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Nightmare Boy

Nightmare Boy

Uno de los géneros más populares entre los desarrolladores independientes es sin duda el del Metroidvania. Muchos de los estudios crecieron con los clásicos del género, por lo que ahora es su turno de aportar su granito de arena. A veces su aportación consiste en ofrecer un aspecto único, una mecánica peculiar o un refinamiento de las mecánicas. En el primer proyecto de The Vanir Project (en colaboración con Badland Games) nos encontramos un poco de todo, ya que Nightmare Boy nos propone volver a la época de los 16 bits (con franjas en la pantalla como en los televisores de tubo) para vivir una aventura de proporciones épicas. ¿Listos para hacer frente a vuestras pesadillas y despertarnos con vida?

En Nightmare Boy tomaremos el control de Billy, un joven muchacho que una noche, ve cómo Balder, un ser que casi parece una almohada gigante (con muy mala leche, eso sí) le ataca. Al ser derrotado (también podemos acabar con él en este combate si somos muy habilidosos y acabar ahí el juego) nos transformará en Rolok, llevándonos al mundo de las pesadillas conocido como Donorok. ¿Cuál es su propósito? ¿Cómo podremos escapar? Estas son las preguntas que tendrá que responder el bueno de Billy si quiere volver a casa sano y salvo.

Nightmare Boy

El argumento no es que vaya a reventarnos la cabeza, pero está bien planteado, gracias a varios diálogos con personajes secundarios. Incluso con lo que digamos podremos alterar varias acciones de dichos personajes, lo que nos podrá perjudicar o beneficiar enormemente, como por ejemplo, no tener acceso a la increíblemente beneficiosa tienda. Lo peor de estos diálogos es que los textos van algo lentos, y se agradecería poder avanzar por ellos más rápidamente.

Sobre las mecánicas, estamos ante un Metroidvania de manual, en el que podremos atacar a los enemigos usando nuestros puños y varias habilidades mágicas. El mundo de Donorok es bastante extenso, y podemos explorarlo con libertad. Obviamente, nos iremos encontrando varias barreras, por lo que a medida que ganemos nuevos movimientos (como el doble salto o poder impulsarnos desde los muros), iremos accediendo a más rincones del escenario.

Por el camino, Nightmare Boy nos propone dos actividades principales: esquivar todo tipo de trampas y luchar contra los monstruos que nos saldrán por todos lados. Algo que me ha gustado es que hay una buena variedad de oponentes, por lo que cada vez que entremos a un nuevo área tendremos que descubrir cómo funcionan las criaturas de dicha zona, lo cual siempre es de agradecer.

Nightmare Boy

Llegados ciertos momentos, nos tendremos que enfrentar a enormes jefes finales. Todos se comportan de forma radicalmente diferente, por lo que tendremos que ser muy habilidosos para descubrir sus patrones y atacar en el momento justo. Decir que Nightmare Boy es desafiante sería quedarme corto, ya que como en los juegos clásicos, hay que aprender muy bien nuestras habilidades para cumplir los objetivos. Esto nos llevará a unas cuantas muertes, pero aprendiendo de cada una de ellas, para finalmente sentirnos muy satisfechos al superar una zona desafiante o un complicado jefe final.

Si se nos atraganta el juego, podemos modificar su dificultad en cualquier momento. Por ejemplo, si nos ponemos en fácil, podremos hacer que los jefes tengan menos barras de vida, algo que nos puede venir de maravilla en la recta final de la aventura.

Un aspecto que aumenta la dificultad es la gestión de gemas. Al derrotar enemigos o destruir objetos, conseguiremos gemas. Éstas son la moneda con las que comprar objetos y mejoras en la tienda, por lo que son importantes. Sin embargo, también se usan para guardar, sirviendo los puntos de guardado que hemos usado como puntos de control. Por tanto, tendremos que tener siempre una reserva para guardar la partida y no tener que repetir grandes trechos si somos derrotados. La gracia es que la Parca (quien guarda nuestros progresos) siempre pide más gemas tras cada guardado, por lo que nos encontramos ante un buen dilema: ¿guardar frecuentemente a costa de usar más gemas para ir a lo seguro, o arriesgarnos para usar las gemas en comprar mejoras?

Nightmare Boy

Esto es algo que me encanta en Nightmare Boy, ya que sabe muy bien hacer el balance de riesgo/recompensa. Por desgracia, hay varios problemas que pueden fastidiar a más de uno. Para empezar, los controles en las secciones de plataformas no me parecen demasiado precisos, por lo que hay zonas que se pueden atragantar más de la cuenta. En los combates sí que me sentía que estaba en constante control, pudiendo atacar con los puños, usar un hechizo, cambiar a otro y seguir esquivando. De hecho, me gustaron mucho los hechizos a usar, como la posibilidad de invocar una criatura inmortal que nos ayudará en todo momento, pero también nos atacará si matamos por error a una de las adorables criaturas que pueblan Donorok.

El otro problema viene por la colocación de los puntos de guardado/control. Hay veces que tenemos que superar extensas zonas para llegar a un jefe final, y como seguramente nos cueste varios intentos, tendremos que repetir toda esa zona una y otra vez, con enemigos que a veces no dejan de aparecer nunca, lo que llega a cansar. Sobre todo si hay algún pico de dificultad, lo cual nunca es agradable. Si el juego se centrara más en los jefes finales, personalmente habría sido mucho mejor.

A pesar de estos problemas, la historia principal de Nightmare Boy se disfruta enormemente, aunque dure muy poco. Por suerte, es rejugable, por si queremos conseguir los diferentes logros y trofeos o encontrar todos los secretos que ofrece.

A nivel visual, el trabajo realizado por The Vanir Project es para quitarse el sombrero. Los personajes están hechos con animaciones a mano frame a frame, logrando un resultado increíble. Cada movimiento es espectacular, lo que permite que todo se sienta realmente vivo, a pesar de estar hecho de pesadillas. Gracias al alto número de personajes y escenarios que nos encontramos, estamos ante una auténtica delicia visual. Es genial ver que aunque se inspiren en los juegos de la era de 16 bits, en Nightmare Boy se ha puesto tanto cuidado en sus gráficos.

El sonido no se queda atrás, gracias a una banda sonora de auténtico lujo. Los temas son diferentes para cada región, pegando a la perfección para la ambientación. Dentro de poco se podrá comprar la banda sonora por separado, y es una de las que se agradece que se puedan encontrar por separado. Algunos efectos es cierto que no destacan tanto, pero lo dicho, la música me ha conquistado sin remedio.

Conclusión

Llevo bastantes años siguiendo el desarrollo de Nightmare Boy, y me encanta comprobar que ha llegado a un muy buen puerto. Los jefes finales son geniales, ofreciendo un buen desafío que nos anima a seguir luchando contra ellos, aprender sus patrones y ser más hábiles en el siguiente intento. A nivel visual es una auténtica delicia, mientras que la música es muy buena.

Es cierto que no estamos ante una propuesta demasiado extensa, y que las partes de la exploración no son tan buenas como los jefes finales (en gran parte por unas secciones de plataformas algo imprecisas), pero el conjunto global es realmente bueno. Así que, si buscáis un buen Metroidvania, y que además os ponga en más de un aprieto, Nightmare Boy no os decepcionará en absoluto.

8

Nos consolamos con:

  • Geniales y desafiantes jefes finales
  • Increíble banda sonora
  • Nivel visual genial. La animación frame a frame es fantástica
  • Gran variedad de enemigos y regiones
  • Riesgo-recompensa a la hora de guardar partida

Nos desconsolamos con:

  • Las secciones de plataformas son bastante inferiores a los jefes finales
  • Los controles para saltar no son los más precisos del mundo
  • Picos de dificultad y tener que repetir muchas zonas por los puntos de guardado y control

Ficha

  • Desarrollo: The Vanir Project
  • Distribución: Badland Games
  • Lanzamiento: 25/10/2017
  • Idioma: Textos en Castellano
  • Precio: 9,99 €

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