

  • Sensación de estar ante una demo técnica más que un juego hecho y derecho
  • Breve a más no poder, y sin apenas rejugabilidad
  • Final anticlimático y muy pobre
  • Argumento casi inexistente

Ficha

  • Desarrollo: Machine Games/Arkane
  • Distribución: Bethesda Softworks
  • Lanzamiento: 26/07/2019
  • Dispositivo VR usado: PS VR
  • Idioma: Textos y Voces en Castellano
  • Precio: 19,99 €

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