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One Piece: World Seeker

Una de las franquicias del mundo manga/anime más popular y longeva es sin lugar a dudas One Piece. La obra de Eiichiro Oda tiene ya más de 900 capítulos del manga y 800 en el anime, llevando ya 20 años sin parar de ofrecer aventuras en este mundo de piratas. Esto ha hecho que, para alguien que no ha seguido la saga, sea algo abrumador el empezar, pero ha habido algo que me motivaba: One Piece: World Seeker.

Este título de Bandai Namco tenía muy buena pinta, y últimamente estoy muy a tope con los juegos de anime, con que me ha hecho empezar desde cero con las aventuras de Luffy y el resto de los Piratas Sombrero de Paja. Porque oye, tener algo de contexto viene bien, y no quería que me volviera a ocurrir como con One Piece: Grand Cruise para PSVR, que era una experiencia solo para fans y no entendía ni papa. Poned vuestra cara de aguerridos piratas, que nos espera una aventura de lo más elástica y extravagante en uno de los títulos basados en anime más ambiciosos de los últimos años.

La historia de One Piece: World Seeker es uno de los mayores atractivos del título, ya que es completamente nueva, y está escrita por el propio Eiichiro Oda. Además, es un argumento independiente de los demás, lo que permite a los que no llevamos todo al día (apenas he podido ver 25 capítulos del anime) enterarnos sin demasiados problemas. Lo que es necesario saber es que Luffy es el capitán de un grupo de piratas conocidos como Sombrero de Paja, y que de pequeño se comió una Fruta del Diablo, lo que le dio poderes elásticos. Su ambición es convertirse en el Rey de los Piratas, por lo que ante cualquier aventura y tesoro, ahí que se dirige. Esto es lo que lleva al equipo a la Isla Prisión, donde se dice que hay un tesoro enorme guardado por los marines.

Por desgracia, el plan que han trazado (mostrado en una escena de vídeo bastante chula) se va al traste al ser todo una trampa, pensada para atraerles a ellos y a todos los piratas posibles a la Isla. Así que, separados por el caos al descubrirse el pastel, tendremos que descubrir qué está ocurriendo en la Isla, en la que las facciones anti y pro-marina están a punto de enfrentarse en una guerra civil.

Todo el peso emocional de la trama recae en dos nuevos personajes, Jeanne e Isaac, que son los dos grandes protagonistas junto al propio Luffy, que será el que se meta de lleno en todo este embrollo. Porque sí, en One Piece: World Seeker puede que aparezcan todos los miembros actuales (supongo que son los actuales) de la tripulación, pero estos «nakamas» (como llaman en la serie en japonés a los tripulantes) son más bien secundarios sin demasiado peso en la trama. Aparecen, cuando se los introducen a Jeanne  diciendo su rol en el equipo (el médico, el ingeniero, el espadachín que se pierde siempre, etc), y luego no aportan muchísimo más. Esto ocurre también con muchos jefes finales, que son personajes de la franquicia, pero son meros cameos, diciendo alguna frase que supongo aluden a otros hechos importantes (aquí me he comido algún que otro spoiler, pero bueno), pero no es clave para entender la trama.

Porque sí, el argumento engancha bastante, y motivo mucho a seguir avanzando en el juego. Es cierto que podría tener más escenas animadas y dobladas, ya que la mayor parte del tiempo veremos escenas de contraplano entre modelos más o menos estáticos y sin voces, aunque al menos, todos los textos están muy bien traducidos a nuestro idioma, lo cual siempre se agradece.

Por desgracia, en el plano jugable, One Piece: World Seeker pincha bastante más, con luces y sombras por todos lados. Para empezar, estamos ante un juego de mundo abierto que tiene una estructura básica a más no poder. El mapa tiene una extensión aceptable para no ser inabarcable, pero al mismo tiempo, ofrecer bastante espacio que explorar. Sin embargo, la mayor parte del escenario está bastante vacía, con solo algún tesoro (que encima tardan una eternidad en abrirse, por algún estúpido motivo) que encontrar por aquí o allá, pero sin mostrar vida.

Lo peor son las misiones, que se resumen a ir de un punto a otro, hablar con alguien o machacar a un par de enemigos. Estamos hablando de un diseño de mundo abierto de principiante, sin ofrecer misiones memorables o algo que haga destacar la misión del NPC X de una misión principal. Incluso hay algunas fases que nos fuerzan a ser sigilosos, cuando no hay mecánicas pensadas para ello más allá de meternos en un barril, lo cual es un poco frustrante por sus fallos instantáneos una vez nos descubren y una IA que funciona a veces como le da la gana, descubriéndonos aunque estemos lejos o cosas por el estilo.

Todo esto suena malo, y lo es, pero al mismo tiempo, hay muchas otras facetas que hacen que nos podamos enganchar de lo lindo. Para empezar, tenemos el sistema de desplazamiento. Creo que la intención del equipo era la de crear una especie de Batman: Arkham, pero en el mundo de One Piece, y de ahí el énfasis a veces en el sigilo, siendo al mismo tiempo una táctica muy viable cuando nos enfrentamos a enemigos que llevan armas de fuego.

La sensación de ser Batman cuando usábamos el bat-gancho es bastante similar a cuando hacemos que Luffy se enganche a un árbol o una cornisa estirando su brazo empleando su movimiento de Goma-Goma-Cohete, y así impulsarse por el cielo. Vale que no planea luego con la capa, y que pierde velocidad muy rápidamente, pero esto nos da pie a encadenar otros enganches por el escenario para movernos rápidamente, recordando también un poco a Spider-Man. Si al quedarnos sin velocidad vemos que no hay nada a lo que agarrarnos, podemos usar el movimiento OVNI, que nos permite mantener la altitud durante unos momentos y darnos el espacio necesario para encadenar otro Goma-Goma-Cohete.

Es muy satisfactorio movernos sin parar por el mapa, y cuando mejoramos las habilidades de desplazamiento, más todavía. Es cierto que en la zona urbana la cantidad de francotiradores que hay y su precisión es excesivamente alta, ya que nos tirarán con facilidad cuando estamos en el aire, pero por lo general, me lo he pasado en grande en One Piece: World Seeker simplemente moviéndome.

El combate está en un punto intermedio en cuando a parte buena y parte mala. En la parte positiva, tenemos lo visualmente llamativo que es. Disponemos de dos modos de combate, el de Observación más basado en movimientos rápidos, y luego el de combate, donde Luffy convierte sus extremidades en acero, lo que hace que los ataques sean más lentos, pero potentes y capaces de incluso derribar los escudos enemigos. Cuando un indicador se llena, podemos realizar varios ataques especiales devastadores, o incluso entrar en la Cuarta Forma durante unos momentos para hacer todavía más daño. Además, para los enemigos lejanos, podemos pegar un puñetazo lejano como si hiciéramos un disparo, algo que también nos puede ayudar con el sigilo.

La parte mala del combate es que es bastante repetitivo, al no haber muchos tipos de enemigos, y sobre todo, disponer de un único combo, que se realiza machacando el botón de ataque. Os podéis imaginar cómo, al venir de Devil May Cry 5, echaba en falta más opciones. Al menos, gracias a la parte visual, no me preocupó demasiado, sobre todo al combinar el combate con el desplazamiento, donde siempre me lo he pasado en grande.

Donde One Piece: World Seeker sí triunfa más es en los jefes finales. No hablo de los numerosos mini-jefes que hay repartidos por el mapa, sino los personajes de la franquicia que personalmente no conozco, pero contra los que nos enfrentaremos en varias ocasiones. Vale que las peleas no son muy desafiantes, pero nos hacen cambiar un poco de táctica al usar ataques también muy llamativos, y que dan lugar a combates simples, pero muy entretenidos. El jefe final de la aventura también me ha gustado en este sentido, al ser también el más cinematográfico de todos.

Un aspecto que sí me ha decepcionado mucho es el del Karma. Cuando escuchamos que un juego tiene un sistema de Karma, pensamos en la toma de decisiones y cosas aquí. Bueno, pues quitaos de la cabeza eso, ya que es básicamente un medidor de lo que nos aprecia un personaje por las misiones secundarias o retos que hemos cumplido. ¿La recompensa final? Una pequeña escena que tampoco aporta nada. Es bastante decepcionante, ya que se refuerza con otro sistema que estamos ante un juego de mundo abierto básico de manual, en el que completar todos los iconos que aparecen en el mapa, y poco más.

Pese a todos estos problemas que he comentado, la parte positiva ha hecho que me enganchara bastante el juego, llegando a durarme algo más de 10 horas para completar la historia principal y hacer bastantes secundarias. Esta duración puede variar bastante en función de lo que usemos el viaje rápido (bastante generoso) y lo que nos centremos en las secundarias, pero lo importante es que estamos ante un juego bastante completo.

Donde es más complicado encontrar pegas a One Piece: World Seeker es en su apartado gráfico. Para empezar, el estilo anime empleado es fantástico, ofreciendo unos personajes que parecen sacados del anime y/o del manga, siendo una delicia ver cómo se mueven y demás. Esto es especialmente cierto en las geniales (pero escasas) cinemáticas, y durante el propio juego, con todo lo relacionado con Luffy. El mundo no se queda atrás, ofreciendo algunas estampas muy bonitas y una buena distancia de dibujado de los elementos. Eso sí, hay un elemento que choca bastante: los reflejos. Está bien que se implementen para hacer más vistoso el mundo, pero cuando éste replica lo que vemos nosotros, en vez lo que tiene delante, queda bastante extraño. Además, se echa en falta más movimiento en el mundo, ya sea NPCs, algo de fauna o lo que sea, ya que todo está algo vacío. Además, las expresiones faciales de algunos personajes a veces son excesivamente simples, lo que choca con lo trabajado que está todo lo demás.

En cuanto al sonido, destaca el doblaje en japonés con los actores de la serie original, pero es una lástima que haya tantos diálogos sin voces y solo texto. La música está bastante bien, con temas que pegan mucho con la franquicia, pero tampoco es que sea nada memorable.

Conclusión

Está claro que One Piece: World Seeker es bastante ambicioso, y le pesa esa ambición. La idea es bastante buena: un mundo abierto en el que aprovechamos los poderes de Luffy para movernos con total libertad y disfrutamos de una aventura completamente nueva. Sin embargo, el mundo quizá ha sido demasiado grande para el primer juego de este estilo creado por Ganbarion, y puede que algo al estilo de Batman: Arkham Asylum hubiera sido mejor, para empezar con un mapa más concentrado, pero que permita al protagonista usar sus habilidades al máximo.

Hay bastantes ingredientes para que el juego fracase, como un mundo algo vacío y un diseño de misiones excesivamente básico, con momentos que claramente están ahí para rellenar unas pocas horas más a la aventura. Sin embargo, al empezar a moverte usando el Goma-Goma-Cohete y el OVNI, te lo empiezas a pasar en grande, y cuesta soltar el mando cuando además te has enganchado a la trama.

¿Se pueden mejorar muchos aspectos? Desde luego, y con la promesa de un amplio soporte post-lanzamiento, estaría genial mejorar la IA para el sigilo o reducir la precisión de los francotiradores en la ciudad cuando simplemente nos desplazamos a través de parches. Aun así, One Piece: World Seeker es un juego que puede enganchar con bastante facilidad, sienta una buena base para futuros títulos, y aunque está lejos de ser el mejor juego de una licencia anime como prometía con su ambición, es una propuesta más que entretenida para todos los fans de One Piece que deseen vivir otra gran aventura junto a Luffy y el resto de los Piratas Sombrero de Paja.

7

Nos consolamos con:

  • El sistema de desplazamiento. Moverse con Luffy es extremadamente divertido
  • Historia que logra enganchar gracias a los dos nuevos personajes creados para el juego
  • Los combates contra los jefes finales son de lo más llamativos
  • Bastante completo a nivel de contenido

Nos desconsolamos con:

  • Las peleas son simples y repetitivas
  • El sigilo está bastante roto
  • Mundo abierto algo vacío
  • Diseño de misiones excesivamente simple y monótono

Ficha

  • Desarrollo: Ganbarion
  • Distribución: Bandai Namco
  • Lanzamiento: 15/03/2019
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en Japonés
  • Precio: 69,99 €

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