8

The Dark Pictures: The Devil in Me

The Dark Pictures The Devil in Me

Hay mucha clase de historias de terror, pero mis favoritas son las de asesinos en serie. Vamos, un slasher al estilo de Scream o Viernes 13 antes de que la parte más sobrenatural se les fuera de madre. Alguien «real» que caza a sus víctimas, mientras nosotros disfrutamos… Pero nos damos cuenta que es algo más plausible que la aparición de brujas, fantasmas o cualquier otra clase de criaturas. Por este motivo, he vuelto a The Dark Pictures con el final de su primera temporada, The Devil in Me.

Tras un inicio bastante desastroso, sobre todo viniendo de Until Dawn, no daba dos duros por la franquicia. Lo bueno de estar ante historias de terror antológicas es que, en función de la temática, nos podemos volver a unir y disfrutar sin ningún problema. ¿La premisa esta vez? Un psicópata que imita a H. H. Holmes, el primer asesino en serie de EEUU. Un hotel lleno de trampas, un loco con un hacha… ¡Las vacaciones de ensueño!

Bienvenidos al Castillo de los Asesinatos

Por si no conocéis a H. H. Holmes, se trata de un asesino que se estima, mató a casi 200 personas a finales del siglo XIX. Moviéndose por todo EEUU, fue matando indiscriminadamente porque «tenía al demonio en su interior». Así que, incluso tras la muerte, seguiría asesinando de un modo u otro. Esta amenaza se torna muy real en The Devil in Me. Un equipo que hace documentales sobre asesinos en serie está haciendo un episodio sobre H. H. Holmes, y digamos que no está saliendo muy bien. La compañía está a punto de quebrar, con que están intentando poner toda la carne en el asador en este último programa.

The Dark Pictures The Devil in Me
Si se apellida Holmes claramente será un detective, ¿no?

Es en este momento cuando el misterioso Du’Met les hace una oferta demasiado jugosa para poder pasarla: una recreación del Castillo de los Asesinatos de Holmes. Básicamente, era un hotel que regentaba y donde mataba a los turistas sin que nadie se preocupara por ellos. El hotel estaba lleno de trampas, para que, una vez dentro, fuera imposible salir con vida. Du’Met sólo pone unas condiciones de nada dada su excentrecidad: ir a la isla donde está el hotel ipsofacto, y nada de teléfonos móviles. ¿Qué podría salir mal?

Para sorpresa de nadie, sólo van a rodar las cabezas de este equipo documental, ya que la recreación ha sido también fiel en su propósito. La historia de The Devil in Me tiene una premisa fantástica y la sabe aprovechar bastante bien para ofrecernos un relato 100% slasher. Tenemos a un asesino acechando a las víctimas en todo momento, siempre aparece cuando menos nos lo esperamos, y es incansable en su único propósito de matarnos de la forma más cruenta posible.

Uno de los motivos por los que el argumento funciona es su elenco de personajes. No es para echar cohetes, pero al ser más limitado que, digamos, Man of Medan o incluso Until Dawn, pueden plantear mejor sus dinámicas para que les cojamos cariño… O los odiemos tanto que casi querremos que mueran. ¡La decisión es nuestra!

The Dark Pictures The Devil in Me
Confesó sólo 27 muertes… Pero fueron muchas, muchas más

Mil maneras de ser asesinados

El líder de este equipo de rodaje es Charlie, un director bastante mandón y egocéntrico. Sus decisiones han metido a todos en más de un marrón, por lo que no es que le tengan en muy alta estima. La que más tirria le tiene es la presentadora, Kate. Sus choques de egos son de sobra conocidos, lo que siempre crea tensión cuando están juntos.

Como en una oficina siempre hay líos amorosos, aquí vienen por Kate y Mark (el encargado de fotografía), que rompieron hace poco. Unas relaciones se acaban y otras comienzan, como la de Jamie (la electricista) y Erin (la encargada del sonido), para que algo bonito nazca entre tanta muerte.

Sí, son papeles bastante clichés, pero de eso viven los slashers. La gracia de The Devil in Me es que las dinámicas son creíbles. El inicio se centra más en plantearnos a los personajes, y nosotros con las decisiones, podemos empezar a moldear sus relaciones. ¿Intentamos que impere la paz para que todos cooperen, o sembramos el caos para que no se puedan ver ni en pintura? ¿Que haya rollete, o evitamos este pecado capital en todo slasher de los 80?

The Dark Pictures The Devil in Me
Luz tenue, un hacha, ropa característica… Sí, Du’Met pasa el test de asesino en serie slasher

No voy a negar que muchas de las decisiones son al final humo. Es algo habitual ya en el género, como nos han enseñado títulos anteriores de Supermassive Games, o cómo no, los de Telltale Games. Sin embargo, aquí sí podemos ver cómo varias escenas cambian. Las actitudes de unos personajes a otros varían, lo que puede limitar o automatizar ciertas decisiones más adelante.

Pero estamos en un slasher, así que aquí tiene que haber muertes. Es el otro punto donde The Devil in Me funciona muy bien: no tardamos en empezar a estar en peligro mortal. El primer encuentro directo con el asesino puede ser el último para alguno de los protagonistas.

Algunas trampas nos harán elegir entre salvar a alguien y dejar morir a su compañero, muy al estilo SAW. ¿Pueden sobrevivir todos? Sí, pero hay que dar con la combinación idónea de relaciones y objetos para salir con vida. Llegar con todos vivitos al final es mucho más complicado que en el mencionado Until Dawn . Lo sé, porque se me murieron varios protagonistas por el camino, pese a que lo evitaba a toda costa. No fallaba ningún QTE ni minijuego, pero tomé una decisión errónea anteriormente, y al hoyo.

No me avergüenzo al decir que reinicié varios capítulos, porque quería que todos sobrevivieran. La joven Erin debía ser protegida a toda costa para ver cómo pasa de chica tímida a Final Girl… O bueno, chica superviviente. Quería que Charlie aprendiera la lección y se le bajaran los humos. Que Kate y Mark hicieran las paces para poder pasar página a su manera. Cómo no, que Jaimie y Erin acabaran juntas. ¡No podía dejar que Du’Met ganara!

The Dark Pictures The Devil in Me
Cada encuentro con Du’Met puede ser el último

En ocasiones, veo asesinos

Esa inseguridad sobre si estamos haciendo lo correcto o no en las decisiones para sobrevivir es muy palpable, haciendo que The Devil in Me sea increíblemente tenso. Justo lo que debe ser un slasher. Nada de tener un «plot armor» hasta el tramo final. Si estás frente a frente al villano, ten casi por seguro que el personaje puede estirar la pata.

Estoy hablando mucho de la parte narrativa, porque sí, estamos ante otra peli-juego. Aun así, Supermassive ha dado un mayor énfasis a la parte jugable, potenciando notablemente las secciones de exploración. Ese terror constante también viene de estas secciones. Puede que, en nuestro interior, sepamos que estamos a salvo. No van a matarnos fuera de una escena de vídeo, ¿verdad? ¿O tal vez sí?

Sabemos que Du’Met observa todos nuestros pasos, y ninguna parte del hotel es realmente fija. Esa pared puede ser una puerta de la que puede salir el asesino. O podemos quedarnos atrapados en cualquier momento sin ninguna escapatoria más allá de una motosierra sorpresa. La atmósfera del hotel y sus alrededores es soberbia, al igual que las situaciones en las que nos piden explorar.

The Dark Pictures The Devil in Me
Con estas moneditas luego podremos comprar… ¡dioramas! Las armas para defendernos estaban agotadas

Vale, no haremos más que andar, coger objetos y poco más. Pero estaremos con la mosca detrás de la oreja. Sabemos que estamos yendo a la siguiente trampa de este psicópata. Los personajes también lo saben. Están tensos, igual que nosotros. Pero no tenemos alternativa. Hay que meterse en la boca del lobo para intentar vencer a este asesino en su propio juego.

Ir colocando todas las piezas del rompecabezas sobre la identidad del asesino, su pasado, los anteriores «inquilinos» y demás hace también más interesantes estas secciones. Es justo el tipo de slasher que más me gusta: cuando hay un misterio a resolver mientras un asesino va causando estragos. La serie Slasher (valga la redundancia) seguía este esquema, y por eso me enganchaba tanto.

El otro aspecto interesante de The Devil in Me respecto a los demás juegos de Supermassive es el hecho de que cada personaje tiene un ítem único para interactuar con el entorno e iluminar el escenario. No es lo mismo ir con el mechero de Charlie que con el flash de Mark, viendo sólo durante unos segundos. La que mejor aprovecha su objeto especial es Erin. Sus secciones son las más intensas, al guiarnos principalmente por el sonido. Escuchamos pasos, gritos, se va la luz… Pero tenemos que seguir.

The Dark Pictures The Devil in Me
Nuestro tablón de las conspiraciones particular

Si alguno de estos personajes muere, perdemos la posibilidad de usar este objeto más adelante. Esto limita lo que podemos encontrar en posteriores capítulos (si es que los llegamos a jugar), haciendo que la muerte tenga un peso todavía mayor.

Así, The Devil in Me logra enganchar lo que no está escrito. Vale, el inicio es un poco lento, pero cuando llegamos ya al hotel (tras una hora de tutoriales y planteamiento), empieza la magia. He necesitado unas 9 horas para ver el final en el que todos se salvaban, pero aún tengo coleccionables por encontrar y más finales por obtener. Vamos, una entrega de lo más completa.

Esta planta del hotel aún está en obras

Donde Supermassive no sólo no ha podido dar un paso hacia delante, sino que lo ha pegado para atrás, es en el apartado técnico. Hay partes del juego que lucen genial. En Xbox Series X con el Modo Gráficos (a 30 FPS, pero en una peli-juego no es que importe), la iluminación es fantástica. Varios momentos están construidos a la perfección… Pero muchos otros parecen que se sostienen gracias a cinta americana que se está despegando.

The Dark Pictures The Devil in Me
Las secciones con Erin son las más intensas de todo el juego

Las expresiones faciales y las animaciones no terminan de ser convincentes. Muchas transiciones entre escenas son muy torpes, dando la sensación de que se han cortado frames o algo para que todo fluya de manera más natural. Incluso hay varios bugs, que son graciosos, pero rompen un poco la tensión. Por ejemplo, me escondí en una nevera para evitar al asesino… Pero activé la escena con el mechero de Charlie encendido. ¿Resultado? Estaba en una nevera iluminada, como si tuviera un cartel de neón gigante diciendo «mátame, por favor y gracias».

Con el sonido también hay varios problemas destacables. El doblaje al castellano (que siempre se agradece) es justito. Cuando se supone que están susurrando los personajes, hablan con un tono normal. La tensión que deberían tener a veces brilla por su ausencia. Es más problema de dirección que de los actores, ya que son voces que fácilmente reconoceremos de otras series y películas.

La «gracia» es que The Devil in Me no para de intercalar frases en inglés y español. Igual es cosa de un bug, pero es otra muestra de que el estado técnico del juego no es el ideal. Si encima jugamos en cooperativo, los bugs aumentan. No llegan a romper del todo la experiencia, pero cuando estás tenso por si el asesino sale detrás de cualquier esquina, como que rompen esa magia.

The Dark Pictures The Devil in Me
Estemos donde estemos, Du’Met siempre nos observa

Conclusión

A Supermassive se le da de maravilla hacer historias de terror de corte slasher «realista». Por eso, la parte inicial de Until Dawn me gustó tanto, y es el motivo de que The Dark Pictures: The Devil in Me se haya convertido en mi juego favorito del estudio. Captan a la perfección la tensión, el misterio y la paranoia que tenemos al ver Scream o Halloween, pero ahora el destino de los personajes está en nuestras manos.

Gracias al mayor énfasis en la exploración, y con decisiones que nos pueden hacer estirar la pata en muchísimos puntos de la aventura, se logra crear el mejor slasher interactivo posible. Ya lo dije en el avance, y lo confirmo con el juego completado: The Devil in Me me ha cautivado más que Until Dawn.

Es una pena que su estado técnico sea tan mejorable. Se nota que estamos ante un juego con un presupuesto menor que Until Dawn o incluso el reciente The Quarry, pero sigue habiendo cosas por pulir. Es la principal pega que le puedo poner a una obra que me ha hecho recuperar la fe en The Dark Pictures y en Supermassive. Próxima parada: el terror espacial.

8

Nos consolamos con:

  • Un asesino psicópata memorable
  • Una premisa fantástica muy bien aprovechada
  • La tensión al explorar
  • Ir juntando las piezas del misterio mientras evitamos morir
  • Es posible morir casi desde el principio. ¡Nadie está a salvo!

Nos desconsolamos con:

  • Los bugs técnicos. Son graciosos, pero rompen la tensión
  • El doblaje al castellano es muy justito
  • No esperéis hacer mucho más que andar en las secciones de exploración

Análisis realizado gracias a un código de Xbox Series X ofrecido por Bandai Namco.

Ficha

  • Desarrollo: Supermassive Games
  • Distribución: Bandai Namco
  • Lanzamiento: 15/11/2022
  • Idioma: Textos y Voces en Castellano
  • Precio: 39,99 €

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *