6

Tamarin

Tamarin

Cuando sale a la venta un plataformas 3D intento echarle un ojo, ya que es de lejos mi género favorito. Por eso Tamarin me llamó la atención, al venir de un nuevo estudio con varios veteranos de Rare, y al querer ofrecer un nuevo juego en la línea de los clásicos. Pero no querían quedarse ahí, sino que además de la vertiente plataformera, querían ofrecer acción al estilo de Jet Force Gemini, otra de las joyas de Rare que no descubrí hasta el Rare Replay, pero que me terminó gustando pese a sus toscos controles propios de la época.

Así que, ¿un plataformas 3D que combinara elementos de shooter? Estos son los ingredientes principales de los Ratchet & Clank, con que mi interés no hacía más que crecer. Así que con el juego ya a la venta, es la hora de comprobar qué tiene que ofrecernos este adorable monito, o si será mejor que la nostalgia por Rare se quede anclada en el pasado para dar pie a nuevas ideas.

La trama de Tamarin es muy sencilla, como en muchos plataformas 3D de los 90: unos insectos alienígenas armados hasta los dientes han atacado el bosque donde vive nuestro adorable monete Tamarin, secuestrando a su familia y causando la destrucción allá por donde van. Así que nos tocará salir a la aventura para acabar con ellos, salvar el mundo y recuperar a nuestra familia en el proceso. Por el camino tendremos que conseguir varios coleccionables, nos ayudará un simpático erizo, que por desgracia, ni tiene que ir rápido ni toma perritos de chili.

Tamarin

Es cierto que de trasfondo hay algún que otro mensaje sobre cuidar el medio ambiente, la contaminación y demás, pero el argumento es básicamente una excusa para ir por las diferentes bases de los insectos a liarla parda para acabar con sus planes. Esto lo haremos mediante dos tipos diferentes de jugabilidad: la de plataformas y la de shooter. En vez de intentar combinarlas como en Ratchet & Clank, habrá momentos en los que no llevaremos las armas de fuego para que el Tamarin pueda moverse con mayor agilidad.

Es aquí donde disfrutaremos de un diseño más propio de un plataformas 3D, buscando luciérnagas para potenciar las puertas necesarias para progresar en el juego, acabando con los enemigos mediante un ataque giratorio, saltando de aquí para allá, resolviendo algún que otro rompecabezas y cosas por el estilo. Los controles no están mal, pero hay algunos saltos que piden una precisión milimétrica, algo que puede desesperar un poco. De hecho, una mecánica consiste en hacer unos saltos automáticos al agacharnos, por lo que había veces que no sabía si tenía que saltar normalmente, hacer este salto o sencillamente no podía saltar lo suficiente. Esta es una sensación más común de lo que debiera, ya que te hace sentir inseguro sobre las zonas por las que estamos avanzando.

Dicho esto, contamos con los clásicos movimientos de mascota plataformera, como el salto desde estar agachado para saltar más alto, pero es más vertical que otra cosa (poco útil, la verdad), el golpazo contra el suelo, la escalada en paredes marcadas y poco más. Los niveles de Tamarin centrados en las plataformas suelen ser bastante abiertos, con diferentes zonas para movernos por el mundo hacia las bases de los insectos, para encontrar atajos entre los diversos niveles o más coleccionables.

Tamarin

Estas son las partes que más he disfrutado, ya que no nos llevan de la manita, el mundo no está mal diseñado (salvo esos saltos que piden una precisión mucho mayor que las demás), y me he divertido saltando. Pero estas secciones no son perfectas, ya que en los mapas más cerrados la cámara no funciona muy allá, la detección de impactos con algunos enemigos tampoco es muy buena, y a veces cuesta orientarse un poco. No hay ningún tipo de mapa, por lo que es posible que en varios momentos no sepamos muy bien hacia dónde ir para progresar o algo por el estilo. Es algo muy de la vieja escuela, con que entiendo por qué lo han hecho, y por eso no me ha molestado tanto, pero sí que podría haberse añadido algún tipo de lugares emblemáticos en los escenarios para que sepamos más dónde estamos para no perdernos.

Los otros tipos de niveles son los de disparos, que es donde Tamarin me ha convencido muchísimo menos. Aquí los chicos de Chamaleon Games se han inspirado demasiado en Jet Force Gemini sin aprovechar las mejoras modernas que ha habido en el género. Sí, con el stick derecho podemos apuntar mientras nos movemos con el izquierdo, pero por algún motivo, la cámara va muchísimo hacia el centro. Esto hace que apuntar a algo que no esté en el centro de la pantalla no sea lo más cómodo del mundo, ya sea para intentar ser precisos disparando a la cabeza o cosas por el estilo.

Esto hace que sea más cómodo luchar contra los enemigos que están en una zona elevada, puesto que con ellos sí que podemos fijar el puntero en ellos. ¿Por qué no poder fijar la cámara también en los enemigos terrestres? Esto ayudaría mucho al ritmo del juego, además de hacer más cómodos los tiroteos. Porque eso, parece que es un sistema de juego propio de la N64 cuando no había dos sticks, pero tras ver lo bien que se pueden hacer los tiroteos dinámicos en Ratchet & Clank, claramente es un paso atrás.

Tamarin

Siguiendo con los elementos propios de Jet Force Gemini, en estos niveles tendremos que ir rescatando a varios pajaritos, a quienes intentarán matar varias de las hormigas malvadas del juego. Con los pájaros salvados luego podremos conseguir luciérnagas en las zonas de plataformas, por lo que es esencial rescatarlos. Pero claro, volvemos a esa falta de precisión debido a los controles, junto a un diseño algo laberíntico para unos mapas que son bastante sosos y repetitivos, lo que hace más fácil la posibilidad de perdernos ante la falta de un mapa.

Otra de las pegas del juego es su duración, ya que en unas 5 horas llegaremos al final, sin que haya muchos motivos para rejugarlo todo. Sí, podemos ir a por el 100%, pero no me he sentido motivado para hacerlo como sí lo he hecho en muchos otros plataformas.

Si nos fijamos en los aspectos técnicos, Tamarin nos da una de cal y otra de arena. Por un lado, el diseño visual del protagonista me encanta, ya que es una mascota plataformera adorable de libro. La iluminación también me parece excelente, ofreciendo algunos parajes muy bonitos, sobre todo en las zonas campestres de plataformas. Sin embargo, los interiores lucen muchísimo peor, con unas texturas más planas y que no dicen prácticamente nada.

Tamarin

Los diseños de los enemigos sí me han gustado, ya que imponen lo suyo. Eso sí, es un cambio tonal bastante importante, ya que pasaremos de algo adorable a ver cómo las hormigas matan a preciosos pajaritos, podremos reventar la cabeza de las hormigas y comprobar cómo sale sangre verde o cosas así. Es algo que me hace gracia, pero sí que podrían haber creado una visión artística más cohesionada, en vez de la propia de un plataformas mezclado con Earth Defense Force.

El sonido es bastante bueno, gracias a una banda sonora compuesta por el siempre genial David Wise. Es una pena que no haya muchas melodías, por lo que escucharemos el mismo tema con bastante frecuencia… Si es que escuchamos algo. En varias zonas la música no existirá, quedándonos con unos efectos sonoros que funcionan, pero que tampoco nos van a sorprender lo más mínimo.

Conclusión

Quería disfrutar de Tamarin mucho más de lo que he lo he hecho, ya que el regreso que está teniendo el género de los plataformas 3D me está llenando de alegría, pero por desgracia, estamos ante un juego justito. Sí, funciona y puede recordar a varios clásicos de la era de Nintendo 64 (claramente el objetivo de Chamaleon Games), pero no habría estado mal crear una visión más unificada del mundo, combinar mejor los diferentes elementos jugables, o asegurarse de que todos estaban a la misma altura.

Hemos evolucionado mucho en el género shooter como para volver a unos controles que sencillamente son mediocres, o un diseño de niveles laberíntico sin que haya una buena guía para mostrar al usuario el camino a seguir o simplemente diferenciar unas regiones de otras. Es una pena, porque la idea de seguir juntando shooter con plataformas es algo que no se ve mucho fuera de Ratchet & Clank, con que más propuestas siempre se agradecen.

Todo esto no quiere decir que Tamarin sea injugable, pero entre sus problemas y su corta duración, está claro que el pequeño estudio de Chamaleon Games tiene mucho que mejorar de cara a las próximas aventuras de este adorable monete.

6

Nos consolamos con:

  • Tamarin es un protagonista adorable y que funcionaría a la perfección como mascota plataformera
  • Las secciones de plataformas 3D en el estilo de la vieja escuela
  • Buen nivel de desafío sin que nos lleven de la mano
  • La iluminación es muy buena

Nos desconsolamos con:

  • Los controles en las secciones de shooter son malos
  • El diseño de los niveles interiores deja que desear, además de dar problemas con la cámara
  • Problemas en la precisión de varios saltos o de la detección de impactos

Ficha

  • Desarrollo: Chamaleon Games
  • Distribución: Chamaleon Games
  • Lanzamiento: 10/09/2020
  • Idioma: Textos en Castellano
  • Precio: 39,99 €

Análisis realizado con un código proporcionado por Plan of Attack.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *