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Remnant: From the Ashes

Remnant: From the Ashes

La sombra de los Dark Souls se nota en muchos estudios, ya que han creado muchos títulos fuertemente inspirados en la saga de From Software. Lo bueno es que, así, el género «Souls-like» va evolucionando, y aunque inicialmente no quería mencionar esta franquicia en el análisis, no tengo más remedio, al ser clarísimas las influencias en lo nuevo de Gunfire Games.

Porque sí, Remnant: From the Ashes puede parecer un shooter cooperativo, que lo es, pero el acercamiento a este género por parte de los desarrolladores de Darksiders III entre otros títulos, es de lo más peculiar. En una época en la que casi todo parece ser indie o AAA, volvemos a tener un AA interesante entre manos, que ya ha cautivado en las ferias donde se ha presentado (en la Gamescom 2018 fue una de las mayores sorpresas), y ahora toca comprobar el resultado final. ¿Preparados para luchar contra la Raíz o morir en el intento?

El universo de Remnant: From the Ashes es uno de sus principales atractivos. De forma básica, estamos ante una tierra post-apocalíptica, en la que la humanidad está al borde de la extinción por culpa de la Raíz, una entidad sobrenatural que viene de otra dimensión, y está acabando con la vida en nuestro planeta. Nosotros controlaremos al héroe de turno, que busca llegar a un lugar donde espera acabar con esta amenaza. La trama como tal es bastante sencilla, al ir conociendo a algún NPC en cada región para darnos una nueva meta. Si queremos profundizar más en el lore, podremos hablar más con los personajes, inspeccionar documentos y demás. Vamos, el argumento está ahí, pero principalmente si lo queremos, ya que si solo buscamos acción, no nos molestará.

Remnant: From the Ashes

En principio, este universo no es nuevo por completo, sino que ya empezó en Chronos, el juego de lanzamiento para Oculus Rift que lanzó el estudio en 2016, así que hay suficiente chicha por detrás como para explorarlo en varios títulos a lo largo de los años. Porque sí, hay bastantes clichés, pero hay cosas interesantes, al no quedarnos solo en la Tierra, sino visitar otros mundos con sus tramas, NPCs, razas, etc.

Todo esto está muy bien, pero personalmente, lo que más me ha cautivado de Remnant: From the Ashes es su ciclo de juego, que engancha a lo grande. A nivel de mecánicas, estamos ante una mezcla entre Resident EvilDark Souls, algo que funciona increíblemente bien. Por tanto, nuestra principal forma de defendernos será con las armas de fuego, teniendo acceso a varias pistolas y armas a dos manos para defendernos. También contaremos con un arma cuerpo a cuerpo, con la que defendernos cuando no tenemos balas o se acercan demasiado los enemigos.

La parte de Resident Evil está bastante clara, al tener una vista desde el hombro, un movimiento algo pesado, etc. La parte de Dark Souls viene por muchas otras mecánicas que claramente vienen de los juegos de From Software. Tenemos una barra de resistencia, que no se reduce al atacar, pero sí al realizar esquivas, algo que haremos muchísimas veces.

Remnant: From the Ashes

También hay objetos de curación que se recuperan en las hogueras, perdón, en los cristales que sirven de campamento, que también harán reaparecer los enemigos. El tema de la dificultad es algo en lo que también se han querido inspirar, pero sin llegar a ser tan desafiante o imposible. Aun así, los enemigos quitan bastante vida de un solo golpe, de modo que moriremos unas cuantas veces. Al menos, no perdemos la moneda del juego (chatarra) ni los objetos al morir, por lo que Remnant: From the Ashes no castiga al usuario tanto ni por asomo. Ah, no nos podemos olvidar de las puertas de niebla al entrar en una zona de un jefe, que no podía ser más Dark Souls ni aunque quisieran.

Estas mecánicas funcionan muy bien, y se complementan a la perfección con el sistema de progresión. Poco a poco iremos consiguiendo tanto dinero como experiencia. Al subir de nivel, podremos elegir uno de los «Rasgos» para subir de nivel, pudiendo obtener ventajas como más salud, mayor velocidad de recarga, etc. Con el dinero y los materiales obtenidos, podremos mejorar tanto las armaduras como las armas en nuestra base, lo que nos permitirá superar zonas cada vez más duras.

Pese a los elementos de RPG, no esperéis encontraros loot cada cinco segundos, ya que cada nuevo equipo que encontremos será casi un evento en sí mismo. De hecho, mucho estará oculto en mazmorras opcionales, y en cuanto a las armas, la mayoría las obtendremos al superar los jefes finales de cara mundo.

Remnant: From the Ashes

A cada arma se le puede asignar una habilidad activa, como crear una zona de curación, «invocar» a un aliado que atacará a los enemigos, dejar una especie de veneno en una zona, etc. Salvo en las armas de los jefes, estas habilidades se pueden intercambiar con total libertad, lo que nos permite experimentar hasta encontrar la «build» con la que nos sentimos más cómodos.

Para fomentar la rejugabilidad, Remnant: From the Ashes genera sus cuatro mundos de forma procedimental, interconectando varias salas y zonas ya hechas. El principal cambio de una partida a otra es lo que nos encontraremos en el camino, de modo que en una partida nos enfrentaremos a un jefe en la Tierra, y en otro a un segundo jefe. Por ejemplo, en mi primera partida me enfrenté al Ent, mientras que en la segunda me topé con el dragón que ha salido en tantos materiales promocionales del juego.

Lo mismo ocurre con el equipo que podemos encontrar, lo que nos anima a seguir jugando una partida tras otra. Incluso los rasgos, que dependen de los jefes derrotados, por lo que la progresión que cada usuario podrá experimentar será completamente diferente. Es cierto que la sorpresa de la primera vuelta se va perdiendo, pero sigue enganchando cosa mala.

Remnant: From the Ashes

¿Y qué tal es la experiencia? Bastante buena por lo general, al ser muy intensos todos los encuentros, ya que como nos despistemos, acabarán con nosotros antes que con un caramelo en la puerta de un colegio. Cada uno de los mundos que visitamos tiene sus enemigos, por lo que hay una amplia variedad de encuentros.

En cuanto a los jefes finales, están bien y son desafiantes, pero la mayoría se basan en lanzarte montones de enemigos «pequeños», mientras él sigue un patrón relativamente simple. Personalmente, creo que es una forma bastante artificial de aumentar la dificultad durante estos encuentros, y me hubiera gustado más jefes en los que ellos son el único desafío, en vez de basarse todo en mantener a raya a montones de minions. Aun así, hay jefes que siguen siendo bastante espectaculares, sintiendo una gran satisfacción cuando al fin derrotamos a uno de estos oponentes.

Ya que estoy con las cosas negativas de Remnant: From the Ashes, también quiero destacar el diseño de los niveles. Aunque hay atajos, secretos y demás, el diseño por lo general es bastante simple. Que todo sea procedimental seguro que afecta, ya que todo es bastante plano, hay muchos callejones sin salida sin absolutamente nada que recompense la exploración por esa zona, etc. Vamos, que nada nos va a sorprender, lo cual es una pena, ya que esto podría haber ayudado a hacer las sucesivas partidas más llevaderas.

Remnant: From the Ashes

Otra pega bastante absurda está relacionada con el modo cooperativo. Sí, podemos jugar con cualquiera con mucha facilidad (nada de locuras como en los juegos de From Software para luchar junto a un compañero), pero por algún motivo, no hay ninguna forma de comunicarse con los compañeros. Ni textos, ni gestos, ni marcadores, ni nada. Si queremos comunicarnos, más nos vale jugar con amigos desde un grupo, ya que si estamos con desconocidos, igual nos comunicamos disparan en una dirección o con sentadillas, que de cualquier otra forma es imposible.

Hablando del cooperativo, es una forma bastante divertida de disfrutar del juego, al contar con más potencia de fuego. A cambio, los enemigos tienen más vida, lo que hace que sean algo esponjas de balas para mí gusto. Lo bueno es que, si jugamos en solitario, Remnant: From the Ashes nos ofrecerá una experiencia igual de buena, al poder ir a nuestro ritmo, explorar lo que queramos, etc. Por tanto, no penséis que estamos ante un título como VermintideWorld War Z, en los que sin amigos la experiencia cae en picado, ya que no es el caso para nada.

Con todo esto en cuenta, una vuelta nos puede durar fácilmente unas 15 horas, en función de lo que muramos, exploremos y demás. Gracias a la rejugabilidad que comentaba antes, es fácil empezar otra partida para ver ese contenido diferente, por lo que estamos ante un juego muy completo a nivel de contenidos.

Remnant: From the Ashes

Fijándonos en los aspectos técnicos, se nota que Gunfire Games no ha tenido el presupuesto de un AAA, ya que los gráficos tienen una calidad aceptable, pero sin ningún alarde. Lo más destacable es su apartado artístico, con un estilo algo cartoon, lo que nos permite ver algunas escenas increíbles. El diseño de las criaturas me gusta mucho, como el dragón que es como parte de un árbol (todo viene de la Raíz al fin y al cabo), las bestias que casan perfectamente con el ambiente de cada mundo, etc. Otro detalle que me ha gustado es el de la física de la gabardina y las animaciones al saltar por las ventanas.

En cuanto al rendimiento, he jugado en PS4 Pro, y tras varios parches, Remnant: From the Ashes me ha funciona bastante bien. Algún que otro tirón sí ha habido al inicio de cada zona, pero nada grave durante los tiroteos. Los tiempos de carga no están mal, y aunque he sufrido un par de crasheos, desde el último parche no he tenido problemas.

El apartado sonoro también está muy bien. Primero, quiero destacar el doblaje al castellano, algo que no es muy habitual, y se agradece. Su calidad es bastante buena, y aunque hay varios momentos en los que se nota la desincronización labial, el trabajo de localización es excelente. Eso sí, más variedad en las frases que suelta nuestro personaje durante los combates se agradecería mucho, ya que estaba hasta las narices de escuchar las dos-tres frases durante horas. Lo mejor de este apartado son los efectos de sonido, al poder notar el peso de cada arma en sus disparos, o poder identificar a los enemigos o incluso su número, solo por el ruido que hacen antes de que les veamos. Esto es clave, ya que así nos podremos preparar para cada enfrentamiento de forma adecuada.

Remnant: From the Ashes

Conclusión

Sin lugar a dudas, Remnant: From the Ashes es una de las sorpresas más agradables de este año. Estamos ante un AA de los de antes, que sin ofrecer algo totalmente rompedor, ofrece unas mecánicas tan sólidas que cuesta soltar el mando. Esta mezcla entre Resident EvilDark Souls funciona de maravilla, junto a la genial progresión, que nos anima a seguir explorando este siniestro universo.

Es cierto que todavía hay margen de mejora, pero Gunfire Games ha creado aquí una base excelente, que me encantaría ver cómo continúa evolucionando en próximas entregas. Con su compra por parte de THQ Nordic no sé si será posible o no, pero al menos, ahora tenemos un shooter RPG bastante único y totalmente recomendable para los que busquen un buen desafío.

8

Nos consolamos con:

  • Ciclo jugable totalmente adictivo
  • Artísticamente muy llamativo
  • La rejugabilidad que ofrece el tener encuentros y equipo diferente en cada partida

Nos desconsolamos con:

  • Muchos jefes se basan en lanzarnos montones de minions, algo muy artificial para subir la dificultad
  • Las pocas (o nulas) formas de comunicarse con otros usuarios en el cooperativo
  • El diseño de los niveles es bastante plano

Ficha

  • Desarrollo: Gunfire Games
  • Distribución: Perfect World Entertainment
  • Lanzamiento: 20/08/2019
  • Idioma: Voces y Textos en Castellano
  • Precio: 39,99€

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