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The Walking Dead: Onslaught

The Walking Dead: Onslaught

Los juegos de The Walking Dead han llevado dos rumbos muy diferentes. Los que se han basado más en los cómics han dado resultados bastante buenos, como la serie de Telltale Games (en especial la primera temporada) o a principios de 2020, Saints & Sinners, convirtiéndose en uno de los mejores juegos de la Realidad Virtual. Por contra, los juegos basados en la serie de televisión han tenido mucho menos éxito, como una adaptación por parte de Activision que no funcionó muy bien, o el desastre de Overkill’s The Walking Dead que ayudó al hundimiento de la empresa.

Por suerte, el nuevo juego basado en la serie de televisión protagonizada por Andrew Lincoln o Norman Reedus entre muchos otros, ya que tras The Walking Dead: Onslaught está Survios. Este estudio nos ha ofrecido varios juegos fantásticos para la Realidad Virtual, como Creed, Sprint VectorRaw Data, demostrando ser muy polifacéticos en todo lo que hacen, pero siempre con mucha calidad. Tras varios retrasos y una remodelación casi completa de la estructura del juego respecto a cuando se anunció (iba a estar basado en el cooperativo online), toca coger la ballesta de Daryl o la katana de Michonne para comprobar si matar caminantes va a ser una gozada, o si estaremos ante un apocalipsis virtual de mucho cuidado.

La conversación sin fin entre Rick y Daryl

A nivel argumental, The Walking Dead: Onslaught es canónico en el universo de la serie de televisión, situándose entre las Temporadas 8 y 9. Esto es importante conocerlo, ya que el juego no nos da ningún contexto sobre qué ha pasado justo antes ni nada por el estilo. Hay varias menciones a una guerra contra el grupo conocido como «Saviors», pero como hace años que dejé la serie, estaba más perdido que Rick al despertarse en el hospital en mitad del apocalipsis zombi.

The Walking Dead: Onslaught

Esta nueva historia autoconclusiva nos cuenta qué le ocurrió a Daryl entre estas temporadas. Al inicio le encontraremos buscando a alguien de forma bastante agresiva, lo cual podría poner en riesgo su vida, lo que terminaría por afectar a Alexandria. Tras lesionarse una pierna, Rick no está nada contento, por lo que todo el juego escucharemos la historia de Daryl para saber qué le ha llevado a esa situación, en un constante tira y afloja entre estos dos protagonistas por las formas de hacer las cosas: el pragmatismo de Rick o la impulsividad de Daryl.

Sobre el papel no está mal, pero el argumento es muy, muy básico. Todo el rato darán vueltas sobre el mismo tema, y lo que viviremos a lo largo de los 7 capítulos del juego no es realmente importante. Nunca llegaremos a ver por qué a nivel emocional le importa tanto lo de esa persona que está buscando, por lo que al final lo que cuenta es algo insignificante, propio del relleno de un capítulo de la serie. Lo cual oye, visto así, está representando bien el show, pero no creo que esa fuera la intención. Que físicamente no veamos a absolutamente ningún otro personaje salvo Rick, Daryl, Carol o Michonne (a estas dos solo haciendo sus cosas en Alexandria) no ayuda a darle emoción o un toque personal a la serie, lo cual es una lástima.

Un apocalipsis zombie muy arcade

Uno de los aspectos que más me gustaron de Saints & Sinners fue el «realismo» de todo lo que hacíamos, pero en The Walking Dead: Onslaught, el estudio Survios ha tomado un rumbo totalmente diferente. Aquí todo es muy arcade, para que no nos tengamos que preocupar por la rotura de las armas, la falta de resistencia tras varios ataques sucesivos o cosas por el estilo. Básicamente, seremos nosotros ante los no-muertos, pudiendo usar un amplio arsenal de armas cuerpo a cuerpo y a distancia.

Entre los juguetitos tendremos fusiles de asalto, escopetas, pistolas, cuchillos, hachas, palancas, la ya icónica ballesta de Daryl, la katana de Michonne, el cuchillo-nudillo de Carol o el revólver de Rick entre muchos otros. Algunas armas sí se pueden usar a dos manos (como las de fuego para estabilizar los disparos), pero por lo general, no hay un gran realismo en el peso de las armas o su velocidad.

De la misma manera, las armas se recargan únicamente soltando el cargador (algo que también ocurre automáticamente si disparamos y está vacío), teniendo luego que llevar el cargador al arma, y ya. Nada de amartillear la pistola o cosas por el estilo. Eso sí, con la escopeta o el fusil sí que tendremos que realizar un «meneo» con la mano principal entre cada disparo, para simular el «cha-can» típico de dichas armas.

Esta vertiente arcade la notaremos también en el inventario del que hace gala The Walking Dead: Onslaught, al poder llevar 4 armas, cambiando entre ellas con un simple movimiento de muñeca. Nada de intentar agarrarlas de nuestra espalda, hombro o cosas por el estilo. Todo está pensado para que el juego sea lo más accesible y directo posible. Esto se aplica también a los sistemas de movimiento, habiendo muchas opciones y funcionando todas muy bien: teletransporte, sistema de locomoción fluido (moviendo los brazos para simular el andar) o movimiento libre. En este caso, he jugado en PC, por lo que directamente podía usar los sticks de los Oculus Touch, pero en PSVR parece ser que se usará un esquema de movimiento similar al de Raw Data, otro juego del estudio.

The Walking Dead: Onslaught

Absolutamente todo lo cogeremos con la mano contraria a la que hemos seleccionado como dominante al arrancar el juego, sin tener que agarrarlo «físicamente», sino apuntando y dando al «grip». Esto se aplica a las armas y a los recursos, lo que agiliza mucho la recogida de absolutamente todo, casi como si estuviéramos en un Diablo o similar. Lo dicho, nada de realismo, para que el ritmo de las partidas sea siempre bastante alto.

Esto no significa que luego haya cosas que sí se basen algo más en el realismo, ya que podremos empujar físicamente a los caminantes con nuestras manos. Esta es una mecánica muy importante en The Walking Dead: Onslaught, al poder hacer que se choquen los zombies entre ellos, lo que nos puede dar una pequeña ruta por la que escapar si la situación así lo requiere. Si lo que queremos es matar a alguien de forma personal, también podremos agarrarle el cuello para que clavar el cuchillo sea coser y cantar, dejándolo clavado en el cráneo, pero saliendo éste al poco tiempo o tras un ligero movimiento, sin quedarse tan atascado como en otros juegos que busquen más realismo.

Es un compromiso más que adecuado entre inmersión y accesibilidad, para que la experiencia sea muy, muy arcade. Esto seguramente echará atrás a más de uno que busque «vivir» un apocalipsis zombie, pero para los que queremos simplemente pasar un buen rato matando caminantes, es sencillamente lo mejor. Cortar cabezas con la katana me encanta, y me ha hecho sentirme increíblemente poderoso al matar a tres caminantes de un solo golpe. O lo mismo cuando me he puesto a «Glennificar» con un bate de béisbol a los zombies, por lo que la sensación de pasárselo en grande es de las mejores que he tenido con cualquier juego de no-zombies de la VR. Eso sí, porque ponía mucho de mi parte, ya que si explotamos el movimiento de acuchillar a la cabeza sin meter variedad, nos vamos a encontrar ante un título extremadamente fácil y repetitivo.

The Walking Dead: Onslaught

Reconstruyendo la ciudad de Alexandria

La estructura de The Walking Dead: Onslaught también me parece un acierto, ya que nos plantea dos tipos de misiones: las de la historia principal de la mano de Daryl, o las de obtención de recursos encarnando a Rick, Michonne o Carol. El usar a un personaje u otro es indiferente, puesto que no se trata más de un cambio de skin o de líneas de diálogo. Todas las misiones son lineales, y realmente, en todos obtendremos recursos, con los que realizar diversas mejoras en Alexandria. La ciudad servirá como hub desde el que acceder a nuestro arsenal o a los diferentes tipos de misiones.

Con los alimentos encontrados, iremos aumentando el número de habitantes de Alexandria. Para acceder a más misiones de la historia y de obtención de recursos, necesitaremos más habitantes, por lo que es una forma de ir desbloqueando niveles. A su vez, cada habitante puede convertirse en un trabajador en las diferentes estructuras a construir con el resto de recursos, los cuales nos dan mejoras pasivas permanentes como mayor salud, poder obtener más munición o incluso recibir más recursos al acabar las misiones.

La otra forma de usar los recursos es al mejorar nuestro armamento, para que podamos añadir diversos accesorios (como mirillas láser, agarradores para aumentar la precisión o cosas similares), junto a habilidades diversas que nos permiten explotar partes de los zombies, mejorar su capacidad de penetración contra la armadura, etc. De esta manera, tenemos que elegir entre qué mejorar directamente, si las armas para que las futuras misiones sean más fáciles, o las estructuras para tener mejoras permanentes. Depende de nuestro estilo de juego, pero personalmente, creo que las mejoras de las infraestructuras son tan pequeñas, que las dejaremos para el final o cuando podamos, siendo más notable el pasar a usar una mira holográfica para el fusil de asalto que obtener unas pocas balas más.

The Walking Dead: Onslaught

Algo que sí quiero destacar es cómo están planteadas las misiones. Las principales son bastante estándares, ofreciendo una experiencia lineal que ir disfrutando a nuestro ritmo, con varios momentos bastante espectaculares, que a nivel de ambientación me han encantado. Luego están las de recursos, que refuerzan otra vez esa vertiente arcade que comentaba. Los niveles son siempre completamente lineales en modo «pasillo», al tener que buscar recursos en el interior de los edificios, pero con un límite de tiempo. En The Walking Dead: Onslaught nos perseguirá una horda que funcionará casi como la tormenta de Fortnite o el enésimo battle royale, de modo que debemos usar nuestro tiempo de manera muy eficiente.

¿Investigamos esta casa, o la dejamos para poder rebuscar en el siguiendo edificio con más calma? Aquí buscar formas de matar a los caminantes de manera eficiente sin parar lo más mínimo es la clave, ya que puede suponer la diferencia entre obtener más o menos recursos en esa misma partida. Cuanto más avanzado sea el nivel, más sub-fases tendrá, pudiendo acabar en algunas ocasiones en una especie de modo Oleada para obtener recursos en un área cerrada hasta que nos recojan.

La intensidad de estas partidas me ha gustado mucho, ya que nos pone bien en la mentalidad de «¡Corre, que tenemos poco tiempo, los zombies nos van a coger y los recursos escasean!». Analizar una sala rápidamente para ver si hay algo útil para no perder el tiempo es casi un arte, al igual que ir corriendo matando caminantes con una pistola, pasar a la katana para el entorno cercano, y no parar bajo ningún concepto.

The Walking Dead: Onslaught

La ballesta se ha atascado un poco

Hasta ahora, me he querido centrar en todo lo bueno de The Walking Dead: Onslaught, que no es poco, ya que me lo he pasado realmente bien jugando. Sin embargo, hay una serie de problemas muy claros en esta obra de Survios que impiden que alcance todo su potencial. Lo primero es la pobre IA de los caminantes, ya que los tres tipos de zombis (normales, los que llevan armadura o los que llevan pinchos a su alrededor) vendrán siempre a nosotros sin apenas cambiar su reacción.

La gracia es que, si usamos armas cuerpo a cuerpo, no haremos ruido y no deberíamos atraer a los caminantes, pero si pasamos a usar armas de fuego, deberían de ir corriendo a por nosotros. Sí, a veces podremos ir con «sigilo», pero estas situaciones las he podido contar con los dedos de una mano. Esto hace que, al final, las escenas de acción sean bastante iguales a largo plazo, teniendo que depender de nosotros el ir cambiando entre el armamento disponible. Es cierto que el juego lo fomenta al haber caminantes más débiles frente a unas armas que otras (un cuchillazo por la abertura a los que llevan casco es clave), y que ciertamente es divertido experimentar, pero se podría haber hecho mejor para que crear estrategias fuera algo posible. También podría haberse incrementado la dificultad, ya que no morí ni una sola vez en todo el tiempo que he jugado. A veces está bien tener una experiencia arcade sin complicaciones, pero algo de reto no vendría mal para ponernos en una situación tensa.

Luego está la reducción de inmersión que provoca el no poder interactuar con nada del escenario, ya que incluso los botes están inmóviles frente a disparos, batazos o cuchilladas, algo que me parece bastante absurdo. Eso por no mencionar que las armas se queden pegadas al arma sin pulsar ningún botón de agarre, lo cual puede restar cierta sensación de peso a todo el equipo. Hablando de las armas, que no matemos automáticamente de un disparo a la cabeza con las pistolas más débiles me parece algo ilógico, ya que es la clave de cualquier juego de zombies.

The Walking Dead: Onslaught

Finalmente, está la principal pega a la estructura, ya que cortar la narrativa para que hagamos misiones de obtención de recursos corta el rollo del ligerísimo hilo narrativo que hay. Si ya cuesta empatizar con las aventuras de Daryl, tener que esperar para continuarla no ayuda lo más mínimo. Entiendo que lo hacen para que, en su conjunto, The Walking Dead: Onslaught tenga mayor empaque, al durar así el juego unas 7 horas en dificultad Normal (o «Survivor»), lo que hace que estemos ante un título bastante completo a nivel de duración.

Ah, y cómo olvidarnos de la pega ya típica de los juegos de Survios: la falta de localización al castellano. No hay absolutamente nada en castellano, ni subtítulos, lo que choca al estar basado en una licencia tan popular como esta.

Un aspecto de muerte

A nivel técnico, The Walking Dead: Onslaught nos da una de cal y otra de arena en muchos aspectos. Empezando por los gráficos, los escenarios no lucen mal, pero sin llegar a destacar. Los chicos de Survios han querido apostar por un estilo visual realista, al igual que la serie, por lo que el juego destaca muchísimo menos que Saints & Sinners de un primer vistazo. De hecho, todo es más pobre, por culpa de una iluminación más plana (en interiores se nota muchísimo), o unas texturas algo simplonas en ocasiones. Creo que lo peor son las expresiones faciales de los protagonistas, ya que no llegan a lucir muy bien, ni tampoco cuando hablan, lo que puede explicar que sólo estén los modelos de los 4 personajes controlables.

The Walking Dead: Onslaught

Por contra, los zombies son sencillamente espectaculares. Hay una buena variedad de caminantes, y tienen sentido lo que llevan puesto para el contexto del nivel/entorno en el que estamos. Además, hay un sistema de destrucción de los cuerpos, que si bien no es tan espectacular como en la demo que probé hace un año, pero sí nos permite ver claramente dónde hemos hecho el tajo con un cuchillo o espada, podremos reventar los cráneos de los zombies, o incluso cortar tanto brazos como cabezas. Es cierto que no habrá cortes de piernas, pero es algo que me ha gustado mucho. He podido llegar a hacer algo similar a lo que hace Michonne al cortar los brazos a un enemigo, para luego reventarle parte de la mandíbula antes de rematarlo, lo cual es genial y digno de ver.

Además, puede llegar a haber una buena cantidad de enemigos en pantalla sin que se vea afectado el rendimiento ni la calidad de las animaciones de los enemigos. Hablamos de hasta 15-20 caminantes, lo cual da lugar a momentos intensos y visualmente divertidos. También me gusta que los puntos de reaparición de los enemigos estén bien escondidos, lo que mantiene la ilusión de que estamos en un entorno «real».

A nivel sonoro, hay muchos aspectos positivos, como una banda sonora que claramente recuerda a la de la serie de televisión. Los efectos sonoros son excelentes, pudiendo escuchar por dónde nos vienen los caminantes, meternos tensión en el cuerpo al escuchar cómo avanzan contra una puerta para avalanzarse hacia nosotros, o lo satisfactorio que es el «cruash» al espachurrar lo que quede de sus cerebros. Ahora bien, las voces en The Walking Dead: Onslaught son sorprendentemente cutres. A Daryl, Eugene y Carol les ponen la voz sus actores de la serie, pero no se puede decir lo mismo de Michonne o Rick, siendo un poco pobres las actuaciones de estos dos últimos. Al ser Rick tan predominante, es un claro problema.

The Walking Dead: Onslaught

Conclusión

Sé que las comparaciones son odiosas, pero The Walking Dead: Onslaught es un juego inferior a The Walking Dead: Saints & Sinners. Ahora bien, son también increíblemente diferentes, ya que mientras que el segundo es una especie de simulador inmersivo, aquí nos encontramos un juego con una fuerte tendencia arcade con el que es increíblemente fácil pasar un rato estupendo. Me he enganchado muchísimo a este ciclo de ir obteniendo nuevas armas, mejorando las presentes, construyendo edificios y obteniendo recursos en misiones frenéticas, para así poder matar a los caminantes de maneras más y más espectaculares.

Cuando ya he tenido las armas icónicas de cada personaje en mis manos, no podía dejar de cambiar entre la katana, la ballesta y revólver para ser un destroza-caminantes de manual. Es un subidón de adrenalina que sirve para desconectar, por lo que creo que es fácilmente de las experiencia más divertidas (y cero estresantes) que hay dentro de los juegos de zombies, ahí ahí junto a Killing Floor: Incursion. ¿Podría ser mejor? Desde luego, ya que la historia es muy mejorable, la IA está ahí, todo es extremadamente sencillo, y los actores de doblaje no es que vayan a llevarse un premio precisamente, por citar varios de los problemas del juego.

Aun así, Survios sabe desde el primer momento que quieren ofrecer una experiencia divertida, directa y que sea accesible. En ese sentido, han cumplido de sobras su objetivo, brindándonos una adaptación de la popular serie de televisión que es muy fácil recomendar para todos los que quieran reventar las cabezas de los zombies. Porque sí, hay potencial para hacer algo mejor, pero cuando uno se lo está pasando tan bien olvidándonos del apocalipsis que estamos viviendo por pasar un buen rato en uno virtual, es complicado dejar el visor y de hacer que tenemos una katana virtual en nuestras manos.

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Nos consolamos con:

  • La estructura del juego, que nos va ofreciendo recompensas y progresión de manera constante
  • Arsenal muy variado que encima se va haciendo más y más poderoso
  • Matar a los caminantes es increíblemente divertido y satisfactorio
  • La experiencia tan arcade y frenética de las misiones de búsqueda de suministros

Nos desconsolamos con:

  • La historia es muy, muy pobre
  • Los escenarios se quedan muy estáticos. ¿En serio tanto costaba mover unos botes o algún pequeño objeto?
  • IA prácticamente inexistente. ¿Por qué apenas reaccionan los caminantes al ruido de los disparos?
  • Completamente en inglés

Análisis realizado con un código proporcionado por Survios

Ficha

  • Desarrollo: Survios
  • Distribución: Survios/Perp Games/Avance Discos
  • Lanzamiento: Digital: 29/09/2020 - Formato físico en PS4: 09/10/2020
  • Dispositivo VR usado: Oculus Rift S
  • Idioma: Textos y Voces en inglés
  • Precio: 29,99 €

Comentarios

  1. Hola a todos, señores desconsolados, vosotros creéis que sacarán un parche con subtítulos en castellano?. Gracias de antemano. Un saludo.

    • Hola Padi! Pues teniendo en cuenta el historial de Survios, te diría que es poco probable que llegue ese parche. TODOS sus juegos han llegado completamente en inglés y ninguno se ha actualizado, así que no esperaría ese parche con la traducción me temo

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