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Warhammer 40.000: Battle Sister

Warhammer 40.000: Battle Sister

La franquicia Warhammer no para de expandirse, y una de las pocas fronteras que le quedaba por cruzar era la de la Realidad Virtual. Bueno, ya había una pequeña experiencia basada en el excelente Vermintide, pero de la mano de Pixel Toys (autores del divertido Drop Dead) nos llega Warhammer 40.000: Battle Sister, que pretende ofrecernos un juego pensado desde cero para aprovechar esta jugosa licencia y las bondades de la VR.

Una de las ventajas de la licencia es la variedad de géneros, y esta vez toca adentrarnos en un FPS donde controlamos a una de las feroces Battle Sister a las órdenes del Emperador de la Humanidad. Es curioso cómo a pesar de tantos juegos de Warhammer sigo sin conocer al máximo este universo, pero me sigue atrayendo, así que preparad vuestras armaduras gigantescas, espadas-motosierras y vuestros mejores rezos, que la lucha por la humanidad no ha hecho más que comenzar.

La historia nos pone en la piel de Ophelia, una Battle Sister que lucha por el Emperador de la Humanidad. Básicamente, en este mundo futurista, la humanidad se ha expandido, pero las fuerzas del Caos están por todas partes. Así que el Emperador se considera casi una deidad, con sus fuerzas militares funcionando bajo un código algo religioso, lo cual da lugar a fuerzas de élite como los Inquisidores o cosas por el estilo. Seguro que estoy diciendo bastantes locuras o incongruencias, pero Battle Sister nos da el contexto suficiente como para entender la trama.

Warhammer 40.000: Battle Sister

Básicamente, una aliada antes de morir en una encarnizada batalla nos dice que nuestra hermana está viva, y justo las fuerzas del Caos lanzan una gran ofensiva contra nosotros. Así que nos tocará descubrir qué pasó con nuestra hermana a la que dábamos por muerta, restaurar la grandeza de la Humanidad y matar todo lo que se mueva. El argumento no es que sea lo mejor del mundo, pero está bien, nos dan un gancho emocional interesante, y un par de compañeros que no son demasiado carismáticos, pero que tienen alguna frase ingeniosa durante la campaña.

Lo bueno es que la trama nos permite viajar por varias localizaciones, planetas y naves, para así tener cierta variedad de escenarios y situaciones en las que combatir. Pero vamos, aquí no estamos tanto por la historia (que seguramente llenará más a los que son fans y pillen muchas más referencias que un servidor), sino por los tiroteos, que son la gracia de Warhammer 40.000: Battle Sister. En esencia, estamos ante un FPS para un jugador (un modo cooperativo se añadirá en 2021) lineal de corte bastante clásico, pero con la gracia de la Realidad Virtual.

El juego usa bastante bien las mecánicas propias de la VR, al poder llevar armas en cuatro posiciones de nuestro cuerpo (los hombros y las caderas), además de granadas en el pecho, y el cinturón de munición en la cintura. Para guardar la munición, deberemos coger los cargadores o cajas que haya repartidas por el escenario en nuestro cinturón. Luego, para la recarga, es todo muy arcade, ya que bastará con pulsar un botón para soltar el cargador y acercar el arma al cinturón para que se recargue de manera automática. Es casi como si tuviéramos un mecanismo que introduce el cargador que me recuerda a muchos mechas… O podemos coger nosotros un cargador del cinturón y ponérselo al arma, pero de la otra forma, podemos ir con dos armas a la vez, lo cual siempre es mejor.

Warhammer 40.000: Battle Sister

En este sentido, las sensaciones que producen las armas de Warhammer 40.000: Battle Sister me han gustado bastante, ya que se nota que son armas gigantescas y parece que deberían de dar un retroceso de la leche. Sin embargo, para apostar por esa sensación de poder de ir con dos armas a la vez, no perdemos demasiada precisión por no usar las dos manos para sujetar estas mastodónticas armas. De esta manera, tenemos más sensación de poder todavía, ya que si podemos manejar estas pistolas, fusiles y escopetas, nada nos va a poder hacer frente.

Junto a las armas tenemos varios poderes que lanzar con nuestro rosario, que pueden ser empujones de fuerza, activar un tiempo bala o incluso hacernos invencibles durante unos segundos. Cuantos más enemigos matemos, más energía «sagrada» recuperaremos para lanzar estos hechizos con gestos con los que parece que nos consagramos, manteniendo así toda la temática/arte religiosa del universo.

Al ver siempre nuestro cuerpo, lo bien que está gestionado el inventario y demás, la sensación de inmersión está bien conseguida. Además, hay bastantes opciones de confort, como teletransporte, movimiento libre, uso de blinders, giro por grados, etc. Las opciones clásicas de la VR, que deberían ser la norma, pero no siempre están, con que se agradece su inclusión.

Warhammer 40.000: Battle Sister

Dicho esto, el diseño de la campaña de Warhammer 40.000: Battle Sister es muy, muy básico. Las fases son muy pasilleras, ofreciendo algún que otro momento de escalada o de activar un mecanismo, pero nada muy extraordinario. Esto no es malo, ya que los tiroteos logran ser bastante divertidos… Al principio. El problema es que el juego no mete la suficiente variedad en los combates para que, a medida que vayamos avanzando en la campaña, sintamos una mayor intensidad.

Básicamente, habrá varios enemigos que nos atacarán cuerpo a cuerpo, y otros más centrados en las distancias largas. Poco a poco meten algún enemigo más, pero suelen comportarse igual que los que ya conocemos, pero con más vida o haciendo más daño. Por ejemplo, al principio vienen soldados con una especie de hachas muy guays, y luego aparecen demonios con espadas de fuego. A nivel mecánico funcionan exactamente igual, con que no aportan mucho espectáculo.

Eso no quita que los combates puedan ser divertidos o emocionantes en determinados momentos, cuando meten alguna combinación en particular de enemigos que sí nos hace movernos rápidamente entre las coberturas o usar al máximo nuestro arsenal y poderes. Personalmente, me encanta ir con la espada celestial en una mano para desviar varios proyectiles y tener algo de defensa, mientras que en la otra mano llevo el arma de fuego de turno, ya sea el fusil de asalto (el mejor arma de todos), la escopeta (que no me ha terminado de convencer) o el lanzallamas para unos enemigos en concreto.

Warhammer 40.000: Battle Sister

Los jefes finales que hay me han decepcionado bastante, ya que son combates más de espectáculo visual que otra cosa. Con movernos un poco y disparar al punto en concreto, iremos haciendo daño. De hecho, el jefe con el que acaba el título es lento, aburrido y soso, cuando debería de ser épico y tener una gran carga emocional, lo cual es una pena. Al menos, el segundo jefe sí está bastante bien, al meter alguna mecánica más que el movernos por una arena circular y ya está.

Otra pega de la campaña es que hay varios bugs que limitan un poco nuestro avance, porque no progresaremos hasta que estemos en un punto en concreto del escenario, pero el juego no nos lo especifica. Así podremos estar dando vueltas por el mapa mientras otros NPCs están quietos mirándonos como si fuéramos tontos moviéndonos como pollo sin cabeza hasta activar el evento. En algún momento algún enemigo se quedó atascado y no podía avanzar hasta matarlo, por lo que me tocó reiniciar el punto de control, y alguna cosa menor de este estilo. Nada grave, pero sí podría estar más pulido.

Al menos, la campaña de Warhammer 40.000: Battle Sister no se hace pesada pese a estos defectillos, logrando ser divertida durante las 4-5 horas que dura. Es una pena que no sea especialmente rejugable, al no haber coleccionables (más allá de pequeñas tabletas con lore adicional pero no importante) ni desafíos especiales. Habrá que ver qué tal está el cooperativo, pero como no está disponible, por ahora sólo se trata de pura especulación. Al menos, las mecánicas para unos buenos tiroteos están ahí presentes, con que puede salir un modo de lo más divertido si lo hacen bien.

Warhammer 40.000: Battle Sister

A nivel técnico, he jugado en Oculus Quest 2, que se supone tiene bastantes mejoras visuales. Lo que se nota desde el primer momento es la alta resolución y nitidez de la imagen, sin haber detectado nada del foveated rendering ni nada por el estilo. Hay ciertos aspectos que sitúan fácilmente a Warhammer 40.000: Battle Sister como uno de los más potentes de las gafas… Para en otros momentos bajar muchos peldaños. Por un lado, las animaciones a veces son bastante pobres, lo que hace que se pierda algo de la inmersión. Al menos, en las escenas de vídeo, las expresiones faciales me han sorprendido mucho, ya que son de las mejores que he visto en Quest.

Luego, hay escenarios que a nivel artístico me han encantado, con algunos efectos de iluminación conseguidos, pese a no haber iluminación en tiempo real ni nada por el estilo. A cambio, algunas texturas y elementos se ven bastante borrosos, con que el juego nos da constantemente una de cal y otra de arena. Al menos, los efectos visuales están bastante conseguidos, y la ambición de mostrarnos varios campos de batalla creo que hace que los sacrificios hechos merezcan la pena. Eso sí, tengo curiosidad por cómo lucirá el juego en PC cuando salga para Rift, ya que varios de estos defectos se pueden solucionar con algo de potencia extra.

En cuanto al sonido, las voces en inglés (hay subtítulos en castellano) son excelentes, y ayudan a que nos metamos más de lleno en la historia. La música es bastante sencilla pero pega para el universo del juego. Lo que más destacan son los efectos sonoros de las armas y explosiones, para que podamos detectar bien por dónde vienen los disparos, o con qué armas nos están atacando, lo cual es siempre importante para responder como se merece la situación.

Warhammer 40.000: Battle Sister

Conclusión

Los chicos de Pixel Toys han creado una buena recreación del universo Warhammer en Realidad Virtual, para que nos lo pasemos en grande peleando contra las fuerzas del Caos, junto a Marines Espaciales, o usando armas pesadas que son sencillamente brutales. La pega es que Warhammer 40.000: Battle Sister es un shooter bastante genérico y simple. Hay varios momentos interesantes, con un par de set-pieces llamativos, pero por lo general, el título es bastante básico, sin que nos llegue a sorprender en su planteamiento.

Eso no quita que no sea divertido, ya que las armas son satisfactorias, y nos sentiremos muy poderosos mientras disparamos esos «juguetitos» mientras blandimos nuestra espada sagrada y usamos nuestros hechizos. Por tanto, si sois fans de la franquicia, entonces este shooter os va a gustar mucho. De lo contario, creo que hay opciones mejores tanto en la VR como en las propias Quest 2, ya sea a nivel narrativo y/o de diseño, pero eso no le quita méritos a este más que divertido shooter.

7

Nos consolamos con:

  • La inmersión en el universo Warhammer es brutal
  • Tiroteos bastante divertidos con armas mastodónticas
  • La historia ayuda a aportar variedad visual a lo largo de la campaña
  • Algún set-piece bastante divertido

Nos desconsolamos con:

  • Pese a varios aspectos visuales increíbles, el juego es bastante desigual
  • Diseño de la campaña bastante genérico y sencillo
  • Se echa en falta más variedad de enemigos y en su comportamiento
  • Tener que esperar a 2021 para ver cómo funciona el cooperativo

Análisis realizado gracias a una copia descargada de la Oculus Store.

Ficha

  • Desarrollo: Pixel Toys
  • Distribución: Pixel toys
  • Lanzamiento: 08/12/2020 - Oculus Rift: 2021
  • Idioma: Textos en Español y voces en Inglés
  • Precio: 29,99 €

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