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The Tale of Onogoro

The Tale of Onogoro

Es curioso cómo, pese a lo importante es que está siendo la VR en Japón, no tenemos tantos títulos comerciales de renombre de dicho país. Los grandes exponentes son claramente MyDearest con la saga Chronos, y el equipo de AMATA. Este estudio se formó por veteranos de la industria, que habían trabajado en obras tan reconocibles como Shadow of the Colossus, Gran Turismo o el infravaloradísimo Puppeteer. Ya demostraron su talento con Last Labyrinth, un juego de Escape Room bastante original, y el cual todavía tengo pendiente analizar.

Para su nuevo título, que se anunció por sorpresa, se propusieron invertir lo visto en su anterior obra, al mismo tiempo que abrazaban más la cultura japonesa. Así nos encontramos ante The Tale of Onogoro, una aventura de acción donde coger mucho cariño a nuestra compañera Haru. Así que preparad vuestras Armas Celestiales, que toca apaciguar a los gigantescos Kami.

Sálvalos. Dependen de ti

A nivel narrativo, The Tale of Onogoro no va a sorprendernos demasiado en su propuesta. Somos invocados al mundo del videojuego por Haru, una sacerdotisa que ha sido aprisionada por el malvado Masatake. Éste ha robado cierta reliquia con la que planea hacer un ritual que pondría en jaque a todo el mundo, además de liberar a los poderosos (y gigantescos) demonios conocidos como Kami. Encadenada a una piedra y con varias partes de su cuerpo extirpadas (junto a su poder), tendremos que ayudar a Haru a derrotar a los Kami y pararle los pies a Masatake.

Vamos, una clásica historia del bien contra el mal donde somos «isekaiados» para ayudar a resolver el desaguisado. Como este «honorable viajante», no tenemos una voz, ya que sólo estaremos en el mundo de Haru de forma espectral. Sin embargo, eso es más que suficiente para ir descubriendo más de este fascinante universo, que se podría resumir en un Japón steampunk situado a finales del siglo XIX.

A medida que avanzamos en la aventura iremos descubriendo más de la isla de Onogoro en la que tiene lugar el título, además de las intenciones del propio Masatake. El resultado es una historia que no va a romper nuestros esquemas, pero que logrará captar nuestro interés gracias a la propia Haru.

Por Haru MA-TO

Una de las virtudes de la Realidad Virtual es que podemos conectar con los personajes de una forma que un juego tradicional no nos puede ofrecer. Ya lo hemos podido comprobar con personajes humanos que casi parecen reales, como Liv en Lone Echo. Incluso con «mascotas» podemos llegar a encariñarnos a unos niveles insospechados, como nos demostró Quill en Moss. Bueno, pues a este selecto grupo de personajes con los que conectar a nivel emocional se puede sumar Haru, ya que The Tale of Onogoro clava este aspecto a las mil maravillas.

Obviamente, va a ser nuestra compañera de fatigas, por lo que va a estar siempre con nosotros. Tendremos que ayudar a moverla usando nuestras Armas Celestiales para desplazar la piedra a la que está encadenada. Esto ya nos conecta a nivel mecánico, pero hay muchos elementos más. Para empezar, compartimos la misma vida, por lo que si nos golpean a nosotros o a ella, la vida global se reducirá. ¿Cómo nos curamos? Compartiendo la energía al agarrarnos de las manos. Incluso tendremos que hacer esto al acabar cada fase, de manera que siempre vamos a estar junto a Haru.

Todo esto podría parecer algo pesado, pero The Tale of Onogoro consigue que le cojamos muchísimo cariño a esta heroína… Si nos gusta cierto tipo de narrativa muy, muy japonesa. ¿Sabéis el dicho de «Muestra, no cuentes»? Bueno, pues no es que se aplique mucho aquí. Haru nos va a hablar. Muchísimo. Nos contará aspectos de este universo, de su pasado o sencillamente, de ella misma. Entiendo que a muchos les parecerá que nos suelta mucho «la chapa», pero es debido a la interpretación que es capaz de captar nuestro interés.

Al igual que Yuna en Final Fantasy X, Haru es una sacerdotisa que ha dedicado su vida a un duro entrenamiento para poder enfrentarse a los Kami, y así mantener su mundo seguro. Por tanto, no ha tenido una vida como tal, ni ha podido explorar el mundo. Sí, ahora estamos en un viaje de lo más peligroso, pero también le está sirviendo para vivir por primera vez.

Esta progresión de la tristeza inicial (normal al estar encadenada, sin ojo, pierna, brazo ni corazón) a la alegría por cada nuevo lugar que visitamos es infecciosa. Ya no sólo por lo que dice, sino por la forma de moverse o el propio tono de voz. Obviamente, Haru está diseñada para que nos guste, siendo carismática desde el primer momento, pero es esa evolución la que nos termina de atrapar.

Las pistolas gravitatorias steampunk

Pero claro, no estamos ante un simulador de ir de la manita de una waifu, por lo que toca ponerse manos a la obra para derrotar a Masatake. En The Tale of Onogoro nos encontramos dos estilos de juego: los puzzles y los combates. Ambos están muy relacionados, y muchas veces, las peleas serán un rompecabezas en sí mismo que deberemos resolver para poder avanzar.

¿Y cuáles son nuestras herramientas principales? Las Armas Celestiales, una especie de pistola steampunk, en cuyo mango está el Touch Controller, un detallito que me gusta bastante. Estas armas tienen varios propósitos. El principal es mover objetos de piedra, incluyendo la roca a la que está anclada Haru. El movimiento de los objetos es realmente bueno, pudiendo notar cierto peso gracias al movimiento, y con unos controles muy intuitivos para acercar o alejar lo que estemos sosteniendo.

Así podremos activar ciertos mecanismos al mover a Haru hacia una roca en la que debe rezar, o llevando un cubo que sirve como llave a otra localización. Nada muy complejo, pero funciona y es divertido. Incluso se usa un poco en la acción, ya que de cuando en cuando (sobre todo si nos alejamos de Haru), activaremos una trampa puesta por Masatake. Su objetivo es absorber a Haru, por lo que creará un agujero negro que atrapará a nuestra compañera, teniendo que tirar con todas nuestras fuerzas para salvarla.

Tierra, fuego y aire contra los Maki

El otro propósito de las pistolas es absorber la energía de varias piedras especiales, y luego disparar un proyectil de fuego, aire o tierra. Cada enemigo es de un color/elemento específico, y sólo podremos acabar con ellos disparando con el color adecuado. De nuevo, nada muy complicado sobre el papel, pero así se evita que The Tale of Onogoro se convierta en un shooter más. Al fin y al cabo, sólo podemos almacenar un disparo, por lo que nos toca disparar-absorber-disparar-absorber, etc.

La gracia del diseño de The Tale of Onogoro es cuando se empieza a combinar el uso de los disparos y los diferentes elementos en la resolución de puzzles, e incluso el combate. En algunas ocasiones, deberemos llevar a Haru a una piedra de activación en la que debe rezar, pero hay enemigos que no dudarán en disparar. ¿Podemos acabar con ellos? No, ya que actualmente no hay munición del color correspondiente. Esto nos obligará a buscar algún mecanismo u obstáculo que sirva de cobertura, volviéndolo a colocar tras cada disparo en caso de ser necesario.

En otras ocasiones, tendremos que dirigir una esfera de aire que podremos empujar o levantar usando un disparo cargado. Otros rompecabezas nos obligarán a usar cajas o esferas de papel, que pueden ser quemadas lenta o rápidamente. Así podrán usarse en una pasada de otro objeto y destruirse a la vuelta de manera instantánea, o esperar a que se reduzca el tamaño para que entre por una rendija. Nunca llegan a ser puzzles extremadamente complejos, pero resultan variados y divertidos, al ir introduciendo diferentes giros a las mecánicas ya conocidas en cada capítulo.

La clave es este equilibrio entre diversión a la hora de resolverlos, y su dificultad. Para un juego tan puramente narrativo, bloquearnos destrozaría el ritmo. Por eso, unas complicaciones así, que nos harán rápidamente decir «¡Eureka!» era la mejor opción posible.

Shadow of the Maki

Esta unión de combates y puzzles llegan a su máxima expresión en los espectaculares jefes finales del juego. Estos niveles son fácilmente de los mejores de The Tale of Onogoro, tanto por espectáculo como por diversión. En primer lugar, la escala de estos monstruos y su diseño es increíble. Luego comentaré en más detalle el apartado técnico, pero sólo por ver a estas criaturas de cerca, merece la pena el juego.

Los 5 Maki contra los que lucharemos tienen diseños y mecánicas únicas, muchas veces basándose en elementos que hemos ido viendo a lo largo de todo ese capítulo. Así que, no tendremos que lanzarnos a disparar al tuntún, sino analizar bien los patrones de ataque, ver cómo podemos colaborar con Haru y después destruir el núcleo una vez se quede expuesto.

Me ha recordad a muchos combates en aventuras de acción propios de la era PS2, pero con la inmersión extra que da la Realidad Virtual, y eso me encanta. Como con los puzzles, la dificultad de estos jefes no es demasiado alta, y si no tenemos problemas con el movimiento libre, podremos esquivar fácilmente los ataques. Aun así, esa combinación de acción con intentar descubrir la forma de exponer el punto débil del enemigo, junto al espectáculo, hacen que estas peleas sean fantásticas.

¡En busca de los puntos de Nexo

Gracias a esta combinación de puzzles, combates, jefes finales y narrativas, tenemos una aventura que nos enganchará desde el principio hasta el final. Así que, una vez empecemos a jugar, nos costará quitarnos el casco hasta ver los créditos finales. Completar The Tale of Onogoro nos llevará unas 5-6 horas, duración más que correcta para una aventura de acción, y más una diseñada para la VR.

El título tiene además cierta rejugabilidad gracias a los diversos secretos. Una vez acabada la aventura, podremos repetir cualquier nivel para intentar conseguir una calificación de 3 estrellas en base al tiempo, o encontrar los puntos de Nexo ocultos por el entorno. En base a las estrellas y a los secretos, obtendremos diversas skins extra para Haru. Jugando de forma normal, conseguí la segunda, con un tono steampunk más marcado que su traje original. Hay una tercera skin por conseguir el 100%, algo que nos llevará unas cuantas horas más. Por suerte, podemos omitir cualquier escena de vídeo, para así centrarnos en esta búsqueda del tesoro.

En cuanto a las opciones de confort, no hay opción de teletransporte. Sí que hay giro gradual o suave (giro en opción «Rápido» y 30 en la velocidad me parece lo óptimo), además de la opción de blinders. Así que, no son muchísimas opciones, pero tampoco estamos ante un juego excesivamente intenso a poco que tengamos una ligera experiencia en VR.

Valores de producción dignos de un AAA

A la hora de hablar de los aspectos técnicos, sólo tengo palabras positivas. En lo visual, nos encontramos ante uno de los títulos más potentes de Meta Quest 2, de lejos. La imagen se ve increíblemente nítida, además de estar ante escenarios y personajes llenos de detalles. Siempre hay elementos en movimiento por el viento, ya sean farolillos en la ciudad, banderas, las ramas de los árboles o pequeñas partículas. Es un detallito pequeño, pero ayuda a meternos de lleno en este fantástico mundo. Lo mismo que tener de fondo siempre la torre hacia la que nos dirigimos, sirviendo para ver que estamos en una isla de verdad y nos acercamos poco a poco a nuestra meta.

Aun así, por lo que The Tale of Onogoro se nos quedará grabado en el cerebro es por la propia Haru. El diseño artístico del personaje es fantástico, pero destacan sus animaciones. Resultan de lo más naturales, acompañando perfectamente al diálogo para ofrecernos una mejor representación del personaje. Los enemigos no se quedan atrás, en especial los grandes Kami que sirven como jefes finales. Obviamente, todo tiene una estética anime muy marcada, y si os gusta este estilo, el juego os entrará por los ojos desde el primer momento.

En cuanto al sonido, quiero empezar por la parte impecable: la banda sonora. El trabajo realizado por Berens es fantástico, con unas composiciones 100% japonesas y con instrumentos muy clásicos, que quedan genial con la ambientación. En cuanto a las voces, hay una parte positiva y una negativa. La positiva está en el doblaje japonés. Tanto la actriz que representa a Haru como el que pone voz a Masatake hacen un trabajo soberbio.

Es como recomiendo jugar, ya no sólo por quedar todo más «rollo anime», sino por la parte mala: las voces en inglés. Ray Chase pone la voz a Masatake y lo borda… Pero la actriz inglesa de Haru es mucho más plana y sosa. Por suerte, siempre contaremos con subtítulos muy bien traducidos a nuestro idioma, por lo que nunca nos perderemos lo que están diciendo.

El tema principal del juego es una delicia

Conclusión

Llevaba un tiempo deseando tener otro AAA japonés para la VR, y The Tale of Onogoro es ese juego. El equipo de AMATA nos ofrece una aventura de acción que se coloca entre lo mejor de Meta Quest 2. ¿Los ingredientes de su éxito? Un apartado técnico de escándalo, un diseño de puzzles bien medido para siempre entretener pero nunca bloquear, y unos épicos jefes finales. ¿El broche final? Haru, la protagonista con la que llegaremos a formar un increíble lazo emocional, de la misma forma que ella lo hará con nosotros.

Está claro que estamos ante un juego con muchos elementos japoneses que pueden no convencer a todo el mundo. Hay muchos momentos de «paja» donde Haru no parará de hablar en vez de mostrarnos algún hecho del mundo o su pasado. Si buscáis unos puzzles híper complejos, tampoco los encontraréis aquí, ni tampoco una acción frenética. Todo se encuentra en un punto medio, que o te encanta, o no te acaba de convencer.

Así que, si os gustan las aventuras de acción de corte japonesa, The Tale of Onogoro es todo un imprescindible de Meta Quest 2. Desde AMATA vuelven a demostrar su gran talento, y viendo el salto de ambición de Last Labyrinth a esta obra, estoy deseando ver con qué nos sorprenden en el futuro. Pero por ahora, toca volver con Haru para seguir viviendo una aventura inolvidable a su lado.

9

Nos consolamos con:

  • La increíble conexión emocional que podremos formar con Haru
  • Buen equilibrio entre puzzles, combate y narrativa
  • Increíbles jefes finales
  • Técnicamente es espectacular

Nos desconsolamos con:

  • Si no hemos conectado con los personajes, los momentos de «chapa» se harán duros
  • Ni los puzzles llegan a ser tan complejos como en un Escape Room, ni la acción tan frenética como en un shooter
  • La voz en inglés de Haru palidece en comparación con la japonesa
  • Tener que abandonar a Haru una vez acabada la aventura

Análisis realizado gracias a una copia descargada de la tienda de Meta Quest.

Ficha

  • Desarrollo: AMATA
  • Distribución: AMATA
  • Lanzamiento: 17/03/2022
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en Inglés o Japonés
  • Precio: 29'99 €

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